Lunes, 11 Agosto, 2014 - 10:51

Tengo miedo de opinar como si estuviera viviendo en plena dictadura
Por Carlos R. Prette

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Antes que nada, le aclaro que no es Julio Wacjman el fin de mis planteos e interrogantes. Pero es la circunstancia que lo ubica a Ud. como parte para hacer uso de mis derechos como ciudadano. Lamento que tome esto como una cuestión personal, ya que esto va más allá de Ud. y de mí. Esto es de interés público. Es la “cosa pública”.

El derecho de acceso a la información pública es un elemento esencial del sistema republicano de gobierno.

El derecho de acceso a la información pública es la facultad que tiene todo ciudadano, dentro del sistema republicano de gobierno de acceder a todo tipo de informaciones en poder tanto de entidades públicas como de personas privadas que ejerzan funciones públicas o reciban fondos del Estado, con la consecuente obligación estatal de instrumentar un sistema administrativo que facilite a cualquiera la identificación y  el acceso a la información solicitada.

Llama la atención que una mayoría de diputados provinciales haya aprobado un proyecto de resolución para desagraviar al jefe de gabinete, Jorge Capitanich por la parodia realizada por el artista Oggi Junco y sin embargo, no hayan pedido el desagravio por los insultos que Wacjman acusó al gobernador Juan C. Bacileff Ivanoff  de ser un  “nazi que quiere matar judíos”,  amenazó con “cagarlo a trompadas”y dijo que cuando lo encuentre iba a bajarle “todos los dientes”. Y según el portal datachaco.com del 17/6/2013 fue más allá aún: “Te voy a encontrar, Yiyo, te voy a encontrar. Esta mañana estaba caliente y fui a esperarte, y delante de todos te estaba por pegar. Y si tenés huevo, pegame. En latita te van a juntar”.

Sobre estas descalificaciones y amenazas manifesté el 19 de junio en la segunda jornada de debate sobre la distribución de la pauta oficial y a Ud. lo llevó a sugerir en su programa radial que el gobernador Bacileff Ivanoff me “había pagado mucho dinero”.

Llama la atención que los diputados no hayan exigido que Julio Wacjman pida disculpas al legislador Daniel Trabalón por haber dicho “decile a Trabalón que se vaya a limpiar el culo, que se vaya a parar él...” en su programa radial porque este legislador propició la discusión pública sobre la pauta publicitaria.

Llama la atención que los diputados del Frente Para la Victoria, y del PJ más obligadamente, no se hayan solidarizado por el apriete extorsivo que divulgó la intendente Claudia Panzardi (diariochaco.com 06/08/2014), realizado por Julio Wajcman hacia ella y la tentativa coima al ofrecer una parte de los 3 ó 4 millones de pesos  para “dejar tranquilos” a quienes reclaman las tierras expropiadas por Ley aprobada en la legislatura chaqueña.

Llama, poderosamente, la atención que los diputados que firmaron la expropiación del terreno y que  Ud. amenazó con “atenderlos uno por uno” en los twuits difundidos por Panzardi, además de decir sobre el senador Eduardo Aguilar “ya vas a ver lo que pasa”, no hayan respondido a estas pseudo amenazas.

Llama la atención que la Justicia no haya actuado de oficio en este hecho en donde surgen a priori, presunción de diversos delitos y su amenaza de impedir tomar posesión de esos terrenos al Municipio con otra amenaza terrible, según los twets “No van a abrir lo voy a pelear por todos lados…Tendrá que ir las fuerzas policiales y nos enfrentaremos” (SIC).    

En cuanto a esto último surgen preguntas: si estos legisladores son influenciados y ceden a la presión de un comunicador de una radio de Resistencia, ¿qué podemos esperar si los presiona Héctor Magneto que comanda un multimedios? Para teniendo en cuenta por si algunos de ellos pretenden una banca en el congreso nacional, allá lo espera el pulpo de Clarín.

Llama la atención que las mujeres del Partido Justicialista no se hayan solidarizado con su compañera Vicepresidente primera, Claudia Panzardi, tampoco lo hicieron las autoridades partidarias. ¿A qué le temen? ¿Bajaron las banderas de lucha?

También vale el análisis del accionar que relata Panzardi sobre el subsecretario de Seguridad de la Provincia, Marcelo Churín quien habría ordenado aquel martes que los efectivos policiales con asiento en Laguna Blanca abandonaran el pueblo, influenciado por el comunicador. Si Churín es vulnerable a esta presión, ¿qué hará si lo amenazan las fuerzas asesinas y económicamente poderosas del narcotráfico? Y si, por ejemplo, lo amenazan para que les deje una zona liberada para pistas de aterrizaje en el Chaco para avionetas que trasladan drogas ilegales.

Retomando la cuestión, Ud. tomó mis superficiales expresiones como algo personal y un ataque. Esto no es cierto. 

La difusión que dio Claudia Panzardi, me aportó valor para escribirle públicamente, no lo desafío, porque reconozco mis limitaciones frente a su poder económico y su influencia amplia sobre los tres poderes del Estado chaqueño. Créame que no lo hago. Se que con unas llamadas me podría dejar sin contrato de obra en mi trabajo y me cerraría muchas puertas. Pero en marco de Impunidad que vivimos en el país, estoy harto como muchas voces silenciadas, sometidas como yo, que por miedo nos callábamos. Ese miedo al que fuimos sometidos en la última dictadura cívico militar, esa que Ud. íntimamente aún defiende.

Entonces, a pesar de las advertencias de mi esposa por las consecuencias que podamos sufrir con la publicación estas líneas, he decidido responderle. Porque mis hijos merecen que su padre luche por dejarle una sociedad más justa y donde valga la pena vivir en “democracia”, no una formal, sino una real. Que ellos no teman jamás dar a conocer sus opiniones, como su madre y yo. No vale la pena vivir en una sociedad con este miedo a  decir. Y jamás lo he ofendido, ni insultado o festejado el traspié en su salud.

Hay reconocer que hubo alguien que le dijo “No” a Ud. y ese fue Juan José Bergia, cuando presidía de la Cámara de Diputados, se negó a otorgarle una publicidad por $50.000 y Ud. lo “castigó” toda vez que pudo a través de los micrófonos sin darle derecho a réplica. Con mucho acierto, Bergia, decidió distribuir ese monto a los movileros, a los poriajú, como le gusta decir a Ud.

Está claro que el dinero que los funcionarios le dan  por publicidad y otros ítems desconocidos, son dineros públicos: que no son suyos, ni míos, ni de los circunstanciales funcionarios. Son del pueblo. Ese que no tiene insumos en los hospitales, que no tiene combustible para sus patrulleros, no tiene autobombas para edificios en altura, que no tiene un  buen  sueldo para sus maestros ni médicos, que no tiene accesos asfaltados a las salas de primeros auxilios y escuelas, que no tiene calles iluminadas en los barrios.

Con todo el dinero que Ud. recibió y recibe por publicidad como si tuviera un multimedios con muchos empleados, podríamos evitar muchos niños desnutridos y haber evitado la muerte de muchos otros, construir escuelas u hospitales. Y toda la ayuda social que mucha gente no percibe por el abuso de los fondos públicos que Ud. recibe por parte de este y los anteriores gobiernos. Sumado ahora fondos del gobierno nacional.

Adjunto a esta nota una fotografía tomada en junio de 2009 en la sede de la UCR de Resistencia, donde puede observarse un utilitario de la Fundación San Jorge siendo usado para la transmisión de las elecciones. Ahora que Rubén de los Santos dio a conocer que Ud. se nombró “Tesorero Vitalicio” en la mencionada fundación.

Si algunos funcionarios de los tres poderes del Estado son tan vulnerables a su fuerza, extorsión y violencia, pregunto: ¿que sería de nosotros si fueran presionados por los Fondos Buitres, por las corporaciones económicas multinacionales o por el poder económico de la delincuencia organizada?