Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diariochaco.com/a/600285

Rusia condiciona su invasión a Ucrania y da un plazo de una semana a Estados Unidos y sus aliados

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, dijo este viernes que Washington había acordado proporcionar a Moscú una respuesta por escrito a sus demandas de seguridad la próxima semana, luego de la reunión que sostuvo obre Ucrania con su homólogo estadounidense.

"Acabamos con un acuerdo por el que recibiremos respuestas por escrito a todas nuestras propuestas la próxima semana", dijo Lavrov tras una reunión con el secretario de Estado Antony Blinken en Ginebra.

Rusia esperaba que EEUU llegase a la reunión de Ginebra con esas respuestas relacionadas con la congelación de la expansión de la OTAN hacia el este de Europa, las que considera podrían servirle de garantías formales.

El diplomático adelantó que cuando Rusia recibiera la respuesta de Estados Unidos a sus demandas, se celebraría otra reunión diplomática "a nuestro nivel", en referencia a él mismo a los titulares de Exteriores.

Lavrov dijo que era "prematuro" empezar a hablar de una cumbre entre los presidentes Joe Biden y Vladimir Putin. "No puedo decir si estamos o no en el camino correcto. Lo sabremos cuando tengamos una respuesta", dijo.

Estados Unidos ha defendido ante Rusia la libertad de los países de elegir si desean o no adherirse a la OTAN, dijo Lavrov al término de una reunión de una hora y media con su homólogo estadounidense.

El representante del Kremlin subrayó que él y Blinken "están de acuerdo en que es necesario un diálogo razonable" para que "se calmen las emociones".

En los últimos años, Rusia ha acusado a la OTAN de incrementar su presencia militar y el despliegue de armamento cerca de sus fronteras, desde los tres países bálticos -Lituania, Letonia y Estonia- hasta Polonia, Rumanía y Bulgaria, elementos estratégicos que Moscú considera una amenaza directa para su seguridad.

Las propuestas rusas han sido calificadas de ultimátum por Occidente.

Pese al masivo desplazamiento de tropas, Lavrov también sostuvo que Rusia "nunca" ha amenazado al pueblo ucraniano y repitió que Moscú no supone ninguna amenaza para la antigua república soviética. Según argumentó, a Moscú le preocupan "no las amenazas imaginarias, sino los hechos reales", incluido el envío de armas e instructores militares occidentales a Ucrania.

Tanto Ucrania como EEUU han alertado de que Rusia podría invadir el país vecino en cualquier momento, temor alimentado por las maniobras militares rusas en la frontera y en territorio bielorruso.