Miércoles, 31 Marzo, 2021 - 11:43

Repercusión de la nueva ley de alquileres
Por: Carla Zimmermann (*)

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Hace mucho que quería hablarles sobre la nueva ley de alquileres. No lo hice antes porque tenía la intención de ver como repercutía desde su aplicación a corto y mediano plazo. 
 
Voy a resaltar los puntos que me parecen más importantes de la ley y sus repercusiones, teniendo en cuenta un detalle que no es menor: el efecto de control de precios siempre dio resultados negativos a nivel mundial. El aumento de precios, además de afectar el bolsillo de los inquilinos, reduce la cantidad, y sobre todo la calidad de las viviendas ofrecidas. 
En primer lugar, la duración del contrato pasó a ser de 2 a 3 años, que va en conjunto con la demora que se prevé en los juicios de desalojo, por ende, ante un mal inquilino se dilata en el tiempo la posibilidad de salir de esa relación contractual conflictiva. 
 
Segundo, se debe inscribir el contrato en AFIP: A partir de esto, el debate se encendió en torno al costo y las consecuencias que traería tanto para locadores, como para locatarios. Por un lado, para los propietarios es un aumento del gasto (aunque la intención es evitar la evasión fiscal) el cual se verá trasladado a los precios de los alquileres. 
 
Por último, la actualización de precios es anual (ya no más semestral), esto hace que los propietarios suban el precio inicial lo suficiente como para cubrirse ante la imposibilidad de incrementar el precio durante el contrato, es decir, los propietarios terminan incluyendo en el alquiler inicial los incrementos anuales del precio que tendrían lugar si no estuvieran limitados.
 
En consecuencia, hay tres factores que influyen en los aumentos: el exceso de demanda, la inflación y la modificación de la ley que hizo tomar resguardo a los propietarios. Hoy, un monoambiente cuesta el 50% más, los precios escalan entre $15.000 y $23.000; en el caso de dos y tres ambientes el aumento fue dentro del 40 y el 60%;  
 
La última encuesta mensual de la Federación de Inquilinos, publicada en febrero, mostró que son 300.000 los inquilinos que acumulan deudas con los propietarios. Esas deudas tratan de cancelarlas a través de créditos privados, ajuste de otros gastos, recibiendo ayuda de algún familiar, venta de muebles y otros objetos de su propiedad para poder estar al día. Pero otros no lo logran, y hasta el mes de marzo de este año, se registró una caída de más del 20% de inquilinos. 
 
Por otro lado, al aumento del contrato se suman las consecuencias de un mercado con menos oferta -muchos propietarios buscarán salir del negocio de alquiler- con igual demanda. En estos últimos meses, se retiró el 40% de la oferta de alquileres. Si hay menos oferta e igual demanda, el precio va a seguir subiendo.
 
Esta ley fue el gran “trofeo” del gobierno actual porque supuestamente beneficia a los inquilinos aliviando sus bolsillos, pero lo único que ganaron fue perjudicar a ambas partes, ya que en relación al sueldo de una persona el precio de los alquileres es el más caro de la historia.
 
(*) Abogada. Coordinadora de la oficina de gestión del senador Victor Zimmermann.