Lunes, 30 Diciembre, 2019 - 20:14

Repudian la construcción de un shopping en la playa Arazaty de Corrientes

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El pasado sábado en la ciudad de Corrientes se realizó la convocatoria “La playa no se vende”, donde diferentes organizaciones sociales y vecinos expresaron su repudio por la realización de un shopping sobre la playa Arazaty en el sector sur de la Costanera Juan Pablo II
 
El proyecto fue habilitado el pasado jueves 19 de diciembre tras su aprobación durante la sesión extraordinaria del Concejo Deliberante de la ciudad de Corrientes, donde obtuvo ocho votos favorables del oficialismo compuesto por Encuentro por Corrientes (ECO) y Juntos por el Cambio, dos abstenciones y la ausencia de la oposición. 
 
Imagen ilustrativa de cómo se vería la zona una vez finalizada la obra.
 
Con esta aprobación, dieron lugar a la construcción de un shopping de tres plantas donde habrá lugar para 70 locales comerciales y una torre de viviendas ubicada enfrente, junto al complejo que actualmente posee el club Boca Unidos. 
 
Esto provocó el malestar entre los espacios que rechazaban la iniciativa y que llevan adelante una campaña que busca “proteger la playa pública”, por lo que se reunieron en la costanera para mostrar su desconento. Además, sumado a las desventajas para el medio ambiente y la violación de normativas vigentes, denuncian “arreglos políticos que giran en torno a esta situación”. 
 
 
Un medio local afirmó que “los beneficiados por la administración a cargo de Eduardo Tassano van desde el dueño de los Casinos del Litoral, Jorge Goitia (quien tendrá a su cargo la construcción del predio), hasta un asesor del senador nacional por Corrientes, Carlos Mauricio Espínola”.
 
 
En un documento firmado por más de 43 organizaciones y personas particulares, se expresa que “el proyecto viola lo establecido por el Código Civil y Comercial, la Constitución Provincial, la Carta Orgánica Municipal y el Código de Planeamiento” que protegen estos espacios públicos de la injerencia de privados.  
 
 
“En este sentido pareciera que el Municipio debe posibilitar cualquier cosa a favor de unos pocos privados, incluso transgrediendo las propias normas existentes, debiendo realizar alrededor de 6 excepciones a las normas vigentes y facilitando la apropiación de un espacio de costa que debe permanecer público”, detallaron ante el hecho de que el proyecto consiguió luz verde para su ejecución.