Sábado, 25 Enero, 2014 - 11:34

Síndrome del corazón en vacaciones: pautas a tener en cuenta

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Desde el Ministerio de Salud Pública, el subsecretario de Atención de la Salud, Jaime Parra Moreno, señaló que los excesos en el consumo de alcohol y alimentos con grasas, así como las actividades deportivas sin entrenamiento previo, pueden causar el denominado “síndrome del corazón en vacaciones”, que si se mantiene en el tiempo, puede conllevar a serios problemas en la salud.
 
El denominado síndrome es un trastorno del ritmo cardíaco (generalmente, una taquicardia supra ventricular), que se manifiesta por fuertes palpitaciones y falta de aire o un “ahogo en el pecho”. Estas se producen debido al consumo excesivo de alcohol que se da frecuentemente durante los fines de semana y época de festejos.
 
Más aún, durante el período vacacional, suelen cometerse excesos en el consumo de alimentos, con abundancia de grasas y dulces que generan una "sobrecarga" a las arterias y a todo el aparato cardiovascular que pueden ocasionar este problema. “Muchas veces en las fiestas de fin de año, salidas de paseo o encuentros con amigos, se suele consumir más alcohol y comida de lo habitual, que culminan generando esta sobrecarga”, comentó Parra.
 
A ello se suma también, la realización de esfuerzos físicos y deportes a los cuales no se tiene costumbre. “En verano y vacaciones, es habitual que muchas personas opten por realizar actividades deportivas que no son rutinarias y sin esperarlo, pueden provocarse un desgaste fisico que no resulta nada agradable”, sostuvo. No obstante, señaló que el ejercicio siempre es recomendado para la prevención de enfermedades cardíacas, “pero es importante tomar una serie de recaudos para evitar sobresaltos, como tener en cuenta su intensidad, tipo de ejercicio, tiempo y frecuencia semanal”.
 
Quienes la padecen
 
El funcionario señaló que el síndrome del corazón en vacaciones suele aparecer en personas sanas de todas las edades y de ambos géneros, pero se da generalmente de mayores de 30 años de edad, que no tienen antecedentes de cardiopatías. Asimismo, es frecuente verlo por igual en personas que tienen el habito de beber, como en aquellas que no. “Si bien la persona acostumbrada a beber tiene mayor resistencia a los efectos del alcohol por sobre otra que no consume, las arritmias se pueden dar en ambos”, aclaró.
 
En cualquier caso de padecerlas, el funcionario hizo especial énfasis en que es de vital importancia no subestimar el problema y consultar al médico. “Estas taquicardias desaparecen súbitamente, pero si no las tratamos pueden mantenerse en el tiempo y traer serias complicaciones, como cardioembolias y en el peor de los casos, accidentes cerebrovasculares”, alertó.
 
Algunos de los consejos para evitar contratiempos son:
  • Comenzar con ejercicios donde haya una regulación baja de los esfuerzos  y con el tiempo aumentar la intensidad. Las actividades recomendadas son: caminatas, ciclismo y natación.
  • Mantener la hidratación con agua segura, antes, durante y después del ejercicio. La sed suele manifestarse cuando el cuerpo está perdiendo líquido, por lo que hay que anticiparse a la sensación bebiendo agua en abundancia.
  • Practicar deportes o ejercicios en los horarios en los que las temperaturas son más bajas, preferentemente a la mañana temprano o en horario vespertino.
 
Utilizar ropa y calzado adecuados. Se sugiere utilizar vestiduras cómodas de colores claros y telas sintéticas que permitan el secado rápido y el uso de zapatillas deportivas que tengan buena amortiguación.
Para finalizar, no olvidó señalar que “se debe evitar el consumo brusco y elevado de alcohol y las grandes comilonas, sobre todo cuando no se está acostumbrado a esas dosis y tipo de alimentos”. La sugerencia es beber con moderación y ponerse un “freno” al momento del brindis, el límite de alcohol recomendado es de 350 cc. (una latita) de cerveza o 200 cc. (dos copas) de vino o una medida de whisky, concluyó.