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Jorge Eric Dahlgren

Ex Profesor de Finanzas Públicas

Capitanich con Melconian

Jorge Capitanich reunido con Carlos Melconian

Estamos viviendo momentos de crisis, atravesándolo.

¿Qué es una crisis? Una situación que siendo seria, hace incierto el futuro. Pensando así puede decirse que la Argentina está viviendo desde hace varias décadas una crisis que en tanto abarca sectores políticos, económicos y sociales, amenaza la existencia misma de la República.

Salir de esta crisis, por sus características, requiere entre otras cosas un Plan Económico a largo plazo. ¿Qué es largo plazo? Mínimo cinco años.

Y entre esas otras cosas seguridad y coherencia en todos sus aspectos sean sociales o económicos, para poner orden en la marcha al desarrollo.

Capitanich está viviendo una Provincia que desde muchos años atrás, sea cual fuere su color político, es financieramente inmanejable y muy dependiente del apoyo nacional.

Recordémoslo. Con Menen en el Gobierno, Rozas tuvo que ir "a patear la puertas de la Casa Rosada" y al final tuvo que inventar el "Quebracho" para cerrar las cuentas provinciales.

Es así porque con propia recaudación el Chaco solo puede pagar el 10% de su gasto público, y puede bancarlo gracias a la Coparticipación MAS Anticipos del Tesoro Nacional a cuenta, que no podrá pagar nunca.

Esta circunstancia afecta el Federalismo porque pone al Gobierno de la Provincia al servicio de un esquema unitario centralista, impuesto desde la batalla de Pavón entre Buenos Aires y la Confederación Argentina.

El Chaco, gracias a la astucia de Rafael González, ex Ministro de Economía, logró para la Provincia el 5° lugar en el reparto de la Coparticipación, superado solo por CABA, Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

Como es de suponer el conjunto de las demás provincias, que se sienten afectadas por ese privilegio chaqueño, está creando las condiciones para una nueva Coparticipación. Que naturalmente afectará al Chaco.

Los calzoncillos de algodón que usamos, vienen de Buenos Aires. Pero ese algodón fue del Chaco. ¿Y por qué no se fabrican acá? ¿Por qué crear trabajo en el cinturón industrial de Buenos Aires y no en el Chaco? Por el perfil centralista de la actividad textil.

Los productores de soja del Chaco sufren las mismas retenciones que los productores de la Pampa Húmeda pero ¿Quién los compensa por la diferencia de rendimiento y flete hasta Rosario? Nadie.

Si una inversión industrial en Avia Terai tiene el mismo tratamiento fiscal que una inversión en el riquísimo centro agrícola argentino. ¿Para qué entonces invertir acá en el Chaco a mil kilómetros de distancia?

¿Por qué un sueldo pagado en Pampa del Infierno, está sujeto al mismo régimen de aportes e impuestos que el Chaco? ¿No deberíamos acaso subsidiar a quien se anime a crear trabajo en el oeste chaqueño?

Son muchas más las preguntas que piden respuestas. Por eso se hace interesante el encuentro entre Capitanich y Melconian para analizar el Plan Económico que éste viene elaborando para superar la crisis.

Porque salir de la crisis significa establecer un Plan Económico Nacional, acordado políticamente, que recompense con el bienestar general el esfuerzo común previo y necesario.

Pero también salir de la crisis será posible siempre se tenga presente que el salario no puede ser variable de ajuste (Carr. Nobel 2021) y que ese esfuerzo debe ser equitativamente soportado.

Entendámoslo. El Keynesianismo centralista, soportado en la emisión de dinero sin respaldo se acabó. Ya no sirve la máquina de imprimirlo. Llegó el momento de impulsar inversiones en esas máquinarias industriales que producen riquezas y repartir equitativamente esa producción de riquezas, para el bienestar de todos.

¿Podrán entender los políticos lo que son los efectos económicos de los impuestos y lo que son sus externalidades positivas?

Por el bien de todos, ojalá sea así.