Martes, 2 Junio, 2015 - 11:49

Lo secuestraron y lo golpearon en un descampado: "Creo que fueron policías y que los contrató mi vecina para quedarse con mi departamento"

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Carlos Ovejero tiene 43 años y es vendedor de accesorios de telefonía móvil. Denunció que el pasado 20 de mayo a las 11 de la noche un Volkswagen Gol estacionó en la puerta de su casa cuando estaba paseando a sus perros. Dos hombres con la cara semicubierta con gorros bajaron del coche y preguntaron por él. "Uno tenía un colgante de insignia policial". Lo agarraron de un brazo, lo subieron al auto, lo golpearon y lo llevaron a un descampado camino al Paranacito a varios kilómetros del asfalto donde lo desvanecieron y lo dejaron tirado en un charco con su perra, que se subió con él al auto. 
 
Uno de los hombres tenía una 9 milímetros, "un arma reglamentaria", dijo Ovejero a Diario Chaco. Con ella, al subirlo al coche le pegó un golpe certero en la frente. "Por ese golpe me caía sangre en la cara, lo segundo fue que me pegaron en los dos ojos. Sabían bien lo que hacían, fue para nublarme la vista, tenían todo calculado". 
 
No le dijeron en ningún momento por qué lo llevaron, no le hicieron ninguna advertencia. Ovejero pedía por su vida y les ofrecía duplicar el dinero que les hubieran pagado, pero como respuesta sólo obtuvo un "calláte". "En el auto me pegaron, pero el mejor trabajo lo hicieron después, en el descampado".
 
Ovejero tiene la firme sospecha de que eran policías y de que fueron contratados por su vecina. Desde hace15 años Ovejero vive en el departamento del medio de una construcción dividida en tres, en la calle Juan de Dios Mena al 400, y sostiene que su vecina, Demetria Miño, desde hace mucho tiempo quiere quedarse con los otros dos departamentos. "Ingresé a este departamento que era de mi hermano y ya entonces la dueña original había fallecido y no había herederos. Mi vecina quiere tener los tres departamentos y entonces hace daño: tapa cloacas, sube gente a los techos, rompe canaletas". Unos días antes de que lo golpearan, la vecina lo invitó a Ovejero a su departamento para decirle que quería hacerle una oferta monetaria por su departamento. Pero Ovejero no se quiere ir. 
 
Esa noche en que aparecieron por su casa, Ovejero se resistió, empezó a gritar, pero entre los dos hombres lo subieron al Gol, modelo coupe. En la denuncia el hombre relató que estiró las piernas, tirando para adelante el respaldo del asiento delantero, para no permitirle al conductor ocupar su lugar, pero entonces llegó el golpe en la cabeza. "Fue un paseo horrible. Por mano derecha, en Vilelas camino al Paranacito entraron unos 8 kilómetros. Es posible que hayan querido matarme. Creo que salvé mi vida porque hice lo que hice: cuando me bajaron del auto me dijeron 'vos corré con tu perrita' y yo les respondí que no, que si me iban a pegar un tiro lo hicieran ahí mismo, que yo no iba a correr. Me habían puesto precintos en un pie y en una mano, pero no pudieron sujetarme la otra pierna ni el otro brazo. Así que con el precinto que tenía en la muñeca intentaron ahorcarme, eso me cortó todo el cuello. Después uno me ahorcó con el brazo y me desvanecí. Ahí me dejaron tirado en un charco con la perra. La perra me mantuvo despierto, me dio calor, me hizo levantarme y caminar".
 
Ovejero sostiene que cuando subieron al auto se fueron para el lado del Paranacito. Entonces se levantó y caminó hacia el asfalto. Dice que vio venir el auto en el que lo habían llevado y se ocultó. Siguió hasta llegar al frigorífico Cooperativa de Trabajo y Consumo y allí lo ayudaron, vino la Policía de Vilelas, llamaron a una ambulancia y luego lo llevaron al Hospital de Barranqueras. 
 
Todavía tiene hematomas "en todo el cuerpo, me pegaron por todos lados". Pero asegura que no tiene miedo. "Me aguanté lo que me aguanté porque soy hombre. Ahora quiero saber quién lo hizo. Sí creo que reconocería a los tipos que me pegaron si los viera, pero lo que más quiero es que se investigue para saber quién los contrató. Creo que fue esta señora que se llama Demetria Miño que tiene relación con el comisario Molina de la Sexta que vive en frente de mi casa".