Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diariochaco.com/a/627872

Argentina ayudó a China a evitar que la ONU debatiera sobre las violaciones a los DDHH en Xinjiang

Guardias de seguridad en los portones del centro de trabajos forzados levantado por el régimen chino en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang.

Argentina se abstuvo en la votación de la ONU dispuesta en Ginebra para habilitar el debate de las sistemáticas violaciones a los derechos humanos cometidas por China contra la minoría musulmana de los uigures.

El Proyecto de Decisión presentado por Estados Unidos fue rechazado por un bloque de 19 votos, que lideró China junto a Cuba, Bolivia, Venezuela y Mauritania, entre otros países. La posición de Washington recibió el apoyo de Alemania, Francia, Japón, Finlandia y Honduras, sumando 17 avales. Mientras que Argentina, Brasil, México y la India se abstuvieron en una postura equidistante que contó con 11 adhesiones.

La sesión del Comité de Derechos Humanos de la ONU sobre la situación humanitaria de los uigures se extendió por una hora y fue presidida por el embajador argentino Federico Villegas. Fue un debate áspero -en términos diplomáticos- adonde quedó en evidencia la fractura del escenario global: Estados Unidos apoyado por Alemania, Japón, Francia y Qatar, y China respaldado por Cuba, Venezuela y Sudán.

Con la excepción de Honduras y Paraguay, que apoyaron la iniciativa de los Estados Unidos, el resto de América Latina apareció dividida. Hubo abstenciones -como Argentina, Brasil y México- y ostensibles rechazos - Cuba y Venezuela-, que castigaron en el debate público a la política exterior de Joseph Biden.

La posición abstencionista de la Argentina surgió tras un formidable presión geopolítica ejecutada sin piedad desde Washington y Beijing. En los últimos días, innumerables voceros del secretario de Estado Antony Blinken y el canciller chino Wang Yi, le explicaron a Santiago Cafiero cómo debía votar Argentina cuando se debatiera en Ginebra el Proyecto de Decisión que abre la posibilidad de tratar en público la sistemática persecución china contra la minoría musulmana de los uigures.

El canciller argentino estaba en una encrucijada política: Estados Unidos -autor del proyecto- apoyó al gobierno en la toda la negociación con el Fondo Monetario Internacional, mientras que China no dudó en consolidar un swap por 18.500 millones de dólares cuando Alberto Fernández se lo pidió a Xi Jinping.

Si Argentina votaba a favor de Washington, Xi se sentiría traicionado por el Presidente. Y en caso contrario, Biden jamás olvidaría que Alberto Fernández jugó en contra de sus intereses globales.

El canciller actuó como un equilibrista y se encontró con Alberto Fernández cuando concluyó que no habría daños colaterales en la relación con Washington y Beijing. El cónclave ocurrió ayer a la tarde en Balcarce 50 y el presidente ratificó la estrategia diplomática del canciller, que implicó la abstención al momento de votar la iniciativa del Departamento de Estado.

Xi despliega el aparato represivo de China contra los uigures porque viven sobre la antigua Ruta de la Seda y encima de cuantiosos recursos naturales como gas, petróleo, carbón y los denominados minerales raros. El régimen hizo una apuesta geopolítica a la Ruta de la Seda y necesita el libre acceso a los recursos energéticos de la zona de Xinjiang que es habitada por la minoría musulmana Uigur.

China derrotó a Estados Unidos en Ginebra, un hecho geopolítico que tiene pocos antecedentes en las Naciones Unidas.

Fuente: Infobae