Sábado, 6 Noviembre, 2021 - 19:40

Murió Mario José Benítez, un maestro de vocación
Por Gerardo Roberto Martínez

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Hacia finales de octubre, Néstor Borri se preguntaba, con razón: ¿Cómo se nos fue a morir este imprescindible?, agregando a continuación: “Solamente los que pueden morir son imprescindibles, porque no necesitamos inmortales, no nos sirven; los que transforman a fondo son moribles y matables. Porque conocen la muerte es que saben de las heridas; es por eso que aman como aman. Los inmortales son juguetes bobos de inexistente inercia. Los que mueren son los eternos, ese es el contenido de su abrazo, de su vida y de su coraje”.



Mario José Benítez había nacido en Ciervo Petiso el 1 de octubre de 1966; la naciente democracia lo encontró militando en el radicalismo, en las filas del Movimiento de Afirmación Yrigoyenista que lideraba Luís León, de quien aprendió que en política no se puede ser ni ingenuo ni iluso. En representación de su partido, que para la época integraba en el Chaco la denominada Alianza Frente de Todos, fue electo concejal de Ciervo Petiso en las elecciones realizadas el 14 de septiembre de 2003, cargo que ejerció hasta 2007, cuando se fue por la puerta grande, con el público agradecimiento del intendente peronista Ramon Enrique Alderete, quien reconoció, en ocasión del cierre de la campaña electoral, el gran trabajo desarrollado en el Concejo Deliberante por Mario Benítez. La gestión realizada como concejal por “Chivito” Benítez, como era conocido en su pueblo, queda en la memoria agradecida de sus conciudadanos, que recuerdan el impulso que dio a la construcción de viviendas rurales, a la red de agua potable, a la construcción de una sede propia para el Concejo Deliberante, entre tantos otros proyectos que impulsó y acompañó.

Otra de sus grandes vocaciones, la de docente, la desarrolló como maestro rural, desempeñándose en los últimos años en la EGB Nº 56 Esteban de Luca, en Colonia Zapallar Norte, a pocos kilómetros del lugar donde vivía y donde llevaba adelante, junto con su familia, un emprendimiento productivo agroecológico y educativo, replicando y demostrando con su accionar, que era posible vivir en el campo, basándose en los tres pilares de la economía campesina que siempre enseñaba. Las aulas de la EFA Fortaleza Campesina, escuela que colaboro en su gestación, guardan también sus enseñanzas.



Otro de los ámbitos en los cuales desarrollo su vocación de servicio, su vocación de docente, fue a través de la comunicación, donde siempre propuso que una comunicación para los campesinos de la región era y es un buen camino a llevar adelante; la radio Santa Ana de Colonias Unidas, después otras radios de la provincia y la región, lo vieron dejando su gran legado, fiel al compromiso con sus ideales. Esa misma vocación de docente y comunicador la volcó en la EGB N° 421 de Ciervo Petiso, donde impulsó Radio Recreo, un programa de radio que se daba en los recreos y en el pos comedor, con alumnos del establecimiento escolar.

Su porfiada vocación estaba siempre en ayudar a las familias campesinas a conquistar sus derechos, siendo un gran defensor del derecho a la tierra para los campesinos desposeídos, acompañando a quienes eran amenazados por los desalojos, enseñándoles cuales eran sus derechos y a defenderlos; con ese compromiso impulsó la lucha por la entrega de tierras a las familias del Lote 10, en Colonias Unidas, y a los Banquineros de General José de San Martín. Cuando en el Chaco se dio inició en el año 2000 a un programa de conformación de regiones a partir del criterio de la unión voluntaria de municipios, puso toda su obstinación en el funcionamiento de la Microrregión Norte del Chaco, en la cual se desempeñó como gerente, haciendo de ese cargo una cruzada para poner las políticas públicas al servicio de los más necesitados, particularmente en la Mesa de Tierras, para que los campesinos tuvieran tierra para producir, para vivir, para desarrollarse.

Batallador constante por un mundo mejor, la enfermedad lo encontró no dándose por vencido ni aún vencido, peleando la buena batalla y conservando la fe, acabando la carrera el 3 de noviembre, cuando la muerte lo venció, aunque no ha podido derrotarlo, porque sus enseñanzas, su ejemplo de lucha, permanecerán para siempre en quienes lo han conocido, en quienes han tenido la dicha de trabajar a su lado, en quienes se han beneficiado de sus sueños hechos realidad. Terrenalmente, ha partido un excelente amigo, pero su alegría acompañara para siempre, mientras sus restos descansan en el cementerio de su querido pueblo natal, Ciervo Petiso.