Viernes, 5 Febrero, 2021 - 20:05

Economía a lo bestia
¿Y ahora qué?
Por: Jorge Eric Dahlgren (*)

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042
Durante setenta años ha primado en el país el estilo keynesiano de promover crecimiento promoviendo la demanda.
 
Keynes daba por entendido que los precios al subir estimularían la producción y en consecuencia mayores inversiones productivas.
 
Tales inversiones demandarían más empleos y mejores salarios. De tal suerte, aunque subiesen los precios la gente tendría salarios suficientes para vivir cada vez mejor.
 
¿Pero en la Argentina eso no funcionó? ¿Por qué? Porque por un lado se emitía dinero y por el otro “se combatía al capital”.
 
El combate peronista contra “el capital” ahuyentó las inversiones y la mayor oportunidad de empleo de los jóvenes desde entonces comenzó a ser el empleo público.
 
Ante la desinversión consiguiente y el deficiente desarrollo económico del país, el crecimiento del gasto público incorporando votos electorales dió lugar a la desinversión productiva.
 
El aumento permanente de los impuestos directos a los empleadores al fin de cuentas solo sirvió para que cada vez haya más empleo público y proporcionalmente cada vez menos empleo productivo.
 
El peronismo consiguió así muchos votos cautivos. Y para pagarlos los Gobiernos siguientes – del color que fuere – crearon cada vez más y mayores impuestos.  
 
Por eso comenzaron a aplicarse impuestos al consumo. Que son los impuestos al último comprador escondidos en el precio.
 
Por ejemplo, el Impuesto a los Ingresos Brutos, antes llamdo a las Actividades Lucrativas comenzó siendo del 0.2%l y hoy es de un 5%. Veinticinco veces más.
 
Sabe la gente que el litro de nafta tiene al menos un 60% de impuestos indirectos? Que por usar el celular paga el 30% y por la luz el 40? O que por comprar una pilcha paga el 25%?
 
Como con lo recaudado al Gobierno no le alcanza para pagar los sueldos públicos emite dinero. Pero eso crea inflación, suben los precios y estamos igual que al principio. Hola Fernández
 
Esto es grave. Porque el hambre no puede ser variable de ajuste, y si reducen los sueldos públicos también están afectando a los negocios que vive indirectamente de esos sueldos y provocan más desempleo. Hola Macri. 
 
En el desempleo está el chiste. ¿Y si armamos un régimen temporario de empleo privado desgravando a los que se animen a crearlo?
 
(*) Contador Público. Economista