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Impuesto a las Ganancias: rige el piso de $330.000 y alcanzaría a algunos aguinaldos

Ya rigen los cambios en el piso a partir del cual los trabajadores en relación de dependencia pagarán Impuesto a las Ganancias. Así, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) dispuso, a través de la Resolución General 5280, que desde el 1ro de este mes los salarios brutos hasta $330.000 no pagarán el tributo en función del incremento de la deducción especial.

Por otro lado, aquellos que se ubiquen entre ese importe y los $431.988 abonarán una alícuota menor.

De acuerdo a la norma, el aguinaldo o Salario Anual Complementario (SAC) estará exento si el monto de la remuneración o el haber bruto promedio mensual no supera la suma de $280.792 para el primer semestre y de $330.000 para el segundo semestre.

El Impuesto a las Ganancias es progresivo, esto genera que las alícuotas suban junto a la escala. La suba del piso por la deducción especial hace que los que están en las primeras escalas no paguen, pero genera el efecto distorsivo de que el que el que empieza a tributar lo haga ya desde las alícuotas más altas.

Por este motivo es que se creó un mecanismo para atemperar ese efecto entre los que cobran $330.000 y $421.998 brutos mensuales.

"Los empleadores, al momento de efectuar el análisis para determinar si retienen o no el impuesto a las ganancias sobre el aguinaldo, deberán analizar las características de cada cuota del 2022 en forma independiente", explicó el tributarista Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios.

Primera cuota: Si el monto de la remuneración y/o haber bruto promedio mensual del primer semestre no supera la suma de $280.792, el Sueldo Anual Complementario (SAC) estará exento hasta la mitad de ese valor, es decir, $ 140.396.

Segunda cuota: Si el monto de la remuneración y/o haber bruto promedio mensual del segundo semestre no supera la suma de $330.000, el SAC estará exento hasta la mitad de ese valor, es decir, $ 165.000".

Si una persona en el segundo semestre llega a percibir alguna suma extraordinaria, producto de alguna tarea especial o un acuerdo paritario, que implique subir el promedio de remuneración mensual por encima del piso, tendrá que pagar el impuesto por la diferencia.