Martes, 3 Noviembre, 2015 - 11:59

Jugueteros denunciaron que las actuales políticas de importación perjudican las ventas del sector

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Los empresarios jugueteros de la Argentina denunciaron este martes que las políticas actuales de importación están afectando las ventas del sector, por las restricciones contra la compra de insumos para fabricar.
 
Carlos Restaino, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Empresas de Juguetes y Afines (AADEJA), dijo que hay un "impacto negativo" en el sector de las políticas de importación vigentes.
 
Hace más de 15 años, sostuvo el empresario en una columna de opinión, los "altos aranceles" a las importaciones vienen "perjudicado enormemente" a la industria juguetera argentina, porque elevan los costos de producción.
 
Los mayores damnificados son los fabricantes nacionales, que se ven obstaculizados a la hora de importar piezas de suma importancia para la terminación de sus juguetes, indicó el representante de los industriales.
 
"Y hablamos de piezas que no se fabrican en nuestro país por los altos costos que esto significaría y, en muchos casos, por la falta de maquinaria especializada", agregó en el comunicado dado a conocer por AADEJA.
 
Además, dijo que los trámites para obtener las autorizaciones de ingreso al país (DJAI s) suelen tardar más de lo previsto y es habitual que el fabricante no logre importar a tiempo y pierda gran cantidad de ventas en fechas relevantes como el Día del Niño o Navidad.
 
También denunció Restaino que los juguetes ilegales siguen ganando mercado en la Argentina y apuntó que sólo basta con recorrer la zona comercial porteña del Once para ver los juguetes que no cumplen con las regulaciones obligatorias.
 
"Se ve incluso a los vendedores ambulantes armando los juguetes en la calle para reducir costos de logística", señaló el empresario al sostener que como no se cumplen con las normas regulatorias, también se pone en riesgo la salud de los niños.
 
"Los juguetes de contrabando o comercializados en la vía pública y/o en espacios fuera de jugueterías comerciales generalmente no ofrecen garantía ni de calidad ni de seguridad para sus pequeños usuarios", sostuvo.
 
Y remarcó que si bien el precio puede resultar un factor importante a la hora de elegir un juguete, la realidad es que representan un "riesgo para los chicos y una amenaza a las empresas argentinas".
 
"El mercado juguetero argentino tiene un gran potencial que no está siendo explotado, y se debe en gran parte a políticas que perjudican a los fabricantes y favorecen el mercado negro", añadió Restaino.
 
Por eso, recomendó a los ciudadanos que compren en comercios o cadenas reconocidas o identificadas como jugueteras puras e identifiquen en el empaque la letra y sello de seguridad.
Fuente: 
Noticias Argentinas