Viernes, 11 Septiembre, 2020 - 13:02

Una silla argentina ganó el máximo premio mundial de diseño

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Eutopía, diseñada por el salteño Francisco Gómez Paz, ganó el Compasso D' Oro. El asiento ultraliviano de madera se puede fabricar íntegramente con una fresadora robótica.

La silla Eutopía, del salteño Francisco Gómez Paz, recibió el Compasso D' Oro en la categoría Diseños para el Habitar. Este premio es la máxima distinción italiana al diseño, y uno de los reconocimientos más valorados del mundo. El asiento de Gómez Paz tiene el privilegio de ser el primer diseño argentino resulta ganador del premio que existe 1954.

La ceremonia se realizó en el nuevo Museo ADI de Diseño de Milán con la presencia de los miembros del Observatorio Permanente del Diseño de ADI, una asociación de fomento del diseño industrial integrada por expertos, diseñadores, críticos, historiadores y periodistas.

Hace dos años, y después de varios más de experimentación, Gómez Paz lanzó la silla ultraliviana de madera, y la llamó Eutopía mezclando las palabras griegas “eu” (adecuado, bueno, conveniente o feliz) y “topos” (lugar). Lo que quería significar el diseñador era: lugar bueno, lugar conveniente, lugar feliz. "En relación a utopía, un lugar bueno que no existe, eutopía designa a un lugar bueno pero real, lo más cercano posible a una utopía en el mundo real", afirma.


Francisco Gómez Paz presentó su silla Eutopía, una de las más livianas del mundo en madera, en la Feria del Diseño de Milán.

Pero además de crear un objeto bello, útil y todo un récord en resistencia y liviandad, lo que Gómez Paz quería hacer era probar que la llamada revolución industrial 4.0 permite que los proyectos pueda nacer, crecer y convertirse en productos lejos de los centros de demanda más importantes sin perder mercado.

La experiencia fue todo un éxito, sobre todo en las condiciones actuales de aislamiento la convierten casi en un manifiesto para la futura nueva normalidad. Producir en condiciones de salubridad, lejos de los grandes centros urbanos y con tecnología de punta.

Ahora, Gómez Paz siente que su idea ha probado que los tiempos de la revolución industrial 4.0 ya llegaron. "“Eutopía es la muestra de que la revolución 4.0 ya no es una utopía, que el proyecto, con sus valores y su entera complejidad, puede ser producido lejos del tejido industrial desarrollado que habitualmente soporta su desarrollo y producción”, señala.

La idea nació en Milán, pero en 2018, cuando el diseñador con importantes premios y trabajos en Italia se mudó a su Salta natal, se hizo más fuerte la intención de fabricar Eutopía desde su propio estudio.

La característica Gómez Paz siempre fue la de aceptar riesgos y es así como abrazó a la revolución 4.0, también llamada industria inteligente, la cuarta revolución industrial que se basa en la adopción de la tecnología digital para la progresiva automatización del proceso productivo, como fabricación aditiva, robótica colaborativa, herramientas de planificación de la producción, visión artificial, realidad virtual, gamificación, simulación de procesos, inteligencia operacional, IoT, y las denominadas KET, por su sigla inglés (Key Enabling Technologies).

Gómez Paz entendió que todo este proceso también le permitiría realizar productos equiparables a los industriales en baja escala. Su silla, por caso, fue proyectada para ser fabricada en serie utilizando tecnologías flexibles como el corte láser, el control numérico y la impresión 3D. Pero todos instrumentos se adaptan perfectamente a un ambiente tan experimental como el estudio de un diseñador industrial, mezcla de oficina y taller.

El diseñador lo llama laboratorio y lo instaló en Salta “A 1.400km de Buenos Aires y a 13.000kms de Milán”, explica y agrega que lo que podría haber parecido inicialmente un escenario extremadamente limitado para un diseñador de productos industriales, se transformó, gracias al tiempo y a la experimentación, en una situación de gran libertad creativa. “Se ha podido transformar, un lenguaje fuertemente connotado de las tecnologías underground en nuevos valores expresivos”.

Eutopía tiene una forma sencilla y sensual con una estructura sofisticada que no resulta evidente a primera vista. Está compuesta por varias piezas que podría parecer el resultado de un complejo trabajo de incrustaciones japonesas, “ Una especie de taracea tridimensional de madera maciza y multilaminada”.

La estructura está formada por cuatro planos de multilaminado que se intersectan en un robusto encastre a cruz. A la altura del asiento se separan nuevamente en diferentes planos que trabajan en sincronía, cada uno en su sentido de fuerza, para soportar el asiento y los apoya brazos.

Pequeñas invenciones de encastre y encolado le permiten ser montada sin la necesidad de un solo clavo o tornillo. “Esto me ha permitido realizar una silla de madera extremadamente resistente que tiene un sorprendente peso de 1.800grs, capaz de superar pruebas de resistencia con cargas de 100 kilos y más de 23.000 ciclos”.

La madera que usó Gómez Paz para el cuerpo de la silla es Paulownia, un material redescubierto recientemente, que posee sorprendentes cualidades de resistencia, liviandad y sustentabilidad; además de provenir de uno de los árboles con mayor capacidad de absorción de agentes contaminantes del mundo.

Todo esto hace de Eutopía un producto rigurosamente industrial, a pesar de ser producida enteramente en un laboratorio taller estudio como el del diseñador en Salta.

Gómez Paz sabe convertir las desventajas en ventajas. Por ejemplo, él es disléxico, y cuando era chico le costaba leer, lo que era todo un problema en la escuela. Sin embargo, dirigió su pasión a las cosas en lugar de a las palabras. Rompía sus juguetes para ver cómo eran, los volvía armar de otra manera, les inventaba funciones, los imaginaba distintos. En esa niñez de destrozón empedernido, ambicionaba meterle mano a un motor de vapor que tenía su papá arquitectos. Hasta que se le dio la oportunidad con la promesa de no romperlo. Así fue cuando su primer objeto, un auto con motor propio y partes de juguetes.

Después de recibirse en la Universidad Nacional de Córdoba, Francisco partió para la meca del diseño, Milán. Allí obtiene el Master in Design de la Domus Academy con un proyecto de tesis que fue premiado. Pero su gran golpe fue Apero, chaise longue fabricada a mano con las técnicas salteñas de confección de monturas. El proyecto fue reconocido en el Salone Sattelite, el máximo foro de diseñadores jóvenes dentro de la Feria del Mueble de Milán.

Además, Apero fue parte de una investigación apoyada por la fundación Sumampa para valorizar la tradición artesanal del Norte argentino. Para producir este sillón de cuero crudo se usa la tecnología usada de construcción de la montura tradicional de Salta. El cuero se cose a mano sobre la estructura de acero inoxidable y, al secarse, se estira generando una tensión que le da gran elasticidad.

En 2004 abre su propio estudio en Milán después de haber colaborado con Alberto Meda y Paolo Rizzatto. Su trabajo lo relaciona con importantes empresas como Artemide, Driade, Danese, Landscape Forms, Lensvelt, Luceplan, Olivetti y Sector entre otras.

Con Alberto Meda crearon la Solar Bottle (Botella solar), un envase de 4 litros que permite purificar agua con rayos solares. El prototipo recibió el premio Index en Dinamarca, el primer premio del Index Award y fue elegida por el MOMA para la Study Collection.

Fuente: 
Clarín