Viernes, 29 Septiembre, 2017 - 09:04

¿Viajar en avión o en colectivo?: Nación apuesta al transporte aéreo y las empresas de ómnibus atraviesan una “situación crítica”

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Por: Heliana Guirado (*)

 

El transporte terrestre de pasajeros atraviesa una crisis reconocida por sus empresarios y las internas entre ellos y el Estado, llevan a disputas en torno al salario de los choferes, la quita de subsidios y el aumento de la nafta.

Si bien las personas que viajan desconocen estas internas (detalladas en este informe), existe una tendencia cada vez más notoria de personas que empiezan a considerar la idea de viajar en avión, prefiriendo este medio por encima del auto o el colectivo. ¿La razón principal? Los precios, la comodidad y la enorme diferencia en cantidad de horas de viaje.

Las aerolíneas se encuentran con usuarios que buscan precios y se adelantan a comprar pasajes, para poder viajar por ejemplo desde Resistencia a Buenos Aires, por una suma estimada de $3360 ida y vuelta (llegando en una hora y media en clase turista), frente a un viaje en colectivo de 15 horas, pagando un precio que empieza en los $1300 (sólo de ida), y a partir de ahí aumenta, dependiendo del tipo de servicio que se elija.

A modo de ejemplo, se exponen consultas de precios online, para viajes en avión y en colectivo.

Si alguien decide trasladarse desde Resistencia a Buenos Aires para pasar Navidad y Año Nuevo allá, puede encontrar el siguiente precio, calificado por Despegar.com (la plataforma con mayores consultas del país) como “el más conveniente”:

 

 

Otro dato importante es la facilidad que se ofrece al usuario a la hora de comprar estos pasajes, ya que se encuentran habilitadas 50 tarjetas de crédito para hacerlo. A continuación se muestran las formas de pago publicadas por la página:

 

A la hora de consultar precios para viajes en colectivo, utilizando la misma fecha (20/12/2017), la única empresa que brinda estos datos es Flecha Bus:

 

Otras de las compañías más solicitadas como El Pulqui, Ersa y Puerto Tirol, informan desde la página web que los datos no pueden ser brindados:

 

 

 

Ante esta noticia, Diario Chaco se comunicó con las empresas vía telefónica y desde sus respectivos puntos de venta informaron que “no es posible vender pasajes con una anticipación superior a 30 días”. Por lo que, en el caso de querer viajar en diciembre, los precios y horarios estarán disponibles a principios de noviembre. Si se tiene en cuenta la crisis por la que atraviesan las empresas de transporte terrestre de pasajeros, los precios con los que se encontrarán los usuarios son inciertos, ya que el aumento del combustible incide directamente en la fijación de tarifas.

En el caso de un viaje en automóvil, este medio consultó con un viajante frecuente, que aseguró: “Viajando desde Resistencia a Buenos Aires, consumís 160 litros de combustible, a un precio estimativo de $23 el litro de nafta súper. A eso tenés que sumarle $225 en peajes”.

TOTAL ESTIMATIVO, TENIENDO EN CUENTA EL PRECIO ACTUAL DEL COMBUSTIBLE: $3905

 

Es importante destacar que para hacer este análisis se tomó en cuenta una fecha ubicada dentro de lo que se conoce como temporada alta. Al respecto, Diario Chaco consultó con una licenciada en Turismo y experta en viajes dentro y fuera del país, que explicó: “En todo el mundo Navidad y Año Nuevo son fechas que se ubican dentro de la temporada alta, ya que mucha gente viaja”. Esto significa que incluso al ser una fecha solicitada, los precios de pasajes en avión siguen siendo accesibles y con una diferencia mínima a lo que ofrece la única empresa de colectivos que permite comprar pasajes con 90 días de anticipación.

La profesional agregó también que “dentro de Argentina hay una tendencia mucho mayor a viajar en avión. El motivo principal es que los viajeros planean con anticipación sus salidas, porque buscan la comodidad de llegar a su destino en el día. La brecha de las personas de clase media con las que tienen un nivel adquisitivo más alto se acorta, por la facilidad que hay para acceder a este tipo de servicios”.

 

Teniendo en cuenta lo anterior, se exponen a modo comparativo, cuáles son los aspectos más relevantes a la hora de elegir qué medio de transporte utilizar (como ejemplo se elige el destino Resistencia-Buenos Aires):

 

 

 

Atrás quedaron los tiempos en los que sólo las personas de un alto poder adquisitivo accedían a un viaje en avión. Hoy, con anticipación e inteligencia a la hora de buscar pasajes, se puede incluso conseguir mejores precios que otras opciones, como el automóvil o los colectivos de larga distancia. Sin embargo, estos últimos continúan ubicándose en el puesto del medio más popular y solicitado del país, principalmente por su llegada a lugares donde los aviones no lo hacen.

El Gobierno nacional apuesta a redoblar la cantidad de pasajes de aerolíneas, a través de medidas como “La Revolución de los aviones”, que busca conectar al norte y sur del país, sin necesidad de pasar por Buenos Aires; y la mejora en los precios, mediante la llegada de las low-cost.

Por otro lado, el sector del transporte terrestre habla de "crisis" y de "competencia desleal". Exige el acompañamiento del Estado, y reclama que, en un juego donde los aviones (al menos por ahora) están pisando fuerte, las reglas sean “parejas para todos, no discriminando y perjudicando arbitrariamente a nuestro sector, en beneficio de otros”.

Entonces, ¿En qué consiste el conflicto que atraviesan las empresas de ómnibus? A través de documentación a la que tuvo acceso este medio, se explica a continuación los motivos que ponen en alerta a los empresarios:

 

LA CRISIS ANUNCIADA

El transporte terrestre de larga distancia es el principal medio utilizado en el país. Según la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), “el sector realiza más de 900.000 servicios por año, recorre más de 706 millones de kilómetros y ocupa a más de 17.000 empleados”. Sus micros “llegan a 900 localidades, transportando a más de 37 millones de pasajeros al año”.

A pesar de los números anteriores, este medio de transporte vive una situación crítica que se ve reflejada en la contracción de los servicios brindados, en un 27,3% desde el 2011.

La Cámara Empresaria de Transporte Interurbano de Pasajeros (CELADI), es una entidad civil que nuclea a las empresas de transporte automotor de pasajeros de larga distancia y defiende sus derechos. Desde el organismo, hablan de una “insostenible situación de gravedad por la que atraviesa el sector del transporte de larga distancia”.

Entre los puntos más conflictivos destacan la “competencia desleal” con los transportes aéreos, los cuales son “más convenientes” debido principalmente a que “Aerolíneas Argentinas está subsidiada por el Gobierno nacional en $ 3.000.000.000 anuales, con más combustible a un valor de casi el 50% de lo que cuesta en el servicio terrestre”; la quita de subsidios y la “imposición de salarios del sector por decreto”.

 

QUITA DE SUBSIDIOS

Diario Chaco accedió a reclamos elaborados por la CELADI, a través de los cuales se solicitan impugnaciones al Estado ante determinadas decisiones tomadas.

Uno de estos documentos es un reclamo elaborado el 10 de marzo de este año. Quien firma es Mario Nelson Verdeguer, presidente de la CELADI, entidad que critica a la resolución 53-E/2017 (10/02/2017) del Ministerio de Transporte (a cargo de Guillermo Dietrich), porque informa que “contiene disposiciones que resultan ilegales y gravosas para las empresas”.

Básicamente, el reclamo se basa en que la resolución anula los artículos 1, 2 y 3 de una resolución anterior (la MIyT 513/13) que, en términos generales, establece la compensación a las empresas, respecto a la demanda de pasajeros con discapacidad, con $100 por cada pasaje emitido.

Establece también otra compensación, de $1 por kilómetro recorrido dentro de las jurisdicciones establecidas.

A modo de “novedad”, se designa un fondo de reconversión de 201 millones de pesos. Este subsidio se da para que las empresas puedan competir con las aerolíneas.

La CELADI rechaza la nueva resolución, por anular los puntos anteriores. El motivo principal: “Vulnera los legítimos derechos adquiridos al efecto por las empresas que representa mi mandante, y produciendo un grave perjuicio económico a éstas”. Desde la entidad señalan que “las compensaciones que venía otorgando el Estado nacional continúan resultando esenciales para que las empresas del sector puedan cubrir efectivamente los costos incurridos por la operatoria del servicio de transporte automotor de pasajeros de carácter interjurisdiccional”.

 

“IMPOSICIÓN DE SALARIOS”

El 28 de agosto, Mario Verdeguer nuevamente elaboró un recurso de consideración, esta vez dirigido a Jorge Triacca, ministro de Trabajo de la Nación.

En este documento se solicita que “se convoque urgente a una nueva reunión paritaria”, para tratar la cuestión salarial de los trabajadores del sector.

El petitorio se basa en que la autoridad “se abstenga de cualquier y toda aplicación derivada de lo establecido en la resolución 2017-595-APN-MT”, que establecía un aumento salarial del 21%.

La reacción de la CELADI ante esto se basa en que, según afirman, el acuerdo fue firmado por “dos de las cámaras (que no representan ni el 10% de las empresas que nuclean la actividad) y no alcanzan en modo alguno para interpretar una mayoría en la actividad”. Además dejan al descubierto que se vieron “en la necesidad de solicitar un proceso de reconversión productiva sectorial para evitar que la crisis llegara a niveles no deseados”, pero “pese a los esfuerzos ese espacio de negociación no ha avanzado”.

"Todo el proceso de negociación paritario del corriente año fue irregular desde el comienzo. Desde actas unilateralmente impuestas, a condiciones cuasi extorsivas (como excluir de la mesa de negociación de la Secretaría de Transporte a las Cámaras Empresarias que no firmen el aumento salarial)", agregan y denuncian: "En muchos años de negociación colectiva y paritaria sindical jamás se ha visto semejante avasallamiento de la autonomía de la voluntad, violando el derecho de propiedad, del debido proceso y de la garantía de defensa".

El 7 de septiembre, miles de pasajeros de todo el país se vieron afectados por el paro de micros de larga distancia, en respuesta al "incumplimiento" de pago de esa suba salarial del 21% dispuesta por el Ministerio de Trabajo.

Queda claro entonces que la disminución en los costos de los pasajes aéreos se debe principalmente a las cifras millonarias que reciben las aerolíneas en subsidios por parte del Estado. Del otro lado, se encuentran las empresas de transporte terrestre, quienes están viviendo con preocupación la quita de la ayuda estatal y el precio del combustible que es más caro que el de Aerolíneas Argentinas.

Esta crisis estaría llevando a que las empresas tengan que considerar la idea de despedir a parte del personal, debido a la situación que atraviesan. Más de diez mil familias se verán entonces afectadas de manera directa.

Todo esto está generando una nueva costumbre a la hora de viajar. La gente ya no ve como utópica la idea de viajar en avión. Por el contrario, se inclina hacia esa posibilidad, busca precios, se adelanta y lo consigue.

Y si bien los colectivos siguen siendo los medios de transporte más utilizados del país, están en una notable desventaja respecto a quienes son hoy sus máximos competidores y los podrían dejar en jaque. Este peligro existe porque, según afirman los empresarios del sector “las acciones estatales están más dirigidas a poner trabas y aumentar los costos del sector, que a posibilitar su desarrollo y crecimiento”.

 

(*) Periodista