Viernes, 12 Junio, 2020 - 13:43

Ausencia de empatía: la no justicia
Por Aldo Daniel Ávila (*)

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Todos saben que los abogados litigantes la están pasando muy mal en esta cuarentena infinita. Que el ritmo del servicio de justicia no es el esperado y que las obligaciones son apremiantes.
 
Pero allí no radica la preocupación. Sino en la falta de empatía de muchos funcionarios y empleados (no todos) en relación a las necesidades nacidas al amparo de esta indeseada situación.
 
Una jueza llegó a ordenar el libramiento y diligenciamiento de 6 oficios a distintas reparticiones de la Provincia y Nación, para determinar, con exactitud, el domicilio de un reconocido profesional del medio, que, además, es funcionario municipal y se desempeña en un nosocomio de larga trayectoria. Se trata de una ejecución de honorarios que arrancó en el año 2015.
 
Recordemos que por Ley Provincial los honorarios profesionales revisten carácter alimentario.
 
Así es la crueldad con que se manejan, ciertos jueces y juezas, cuando de honorarios profesionales se trata.
Esta misma magistrada estuvo casi dos años sin trabajar por distintos motivos personales pero percibiendo, normalmente, sus haberes. 
Pero, a la vez, se le abonaba idéntico emolumento a otro juez suplente que debía hacer el trabajo que ella no.
 
Ser faltador consuetudinario, no representa ningún problema. 
Ahora, seguramente, integrante del cada vez más enorme, grupo de riesgo.
 
No existe el sentido común. Desapareció el pragmatismo. Priman las formas. El exceso ritual es ostensible y asfixiante.
 
Llegar al llamado de autos para dictar sentencia, una tarea ciclópea.
 
¿Es eso justicia? ¿Impartir justicia? De ningún modo. Estamos ante la NO JUSTICIA.
 
Merecemos recibir este destrato en esta especial situación de emergencia donde se impone, doquiera se mire, la solidaridad?
Qué pasaría si a esta misma funcionaria o a cualquiera otra/o dejaran de abonarle sus haberes?
 
Para tener acceso a una documental hay que pedir un turno y las ventanas del sistema están mayormente colapsadas. Un largo y tortuoso camino. Para quienes litigan, obviamente. 
 
El Juzgado de Familia no está, adecuadamente, informatizado y su extrema morosidad se mantiene intacta. Así, la mayoría de los despachos están incompletos y se debe llamar por teléfono para evacuar las dudas, sobre todo en los informes. Es posible trabajar en estas condiciones?
 
Sabrán que todas las causas que transitan por dicho fuero revisten carácter urgente?
Les da lo mismo saber que una familia puede pasar otra semana más sin tener un plato de comida sobre la mesa, sólo por su falta de empatía? 
Que una mujer, pueda no dormir, aterrorizada, por las amenazas recibidas sin que le den ninguna respuesta?
 
Para recepcionar una documental atienden por un ventanuco equipados cual astronautas prestos a salir en misión espacial (porque nadie ingresa al edificio de Tribunales) y miran como si hubiéramos salido de una colonia de leprosos, con el respeto por cualquiera que pudiera haber sufrido dicha enfermedad. 
Indignante.
 
Luego, por la tarde, salen de compras como si el covid-19 formara parte de una historia pretérita y corren por las avenidas cumpliendo con su dosis aeróbica. El peligro ya fue superado. El riesgo sólo se ubica en las mañanas. Exactamente de 07:30 a 12:30.
 
Más tarde nos atosigan con charlas virtuales, exhibiéndonos un servicio de justicia, que se adaptó rápidamente a la emergencia sanitaria. Charlas de las que sólo ellos obtienen beneficios. Nadie puede sentarse dos horas a la computadora. Ese momento se invierte en trabajar
No hacemos horario de medio tiempo.
 
Es triste ver a los colegas hacer innumerables reclamos en el grupo de Whatsapp: “Colegio de Abogados”. Que, naturalmente, caen en saco roto.
Cumple, sólo, una función catártica.
 
Cuando se publique esta nota se habrá abierto el Palacio de Justicia a los fines de que podamos emitir nuestro voto en la elección del delegado suplente, por los abogados, al Consejo de la Magistratura. Lo mismo sucederá en J.J. Castelli que elegirá al titular.
 
Sin embargo, no habrá votación en la ciudad de Resistencia. Allí, se suspendió el acto eleccionario: “Ya que teniendo en cuenta la evolución de la curva de contagios y la necesidad de dar continuidad a las medidas de prevención que se vienen adoptando en este Poder Judicial, orientadas a minimizar los riesgos de contagios de COVID-19, y que por Decreto Provincial de adhesión N° 677 de fecha 06/06/2020, se dispuso prorrogar el aislamiento social preventivo y obligatorio hasta el día 28 de junio de 2020, por lo que resulta procedente suspender la fecha del acto eleccionario en la Primera Circunscripción Judicial”. Res. 324/20 del STJ.
 
Las máximas autoridades del Poder Judicial fueron ineficientes para realizar un sorteo vía streaming y elegir su propio representante al Consejo. Cuestión que está, actualmente, complejizada por recursos y medidas cautelares. 
 
Y, ahora, vemos que, tampoco, pueden supervisar la elección del miembro titular de los abogados, por la ciudad de Resistencia.
Son profesionales los que emitirán sufragios! 
Pueden ir con barbijos, respetando el distanciamiento físico y con un higienizador de manos (alcohol en gel) y dividiendo en grupos de votantes, la concurrencia.  
 
Cuando uno no quiere dos no pueden, dice el brocardo popular. Aquí nadie quiere.
 
(*) Abogado. Presidencia Roqué Sáenz Peña.