Martes, 6 Enero, 2015 - 23:24

Muerte del niño qom
“Se siguió el protocolo previsto por la OMS para el tratamiento de pacientes con tuberculosis en el caso del niño Néstor Femenía”, asegura la directora del Pediátrico

La directora del hospital Pediátrico “Avelino Castelán” de Resistencia, doctora Alicia Michelini brindó precisiones sobre el proceso que derivó en el fallecimiento del niño qom de 7 años de edad y aseguró que se siguieron todos los protocolos editados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) previstos para los casos de tuberculosis. “El tratamiento puramente médico para tuberculosis el paciente lo recibió. Desde el punto de vista profesional el tratamiento para la enfermedad fue el dictado por la OMS, pero hubo otros factores de riesgo que tienen que ver con lo social, lo ambiental y lo familiar que en este tipo de situaciones pesa como en cualquier patología crónica”, destacó la doctora.

Al respecto, la profesional de la Salud recordó que el niño Néstor Femenía ingreso al nosocomio capitalino el pasado 19 de diciembre y estaba cumpliendo un tratamiento para tuberculosis en Villa Río Bermejito. Ese día, llegó acompañado en la ambulancia del hospital de esa localidad por el agente sanitario responsable de entregarle la medicación correspondiente. “Dada la mala evolución que tenía el niño fue derivado al hospital Pediátrico con un edema generalizado. Desde un primer momento es real que tanto la mamá como el papá no querían quedarse internados porque sostenían que venían a hacerle un estudio y llevárselo de nuevo hacia su lugar de origen, Paso Sosa”, aseguró.

Así, el grupo de gente que lo trajo más mucamos que pertenecen a las comunidades indígenas hablaron con los padres y lo convencieron de que se quedara. A esto se sumó la firmeza de los directivos del hospital para que se quedara internado: “Se le fueron haciendo diferentes estudios y se pudo observar que el niño tenía alguna patología que llevaba a la retención de líquidos en lo que llamamos serosa, que es la membrana que cubre la pleura, la que cubre el pericardio y además líquido en el abdomen. Técnicamente hablando tenía lo que se conoce como derrame pleural, derrame pericárdico y ascitis”, analizó Michelini.

EL PROCESO

Tras realizársele al niño los diferentes estudios, los profesionales notaron que siguió acumulando líquido lo que llevó a que se le practiquen diferentes drenajes, sobre todo lo referente a la retención pericárdica. Después de todos estos drenajes ingresó el 30 de diciembre en la sala de terapia intensiva, desmejorando paulatinamente, con asistencia respiratoria mecánica y la incorporación de drogas inotrópicas, sin tener respuestas a todos estos medicamentos provocándole shocks y shocks cardiogénicos que concluyó en el fallecimiento en la jornada de este martes 6.

“En el diagnóstico del niño encontramos que tenía una insuficiencia hepática, o sea el hígado no trabajaba adecuadamente y tenía trastornos de coagulación. Esta irritación serosa y producción de líquido constante nos hace pensar que pudo tener una patología de base o alguna enfermedad autoinmune y la tuberculosis pudo ser la causa en un terreno predisponente o que lo terminó de descompensar. Pero evidentemente tenía una enfermedad de base que es lo que motivó toda esta complicación posterior”, agregó.

“EL TRATAMIENTO LO RECIBIÓ”

Michelini recordó que la tuberculosis es una enfermedad más vieja del mundo y a pesar de todo el avance de la ciencia se sigue prácticamente con los mismos tratamientos. “En lugares alejados o de peor situación social y educativa es donde se alojan los bolsones de tuberculosis. El tratamiento puramente médico para tuberculosis el paciente lo recibió. De hecho, tenemos la documentación que nos envió el agente sanitario que acompañó al niño hasta Resistencia donde se certifica el complementar la primara fase del tratamiento que dura dos meses y el inicio de la segunda fase del tratamiento”, aseguró la directora.

“Justamente, la falta de respuestas adecuadas al tratamiento es lo que hace pensar que algo no estaba evolucionando correctamente. El agente habla de otra situación social que no pasa por la alimentación ni el tratamiento. Hay toda una situación social que tiene que ver con este caso. Tratamos varios casos de pacientes con tuberculosis y la evolución suele ser buena y adecuada. No pasa todo por la medicación, ya que mucho tiene que ver el huésped y el entorno familiar y social”, concluyó la directora Michelini.

Finalmente, la directora del Pediátrico planteó que tenía alguna otra enfermedad de base, pero lamentablemente por la mala evolución que tuvo el paciente no dejó continuar el tratamiento. Incluso, se había conseguido una cama en el hospital Garrahan de Buenos Aires, pero un traslado en esas condiciones hubiera sido terrible. El diagnóstico del deceso del niño es shock cardiogénico; es decir, falla del músculo cardíaco y falla multiorgánica a raíz de que el corazón no está funcionando adecuadamente.

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