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Juan C. Starchevich

Lector

Argentina, la nueva Ucrania

¿Acuerdos políticos? Excelente, muy bueno y muy necesario, aunque tal vez sea demasiado tarde. Se ha dejado avanzar tanto la destrucción de todas nuestras instituciones que considero mucho más grave que la destrucción de Ucrania. A ellos les resultará menos complejo reconstruir su país que a nosotros.

No debemos olvidar ni dejar de tener en cuenta que Ucrania opuso resistencia concreta al avance destructivo con coraje y decisión, fruto de su pertenencia y patriotismo responsable, en cambio, nosotros hemos dejado pasar a "los rusos" dejándolos destruir nuestras instituciones, cultura, moral y nuestra propia identidad, cómodamente y sin poner resistencia alguna por falta de pertenencia y patriotismo responsable.

Si hubiésemos intercambiado, llevando a todos los argentinos a Ucrania y a todos los ucranianos a Argentina. Argentina sería el país más importante del mundo, el más fuerte, el más rico… Ucrania estaría sin políticos por haber huido todos a países seguros con riquezas ajenas, pues serían ladrones, corruptos y cobardes en todas partes del mundo; y el pueblo, ciento por ciento esclavizado y prostituido, por ser ladrones, corruptos y cobardes en todas partes del mundo.

¿Quién se merece un buen país?

Sin duda los ucranianos. ¿Por ser mejores? No. Por su fidelidad. Esto los hace mejores.

¿Acaso no vemos y escuchamos continuamente, - ¡Quiero irme de Argentina! - ¡Mi hijo se quiere ir del país!, - ¡Este país es una basura, yo me voy! -, mientras los ucranianos se afirman en su suelo con gallardía y valor dando la vida si fuese necesario, porque no van a permitir ser esclavizados, ultrajados ni prostituidos ni desterrados.

Tan importante es su valor que el mundo ha sufrido las consecuencias haciendo temblar las economías en todas partes, mientras que Argentina solo produce risas y burlas en todas partes del mundo.

Es tiempo de escuchar:

Las guerras y cualquier tipo de violencia solo genera dolor y grandes sufrimientos, ya lo conocemos por la historia. Es tiempo de escuchar a la sabiduría de aquellos que hoy no están en la política, de aquellos que saben encontrar la solución en paz sin apetencias de cargos ni recompensas. Debemos darnos cuenta, a esta altura de los acontecimientos, que lo que nos pasa no es culpa de unos ni de los otros, sino de todos, incluso tuya y mía. Todos somos culpables y responsables. No debemos luchar contra los otros, sino contra nosotros mismos.

¿Querés un país mejor? Quédate, sé fiel, escuchá y lucha contra ti mismo, en paz desde la paz y hacia la paz.

Esta es la nueva Argentina que todos necesitamos.