Jueves, 28 Mayo, 2015 - 21:13

In.S.S.Se.P., su obra social: la única verdad es la realidad
Por Jacinto Sampayo (*)

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Ante el gravísimo estado de salud por el que me tocó atravesar, y por recomendación de los médicos locales que me atendían, el mejor y quizá único lugar donde podían tratarme con cierto grado de seguridad era en el Centro de Atención FLENI de la Ciudad de Buenos Aires.

Al consultar en mi obra social, el InSSSeP, me contestan que no tenían convenio; como sugerencia me dicen: consiga otro lugar de atención con convenio o bien afronte usted el gasto y después vemos si se puede reintegrar.

Gracias a Dios tuve el acceso económico para solventar esa peligrosa situación, de la cual hoy ya me estoy reponiendo. ¿Qué hubiera ocurrido si no tenía el dinero suficiente y más aún… que le ocurre a los afiliados que no tienen esos medios?.

La verdad es que el InSSSeP no tiene convenio con el FLENI, siendo uno de los centros de salud más importante del país.

También es cierto que la obra social administrada por el InSSSeP, es una de la más caras que otorgan cobertura a los trabajadores del país, ya que recibe el 12% del total de la masa salarial sujeta a aportes tanto de los trabajadores activos y pasivos del Poder Ejecutivo (y sus  organismos autárquicos, autónomos, centralizados y descentralizados), del Poder Judicial, del Poder Legislativo y de la totalidad de los 69 municipios. Del resultado de los balances surge que los ingresos por obra social y alta complejidad son muy superiores a los egresos por esos conceptos.

La verdad es que el sistema de obra social es altamente superavitario.

Sin embargo, a pesar de ese importante superávit los afiliados continúan pagando el famoso y cada vez más abultado y extendido PLUS, no sólo para consultas, sino también para estudios, análisis e intervenciones de cualquier complejidad. Sin contar que para estudios y análisis de mayor complejidad hay que deambular por pasillos, oficinas y pedir favores para obtener algún turno para recibir atención. Cada vez menos médicos, sobre todo los especialistas aceptan atender a los afiliados al InSSSeP.

La verdad es que existe una ley que protege los derechos del enfermo, hay ley ANTIPLUS. Pero nadie y menos los que conducen el organismo, más allá de algunas apariciones mediáticas, hacen algo efectivo para que se respete su cumplimento. Recuerdo que el InSSSeP es autoridad de aplicación de la llamada ley antiplus.  Habrá tal vez un incumplimiento de los deberes de funcionario público?

La verdad que el PLUS representa una severa reducción salarial para los trabajadores activos y pasivos afiliados.

Ante todas estas situaciones por supuesto que queda la atención pública, por eso en los hospitales públicos de la provincia son cada vez más los afiliados al InSSSeP que utilizan sus servicios y se refleja en el recupero del gasto de los hospitales, las mayores facturaciones por atención de afiliados a la obra social del InSSSeP. Quizás será porque en los hospitales no le cobran Plus y hasta le entregan los medicamentos. Esto también es verdad.

La verdad es que la cobertura del vademécum de medicamentos e insumos continúa en franca pauperización tanto en calidad (genéricos) como en cantidad. El reclamo es permanente en especial por los afiliados pasivos, que es el sector más sensible y vulnerable.

La verdad es que el sistema no contempla debidamente esta situación.

Entonces se  puede expresar mínimamente que:

a-   La obra social administrada por el InSSSeP fue una de las mejores de la región. Los trabajadores afiliados siempre aportaron su abultada y actualizada cuota. Sin embargo la cantidad y calidad de la prestación disminuyó notablemente.

b-  El superávit que arroja el sistema continúa siendo muy importante, entonces porqué se sigue abonando el ilegal Plus. Se nota al afiliado totalmente desprotegido ante quienes parecen ser los verdaderos “dueños” del poder prestacional. Transforman en ineptos a los funcionarios y representantes de los trabajadores para frenar este cobro indebido que cada vez es mayor a pesar de contar con una importante norma legal que debería impedirlo y que fuera generada por la lucha de los trabajadores.

c- El afiliado aportante necesita soluciones urgentes que evidentemente los funcionarios políticos multifunción con escasa capacitación y/o formación en la seguridad social, más la insuficiente representación de los trabajadores que termina convirtiéndose en ineficaz y testimonial tampoco la pudieron dar. Esto es así desde hace muchos años .El régimen se tornó ineficiente. Necesita modificación.

d- Ante este cúmulo de repetidos yerros, hace tiempo que los trabajadores municipales nos encontramos suficientemente capacitados para crear, gestionar y administrar eficientemente una obra social propia. Nuestra militancia en este sentido no responde a política partidaria circunstancial, no somos tan torpes y brutos como algunos para plantear eso, sino en base a un trabajo de más de 35 años en defensa y dignificación de los derechos del trabajador y creemos firmemente que el derecho a una adecuada prestación de salud para él y su grupo familiar es un derecho inalienable y una obligación ineludible para quien pretenda o se considere dirigente sindical. Pretendemos con nuestro proyecto de obra social poder empoderarnos del manejo de nuestros propios recursos que hoy el estado nos obliga a aportar a un sistema  administrado ineficientemente que desvía el destino de los fondos y precariza bruscamente la atención de la salud de los afiliados, generando reducción en la calidad de vida, lo cual es inadmisible y de gravedad suprema.

(*) D.N.I.: 8.255.721

Fray Rossi 515, Resistencia - Chaco