Viernes, 5 Junio, 2020 - 18:51

TILINGUERÍA ARGENTINA
(*) Por Aldo Daniel Ávila

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El 25 de mayo de 2020 en el vecindario de Powderhorn, ciudad de Mineápolis, Minnesota (Estados Unidos), un señor de raza negra George Floyd, moría, brutalmente asesinado, a manos de la policía de ese país.

El domingo 31 a las 4:00 más de 15 policías de uniforme y de civil, derribaron, por la fuerza, la puerta de una casa ubicada en el barrio Bandera Argentina, localidad de Fontana, Chaco, República Argentina; y, después, de agredir a culatazos y patadas a hombres, mujeres y niños, arrastraron a cuatro jóvenes a la comisaría, dónde golpearon a los varones y abusaron a las mujeres.

De ambos hechos, existen registros fílmicos que se han  viralizado, tanto en los medios de comunicación, como en todas las plataformas digitales.

Dichos documentos tomados en tiempo real, nos muestran con claridad meridiana, a qué niveles de violencia puede llegar el ser humano.
Y, sendos casos se encuentran atravesados por el odio.

Por la animadversión derivada del racismo.

En el primer supuesto, un hombre de raza negra (afroamericano). En el segundo una familia qom (aborigen). Aclaro que utilizo el término aborigen porque refiere a los que viven en un lugar desde el principio o el origen.

Hay algún motivo que justifique la agresión a que fueran sometidos?
Hay una razón que nos permita -no justificar- pero, al menos, tratar de entender a qué se debieron semejantes actos de crueldad despreciable?
Verdaderamente, no.

La muerte de Floyd fracturó la tensa calma que rodeaba la gestión de Donald Trump en torno a sus permanentes expresiones xenófobas, homofóbicas, misóginas y despreciativas por los latinos, negros, homosexuales, lesbianas, y cualquiera que no fuera rubio de ojos claros.
Un discriminador por antonomasia.

Derivó en una tormenta de desmanes en más de 50 ciudades del País del Norte.
Todos reaccionaron y ganaron las calles.
Artistas, deportistas, políticos y funcionarios en ejercicio condenaron el atroz accionar policial.

Hasta los propios policías hicieron su acto de repudio. No se trata de que los policías sean todos malos, ni, tampoco, todos buenos. Como en cualquier profesión.

A la vez, en la provincia de Tucumán detenían ilegalmente al trabajador Luis Espinoza por violar la cuarentena para, luego, ejecutarlo y trasladarse con su cadáver hasta Catamarca con la intención de desaparecerlo. Estamos hablando, nuevamente, de los agentes del orden.

Cuáles fueron las reacciones en Chaco?
No las mismas que generó la muerte de Floyd.

Nadie salió a la calle.
Ningún deportista o artista o político local se involucró en el criminal ataque a la familia qom.
Sólo un formal comunicado del sector oficialista de la legislatura.

Y si tomó estado público, se debió a la labor del periodismo y la función social que, no siempre, cumplen las redes.

Es más, hubo quienes intentaron hacer una defensa de los policías de la trágica noche de Fontana.
De los mismos que alegan no tener fotografías ni filmaciones del ataque a pedradas que sufrieran en la Comisaría, porque estaban más preocupados por su integridad física y defender el edificio estatal, que por captar el crítico momento.

Decir que es un chiste, es poco.

Unos mocosos tirando piedras a los que hay que someter con armas largas y golpearlos con saña para descargar, quizás, mucho odio acumulado.

Los “indios” son vagos, comentan. No les gusta trabajar.
Pero en vísperas de elecciones todos esos indios vagos, son visitados por los candidatos quienes tratan de seducirlos con prebendas, total el voto cuenta igual.
No se nota si es de un indio vago. Todo suma.

Después, vendrá el olvido hasta el próximo acto eleccionario.
Pero, por un momento, serán iguales a ellos.
Hermanados en una proeza histórica.

Nadie percibe que las cosas que nos suceden, están a la vuelta de la esquina.
Que cualquiera puede ser el protagonista de una noticia truculenta, como sucediera en Fontana. De la que no estamos exentos porque nos bañamos todos los días y nuestra ropa huele bien.

Preocupa más qué será de la vida de la esposa del policía homicida, que fuera elegida Señora Minnesota en 2018, y ahora está pidiendo el divorcio porque su marido se volvió malo.

Aquí el incidente de Fontana será, rápidamente, olvidado. No hay notas de color relevantes, a pesar de los rostros desfigurados por la golpiza.

Allá, habrá mucha cobertura de los funerales de George Floyd que durarán cuatro días, ya que el millonario boxeador Floyd Mayweather asumirá sus costos.

Son unos tilingos, diría mi madre, haciéndonos notar que estábamos hablando pavadas. Qué antigüedad.

La realidad es que, los tilingos han sobrevivido y son muchos más de los que pensamos.

Porque la tilinguería nacional, consiste en ser siempre cool. Estéticamente correctos.
Asumir posturas que suponen, les quedan bien. 
Poder opinar de lo que se tenga que opinar poniendo cara de circunstancias, aunque poco se sepa.

A quien le interesa una familia qom apaleada en el Chaco.

Es preferible el seguimiento de la muerte del señor Floyd, aunque su realidad esté a varios miles de kilómetros de nosotros y no tenga ninguna incidencia en nuestras vidas.

*Abogado