Miércoles, 21 Marzo, 2018 - 20:13

Un trabajador de la AFIP cambió de género para poder jubilarse a los 60 años

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Ocurrió en Salta. Sergio Lazarovich (59) ahora quiere llamarse "Sergia", ya que las mujeres pueden dejar su trabajo cinco años antes.

Un trabajador de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) de Salta decidió cambiarse de género para poder jubilarse a los 60 años, ya que las mujeres se jubilan a esa edad y los varones a los 65. El salteño se amparó en la Ley de Identidad de Género para retirarse en breve, sin esperar un lustro más.

Se trata de Sergio Lazarovich (59), un contador público que trabaja en las oficinas públicas hace muchos años pero, según sus compañeros de trabajo, “se la pasa de licencia en licencia” porque no le gusta ir a trabajar a la AFIP, informó diario El Tribuno.

Sergio se amparó en la Ley de Identidad de Género y ahora quiere llamarse “Sergia”, para así poder jubilarse antes de lo exigido por la normativa. Quienes lo conocen detallaron que sólo pasó su nombre de masculino a femenino y que el hombre no se sometió a ninguna cirugía de cambio de sexo.

Si bien la jubilación todavía no la consiguió, el objetivo de Sergio se logrará. El presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, Jorge Alberto Paganetii, indicó que Lazarovich presentó una nota con su nueva identidad como Sergia Lazarovich para cambiar su registro de matrícula.

En tanto, el director del Registro Civil de Salta, Matías Assenato, también confirmó el cambio de género del trabajador de la AFIP. Consideró que es “muy difícil de probar” un abuso de derecho en estos casos y que el Registro Civil sólo puede “asegurar” el cumplimiento de la Ley de Identidad de Género, la cual ni siquiera exige intervención quirúrgica o tratamientos hormonales.

"No hay nada que nos impida el tomar este tipo de trámite", informó Assennato a El Tribuno. Además, aclaró que el único panorama que imagina en el que podría haber un reparo o atención en su oficina es si una persona cambia, por ejemplo, cada dos años de género.

Fuente: 
Los Andes