Domingo, 19 Enero, 2014 - 19:04

Convivir, esa ansiada y milagrosa palabra

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"La verdadera compatibilidad, es ésa que por dentro, a muchas personas, les cuesta ver o reconocer", la definición que dijo alguna vez el gran director y actor norteamericano Orson Welles, parece un enigma a dilucidar.

Sin embargo, ese misterio actúa casi como el pegamento que mantiene unidas a estas parejas a través de los años.

La ausencia de este adhesivo es lo que hace que matrimonios aparentemente perfectos vayan al fracaso, como ocurrió en el caso de Scarlett Johansson y Ryan Reynolds, dos personas compatibles en todos los niveles externos: edad, belleza, éxito profesional, etc., que sin embargo, sucumbieron al momento de compartir el mismo techo.

Es por eso que tantos psicólogos y consejeros matrimoniales sugieren que las parejas -aun las más enamoradas- hagan juntos una prueba de compatibilidad antes de casarse.

Y es que aunque el amor y la atracción física son maravillosos y necesarios, hay otros factores muy importantes que son los que determinan si la relación echará raíces profundas o si se derrumbará ante los problemas que inevitablemente se presentan en la vida.

Cuando dos personas inician una vida juntas, llevan a la relación todo lo que son... y todo lo que sueñan ser. Es por eso que los consejeros matrimoniales recomiendan que, antes de dar el gran paso, se dediquen a conocerse.

"Algunas personas invierten más tiempo en la compra de un auto, que en conocer a la persona con quien piensan unir sus vidas", dicen no pocos expertos en estudios sociales, que les recomiendan que se comuniquen, que hablen de las "zonas calientes" de la relación de pareja.

Un test que actúa como guía

A continuación, algunas de las preguntas "clave" que ayudan a abrir las líneas de comunicación. Cada una toca un tema fundamental en la relación de pareja, y al responderla, genera aún más interrogantes.

Hijos. ¿Desean tener hijos? ¿Por qué sí o no? ¿Cuántos desean tener? ¿Importa el sexo? ¿Qué valores se les deben inculcar? De estas respuestas se podrá tener una idea acerca de la mirada proyectiva de ambos y, sobre todo, del nivel de tolerancia en el disenso.

Economía. ¿Cómo la maneja? ¿Funcionan con un presupuesto? ¿Saben ahorrar? ¿Deben los esposos mantener una economía separada o mancomunada? ¿Quién debe llevar las finanzas de la casa? ¿Quién decide cómo se emplea el dinero?

Sexo. ¿Cuán importante es el sexo para cada uno y por qué? ¿Con cuánta frecuencia lo desean? ¿Se aburren fácilmente? ¿Les gusta experimentar en ese terreno?

Fidelidad. ¿Creen en la fidelidad física y emocional? ¿Qué opinan de la infidelidad? ¿Por qué creen que algunas personas son infieles? ¿Cómo reaccionarían ante la (hipotética) infidelidad de su pareja? ¿Creen que la infidelidad es el fin de la relación?

Tiempo libre. ¿Qué les gusta hacer en el tiempo libre a cada uno? ¿Cuáles son sus pasatiempos preferidos? ¿Cuántos comparte con su pareja? ¿Estaría dispuesta a compartirlos? ¿Crees que debes tener un tiempo lejos de su pareja, para estar con tus amistades?

Religión y espiritualidad. ¿Cuáles son sus creencias religiosas? ¿Es importante para usted compartirlas con su pareja? ¿Se casaría con una persona de una religión diferente a la suya? ¿Por qué sí o por qué uno? Si bien algunos consideran el tema secundario u opinable, la profundidad de estos temas, reflejan el perfil individual.

Familiares. ¿Qué tan importante es su familia (abuelos, padres, hermanos, etc.)? ¿Cree que los casados deben resolver sus problemas entre los dos, o acaso deben hacer partícipes a otros miembros de la familia que ahora es más grande? ¿Cuánto tiempo debe la pareja compartir con las familias de cada uno?


Una vez transcurrido el tiempo de la pasión en la vida de la pareja y cuando llega el momento de una mayor serenidad, comienzan a "descubrirse" las diferencias que muchas veces separan si no se saben compatibilizar antes de iniciar una vida como pareja.

Algunos temas que pueden parecer triviales, suelen ser determinantes a futuro. Encararlos antes, ayuda y mucho.

La atracción física entre dos personas es innegable y suele ser poderosa, pero por sí sola, no basta para que la relación perdure. La palabra mágica es compatibilizar.

Escuchar, muchas veces es más importante que decir. Hacerlo y tratar de interpretar al otro es útil para evitar fricciones. También ayuda no guardarse nada por temor de irritar al otro: hablar a tiempo, salva.

Fuente: 
Noticias Argentinas