Jueves, 12 Marzo, 2020 - 12:46

Una chaqueña en el noroeste de Italia: relato en primera persona de los cambios a los que obligó el coronavirus

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Mabel Oflaherti nació en Resistencia, Chaco, pero hace 22 años se fue a vivir a Italia. Hoy en día está radicada en Padova, en la región del Véneto, al noroeste del país europeo, en una de las llamadas “zonas rojas”.
 
En el norte de Italia comenzó la propagación del virus en ese país, que vive una situación crítica siendo por lejos los más afectados de Europa con más de 12 mil casos y 800 muertos.
 
El gobierno nacional tomó algunas medidas duras al respecto, primero aislando la región y luego ya paralizando toda actividad en el país, a excepción de farmacias y supermercados, con el objetivo de aplacar la expansión del COVID19.
 
 
¿Cómo está el clima social con esta escalada de los casos de coronavirus?
 
Más que nada hay una gran preocupación, pero un gran ceso de responsabilidad, una gran responsabilidad también a la par, para evitar el contagio en masa”, relató Mabel.
 
En ese sentido contó que “estuvo muy explícito y muy concreto el gobernador en decir ‘quédense en sus casas, no salgan absolutamente, solamente en casos muy especiales como ir al doctor o ir a abastecerse al supermercado, en modo ordenado también, con una distancia de un metro en cada persona, utilizando guantes y el líquido para desinfectarse las manos’”.
 
Si todos somos responsables y todos respetamos las ordenanzas, seguramente semana a semana se va a ir viendo que la cosa es positiva y entonces se van a ir abriendo pasos porque ahora está todo limitado”, agregó la chaqueña en Italia.
 
La vida nocturna del lugar es uno de los ámbitos donde más se nota el cambio, ya que en Padova los jóvenes acostumbran a juntarse en bares una vez caída la tarde. En ese aspecto, los que tomaron los recaudos fueron los dueños de los locales, algo que Mabel lo contó así: “Los bares cierran a las seis de la tarde. Como acá es una costumbre de ir a tomar el aperitivo, todos los jóvenes después del trabajo van a tomar el aperitivo, y no estaban respetando esa ordenanza de no andar, no juntarse con grupos de personas. Entonces dijeron ‘no, basta, se cierran los comercios’. Entonces ellos automáticamente, espontáneamente, están decidiendo cerrar sus negocios. Porque obviamente si no hay gente, no hay turismo, pierden más en abrir que con la poca gente que entra. Y a parte se resguardan”.
 
La mujer chaqueña informó que en ese lugar los casos “están absolutamente controlados” y son manejados “en el Véneto Hospital, de los cuales algunos ya fueron curados y le dieron el alta. Otros todavía están en terapia intensiva pero están todos bajo control. Por eso, visto que está funcionando, exigen absolutamente que la gente ahora más que nunca se quede en su casa y respete la ordenanza del ministerio de salud”, agregó al respecto.