Martes, 3 Noviembre, 2015 - 10:27

¡Urgente! poner el acento en la calidad de la educación
Sofía Naidenoff (*)

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Para escribir la columna del día de hoy  citaré textualmente algunos conceptos del Papa Francisco a los padres de familia. “Es necesario reasumir el papel de los padres que hoy se encuentra disminuido, mal ejercido o delegado en otros. Una característica esencial de la familia, es educar a los hijos para que crezcan en la responsabilidad de sí y de los otros. Es una regla sabia, el hijo que es educado en escuchar a los padres, obedecer a los padres que buscan no mandar de una forma fea para no desanimar a los hijos. Los hijos deben crecer sin desanimarse, paso a paso”.
 
Si ustedes, una familia, padres, decimos a los hijos "subamos esa escalera" y los llevan de la mano paso a paso, los hacen subir, las cosas irán bien. Pero si les dicen: "subí por la escalera", "no puedo", "¡subí!". Esto se llama exasperar a los hijos, pedir a los hijos cosas que no son capaces de hacer. (...).De hecho, se abrió una fractura entre la familia y la sociedad. Entre familia y escuela.
 
El pacto educativo hoy se ha roto. Y así, la alianza educativa de la sociedad con la familia entró en crisis porque fue socavada la confianza recíproca. Los síntomas son muchos. Por ejemplo, en la escuela se han erosionado las relaciones entre los padres y los profesores. A veces hay tensiones y desconfianza recíproca  y las consecuencias naturalmente recaen en los hijos. La buena educación familiar es la columna vertebral del humanismo. Su irradiación social es el recurso que consiste  en compensar las lagunas, las heridas, los votos de paternidad y maternidad que tocan a los hijos menos afortunados. Esta irradiación puede hacer auténticos milagros.”
 
Estas palabras me permiten establecer relaciones  respecto a lo que  dice Eric Hanushek (reconocido estadista y economista que dedica todo su tiempo a la educación), quien señala que el tiempo de estrechar y profundizar  estas alianzas  es ahora, ya  que  a través de diversos trabajos de investigación demostró cómo impactan los resultados de la educación en el PBI( Producto Bruto Interno) en la cual una de las conclusiones más llamativas a las que llegó es que no hay ninguna relación entre años de escolarización y tasa de crecimiento y que más importante que el tiempo que los chicos están en la escuela es que aprendan y que este aprendizaje comienza en la familia.
 
 Hanushek estuvo en Buenos Aires, para hablar en el Foro por la Calidad Educativa y hablo sobre nuestro país. Citaré algunos párrafos para reflexionar, sumados a los conceptos del Papa Francisco : “La Argentina está estancada en educación, a diferencia de otros países de la región, como México, Colombia, Brasil y Chile, que en los últimos 15 años pudieron mejorar sus escuelas y obtuvieron logros en los aprendizajes. Lo que se necesita es un plan de mejora educativa a largo plazo. De acuerdo a los registros históricos internacionales, si Argentina lograra en los próximos 15 años subir 25 puntos en las calificaciones de la prueba PISA (mide los conocimientos de los chicos de 15 años), podría llegar a casi triplicar su actual PBI.
 
Para ello  “lo más importante es desarrollar un buen sistema de rendición de cuentas, que mida el desempeño de los alumnos y haga responsables a las personas involucradas. También, evaluar el desempeño de los docentes y tomar decisiones en función de esas evaluaciones.  Señaló también que “la calidad de los docentes es lo más relevante, pero al mismo tiempo que es difícil evaluar qué es un buen docente. Y tercero, que lo que noto aquí en Argentina,” es que la calidad de la educación tiene un impacto en la economía de un país tan grande que hay que tenerlo realmente en cuenta si se quiere obtener un crecimiento.”
 
“Ya que la calidad educativa es el desarrollo de ciertas habilidades que los chicos deben aprender, en la escuela o fuera de ella y que son las que luego impactan en el crecimiento de los países. La escolarización en sí misma no genera resultados. No importa cuánto tiempo estén los chicos en la escuela, lo que importa es lo que efectivamente aprenden. Son habilidades básicas relacionadas con las ciencias, la matemática y la lectoescritura. Porque esos son los cimientos sobre los que se construyen todos los demás conocimientos, desde ingeniería hasta periodismo o leyes. Si una persona no tiene esa base sólida no podrá construir el resto. Agregó además que es cierto que estos datos los toma a través de su experiencia y los resultados de PISA “.
 
Hay que reconocer que la inversión en educación es más que importante, pero si no se hacen bien las cosas, lo que se está invirtiendo no tendrá los resultados esperados y veremos lo que hoy está sucediendo: la escuela secundaria se primarizó y la educación superior se secundarizo. Por favor es hora que practiquemos la responsabilidad desde el hogar y en la escuela y lo fundamental es que los alumnos aprendan.
 
Porque el eje y la tarea fundamental de la agenda educativa esta en medir si la inversión que se hizo repercute en mejores aprendizajes o no. Si no se puede probar eso, no tiene mucho sentido la inversión. Para eso, como decía, es fundamental contar con buenos docentes, eficientes y de alto impacto, y evaluarlos en términos de las habilidades buscadas, fortaleciendo la alianza fundamental que es escuela- familia.
 
Y para terminar que mejor las palabras del Papa Francisco quien señala “Si la educación familiar encuentra el orgullo de su protagonismo, muchas cosas cambiarán a mejor, para los padres inciertos y los hijos desilusionados. Es hora de que los padres y las madres vuelvan de su exilio, porque se han autoexiliado de la educación de sus hijos, y que de una vez por toda  asuman plenamente su papel educativo".
 
(*)Profesora en Ciencias Económicas
Postgrado en Gestión educativa
Especialización en Educación.
Autora de libros publicados a nivel Nacional y Provincial