Domingo, 27 Marzo, 2016 - 19:14

El Frente Grande instó a senadores del FpV a votar contra el acuerdo con buitres

Adriana Puiggrós y Daniel San Cristóbal hicieron un raconto de por qué los legisladores están en sus bancas. “No vamos a bajarles línea ni llenarlos de consignas”, aclararon.

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A continuación se reproduce la “Carta a las Senadoras y Senadores de la Nación del Frente para la Victoria”.
 
Estimadas compañeras y compañeros:
 
En los próximos días se define una política muy importante de nuestro país: la relación en materia de deuda externa con el sector más parasitario y usurero del capitalismo financiero, los Fondos Buitres.
 
No vamos a bajarles línea ni llenarlos de consignas. Ustedes han transitado un largo camino para llegar a sus bancas. Una mirada simbólica podría llevar a entendernos, o no, porque también pertenecemos a una fuerza política con errores y aciertos pero conocedores de la historia argentina.
 
Desde 2003 Argentina transitó un camino casi inédito en materia de Deuda Externa. Ciertas dosis de pragmatismo, habilidad, ideología, coherencia, concesión y tenacidad nos había permitido recuperar la autonomía del gobierno respecto del dictado de políticas globales. Liberarnos de los organismos multilaterales y del dictado de los que son hoy los dueños del mundo –los bancos y el sistema financiero global- mejoro notablemente nuestra democracia. Ya no tenemos que esperar la visita de una “misión” para orientar nuestras decisiones, y podemos acertar o equivocarnos pero a través de nuestros propios gobernantes, sean estos de derecha, izquierda o sus matices.
 
Ustedes han sido electas y electos por listas que llevaron adelantes esa política de independencia, y vieron las virtudes y límites de las mismas. Pudimos observar en más de 12 años que ningún “gurú” ni tecnócrata, que jamás rinde cuentas al pueblo, indicó el camino. Que las políticas surgieron de los poderes del Estado. Ustedes formaron parte de un conjunto de ideas, de un proyecto –con sus errores y aciertos-, que puso de pie al país; Ustedes, junto a millones de personas, forjaron y ayudaron a sostener esa idea y formaron parte de la recuperación de la dignidad.
 
Esa dignidad fue reconocida por la ONU a través de los Principios Básicos Para Reestructuraciones de Deuda Soberanas y en el marco de una gran coalición de países del G77+China. Pocas veces nuestro país obtuvo ese reconocimiento internacional, tal vez sólo por Malvinas y su impulso al juzgamiento de los crímenes de la última dictadura cívico-militar 76/83.
 
Desde nuestro espacio político pensamos que no es bueno que parte de nuestra Deuda Externa esté en litigiosidad. Pero como Ustedes, también sabemos que la naturaleza de éstos últimos acreedores no es otra que esa litigiosidad.
 
Lo que está a punto de votarse en el Senado de la Nación constituye una claudicación que tira por la borda 12 años de reconstrucción y de fortalecimiento democrático. Cualquier negociación tiene que llevarse adelante en el marco de las reglas que construimos democráticamente en los últimos años. Su ruptura equivale a quedar, nuevamente, como una marioneta del sistema internacional.
 
Ustedes, que conocen la historia previa y la actual, no pueden anteponer miradas de “gobernabilidad”, porque justamente esa decisión lo que menos garantiza es la vigencia del Estado de Derecho y altera y disminuye el poder político. Ese proyecto de ley que la Cámara de Diputados de la Nación aprobó por mayoría nos arrodilla nuevamente y debilitará al Gobierno Nacional y a todos y cada uno de los gobiernos provinciales y municipales.
 
Es por esto compañeras y compañeros representantes en el Senado que nos permitimos recordarles nuestro proyecto y las razones que los tienen en esas bancas e invitarlos a no abandonarse a la rapiña buitre y votar en contra la iniciativa.
 
Un gran abrazo.