Domingo, 6 Abril, 2014 - 21:11

Sandra Mendoza presentó un proyecto para habilitar a policías a infiltrarse en redes y “cazar” pedófilos

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042
 
La diputada chaqueña por el Frente para la Victoria Sandra Mendoza presentó un proyecto de ley que, de sancionarse, habilitaría a las fuerzas de seguridad a infiltrarse en las redes de pedófilos.
 
La iniciativa incorpora la figura de “agente encubierto” a la Ley 26.388 de Delitos Informáticos, que, según Mendoza, “cambió el panorama legal, pero no le puso freno a la pedofilia”.
 
El proyecto establece que “durante el curso de una investigación y a los efectos de comprobar la comisión de algún delito previsto en esta ley o de impedir su consumación, de lograr la individualización o detención de los autores, partícipes o encubridores, o para obtener y asegurar los medios de prueba necesarios, el juez por resolución fundada podrá disponer la utilización de agentes de las fuerzas de seguridad en actividad, actuando en forma encubierta creando la figura de agente encubierto”.
 
La figura de “agente encubierto” está regulada en nuestro país para determinados delitos, “como un funcionario público que fingiendo no serlo, se infiltra por disposición judicial en una organización delictiva con el propósito de proporcionar ‘desde adentro’ de ella, información que permita el enjuiciamiento de sus integrantes y como consecuencia, el desbaratamiento de esa asociación ilícita”.
 
En este sentido, Mendoza propone que el juez y el Ministerio Fiscal otorguen al agente encubierto “facultades debidamente especificadas” que deberían ser detalladas en un expediente “confidencial y estrictamente reservado”.
 
“Los especialistas concuerdan en que este elemento facilitaría la investigación”, sostiene en los fundamentos la diputada, ex esposa del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.
 
Mendoza argumenta que el anonimato que permite Internet es “uno de los principales obstáculos” para combatir la pedofilia, ya que los responsables de este delito “utilizan correos electrónicos con identidades falsas y chats para intercambiar material y seducir a los menores”.
 
“Pese al esfuerzo de los organismos internacionales y a las investigaciones realizadas por los distintos Estados, parece imposible desarticular el vínculo entre pedofilia e Internet”, reconoce.
 
Fuente: 
Parlamentario.com