Miércoles, 4 Marzo, 2020 - 08:18

'Virus' argentino: la inflación preocupa y tres de cada cuatro personas sufren estrés

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Por Walter Brown

La grieta persiste y solo votantes del oficialismo sostienen una visión positiva sobre el presente económico. Se sostiene un moderado optimismo sobre el futuro pero la mejora se proyecta a plazos más largos.

Críticos de la situación de la economía. Cada vez más conscientes de que una mejora llevará tiempo. Altamente preocupados por la inflación y con síntomas de estrés. Así viven los argentinos hoy, a 85 días de la asunción presidencial de Alberto Fernández, según revela la última entrega del Monitor del Humor Social y Político que elabora D'Alessio IROL/Berensztein en exclusiva para El Cronista.

El estudio, que relevó la opinión de 1173 adultos de todo el país el mes pasado, reflejó el pesimismo que reina sobre el presente económico y una moderada expectativa sobre el futuro (52% cree que la situación económica estará mejor dentro de un año), sustentada por el votante oficialista.

Al respecto, el politólogo Sergio Berensztein señaló que "las críticas negativas sobre el presente económico (54%) continúan superando a las positivas (41%). Sin embargo, la brecha entre ambas continúa achicándose, reflejando el clima de respaldo a los primeros meses de gestión".

Así, indicó que "la grieta continúa evidenciándose en la evaluación de la gestión de gobierno: nueve de cada diez oficialistas aprueban lo realizado hasta el momento, en tanto que en la misma proporción los opositores la desaprueban. Respecto de las primeras medidas adoptadas, el 52% destaca lo realizado en materia tarifaria y cambiaria. En tercer lugar, con 48%, lo relacionado con el control de la inflación, que continúa siendo el principal desvelo de los argentinos. Entre las más cuestionadas se encuentran la cuestión de la seguridad y las referidas al ajuste: aumento de los impuestos y una especie de reducción parcial, pero muy desprolija tanto de las jubilaciones como de los salarios del sector público. Consultados acerca de si estas medidas forman parte del un plan consistente, el 54% opina que no. Aunque para los votantes de Juntos por el Cambio, el porcentaje crece al 92% y entre los del Frente de Todos, cae al 17%".

Pero, como indica el consultor Eduardo D'Alessio, "la grieta va más allá de la evaluación del presente".

"Con el cambio de signo se han modificado las expectativas a futuro. Quienes se sienten identificados con el Gobierno, han mejorado su nivel de expectativas no solo sobre su propio proyecto sino también sobre la proyección que tendrán sus hijos en el futuro (ver gráfico). Coinciden, sin embargo, ambos sectores de la población en que la inflación, la incertidumbre económica y la inseguridad oscurecen el panorama", dijo.

Esa coincidencia se expresa también, según el especialista, en que "las expectativas de rápida reacomodación de la economía, aún entre el núcleo duro del kirchnerismo, parecen irse progresivamente desvaneciendo, al entender cada vez más que las soluciones no serán de corto plazo". De hecho, mientras en enero último el 54% de los votantes de Fernández esperaban ver una mejoría a lo sumo en el segundo semestre, hoy ese misma proporción cree que recién se podrá vislumbrar en un año.

Así, la preocupación por la economía mella el humor de una sociedad que padece un alto nivel de estrés desde hace años. En 2018, un 83% de los encuestados señalaba haber sufrido algún síntoma relacionado con esa patología y hoy el número apenas si se redujo al 77%, pese al cambio de Gobierno.

 

Fuente: 
El Cronista