Miércoles, 23 Septiembre, 2020 - 13:32

Traslado de jueces y coparticipación: con incertidumbre, el oficialismo aguarda la definición de la Corte Suprema

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En el Frente de Todos consideran que el máximo tribunal debería fallar a su favor. Pero miran con desconfianza a Rosenkrantz.
 
“La Corte va a tener que mostrar quién es realmente”, razonan en el universo de Cristina Kirchner para decodificar dos decisiones que el máximo tribunal tomará a la brevedad y que podrían obligar al Gobierno a dar marcha atrás o avalarlo.
 
No hay distinciones entre la quita de coparticipación a la Ciudad y el desplazamiento de los jueces del Tribunal Oral Federal número 7 Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y de Germán Castelli a los juzgados en los que actuaban previamente.
 
Las dos situaciones concentran la expectativa oficial. La quita de la coparticipación a la Ciudad sirve para equilibrar la economía de la provincia de Buenos Aires, bastión electoral del oficialismo. Los tres magistrados, en tanto, intervienen en causas en la que se juzga a la ex presidenta. “En ambos casos si la Corte fuera objetiva debería acompañar la decisión de sacarle el punto de coparticipación a la Ciudad y de sacar a los jueces que estaban designados. La Corte va a tener que mostrar quién es realmente. La decisión va a exponerlos”, insiste un dirigente de La Cámpora, que conoce la lógica de la ex mandataria.
 
Es la primera vez que la Corte Suprema deberá expedirse sobre asuntos de alta sensibilidad para la administración de Alberto Fernández. En el medio, claro, el Gobierno avanza con la reforma judicial en el Congreso, quiere remover al procurador interino Eduardo Casal y la comisión ad hoc analiza el funcionamiento del máximo tribunal.
 
Cerca del Presidente confían en que el máximo tribunal no desautorizará a Casación, que ya avaló la decisión de que los tres magistrados dejen el tribunal oral federal número 7 y regresen a sus tribunales de origen. “Casación ya avaló. ¿La Corte va desautorizar a Casación?”, se preguntaron en uno de los despachos más importante de Balcarce 50 ante la consulta de Clarín.
 
Algunos de los dirigentes más cercanos al jefe de Estado sostienen que no es un buen augurio para el Gobierno que la Corte decida tomar cartas en el asunto. “Dejaron pasar tantas cosas que no está claro por qué ahora sí quieren opinar”, argumentan. Sin embargo, enfatizan que hasta el momento la decisión de involucrarse en la suerte de los jueces del TOF 7 no parece ser de todos los magistrados, sino solo del presidente del cuerpo, Carlos Rosenkrantz. 
 
El sucesor de Ricardo Lorenzetti al frente del máximo tribunal quedó en franca minoría en votaciones clave durante el mandato de Mauricio Macri. “Ahora está más solo que antes”, se entusiasma la misma fuente. Así y todo reconocen que es una incógnita cómo votarían los otros supremos, pero descuentan que Rosenkrantz fallará a favor de los tres jueces. 
 
Durante el gobierno de Cambiemos, los funcionarios macristas se referían a los votos de Juan Carlos Maqueda, Horacio Rosatti y Lorenzetti como la “mayoría peronista” del máximo tribunal. A Elena Highton, en cambio, la consideraban más independiente. Paradójicamente la única integrante mujer fue la única representante de la Corte que acudió a la presentación del proyecto de reforma judicial que contó con la participación de la comisión que deberá estudiar el funcionamiento del cuerpo.
 
Otros dirigentes del Frente de Todos coinciden con las argumentaciones del ex ministro de la Corte Eugenio Zaffaroni. “Con la teoría de Bruglia, Bertuzzi y Castelli, el Ejecutivo podría disponer traslados de jueces a su gusto sin acuerdo del Senado", sostuvo el ex juez en declaraciones a Futurock.
 
Una teoría similar planteó el Ejecutivo respecto a la quita de coparticipación a la Ciudad que Mauricio Macri transfirió originalmente por decreto simple. “Si consideran que este decreto es inconstitucional, entonces también lo es el decreto con el que Macri casi triplicó arbitrariamente y de manera discrecional los fondos del Gobierno de la Ciudad”, expuso días atrás el ministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro.
 
Zaffaroni fue el único integrante de la Corte que en 2013 votó en disidencia en el fallo que se convertiría en el acta de defunción del denominado proyecto de democratización de la Justicia, que empujaba Cristina Kirchner. El actual Presidente repudió entonces esa reforma. Ahora, la Corte -que el kirchnerismo no oculta su voluntad de modificar- puede volver a marcar un antes y un después en materia más política que judicial.
Fuente: 
Clarín