Lunes, 9 Marzo, 2020 - 09:38

Recuerdan que un correcto lavado de manos previene infecciones y enfermedades

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

El Ministerio de Salud Pública de la Provincia recuerda a la comunidad que el lavado de manos sirve para prevenir infecciones y enfermedades, incluidas las respiratorias, por eso es necesario un correcto mecanismo de higienización. Andrea Jara, enfermera del área de Control de Infecciones del Hospital Julio C. Perrando, compartió recomendaciones para realizar esta práctica de forma correcta.

“El lavado de manos hoy en día ya no es una práctica social de buenas costumbres, sino una práctica que previene enfermedades”, subrayó a Chaco Televisión. “Puede hacerse en dos formas: el lavado de manos seco y el lavado de manos húmedo”, precisó.

Cada lavado tiene su técnica: en el caso del lavado seco es aquel que se realiza con alcohol en gel; el lavado húmedo es el tradicional lavado de manos con agua y jabón, o jabón líquido.

Lavado seco

El lavado seco es una técnica que “dura diez segundos y se realiza con alcohol en gel, y si bien no reemplaza al lavado tradicional cuando uno tiene en las manos restos orgánicos, sí es importante para realizar cualquier tipo de otros procedimientos, con las manos visiblemente limpias, y si uno quiere hacer una desinfección”.

Para esta técnica es necesario un buen gel alcohólico que “sea conductor de este alcohol que vamos a utilizar, que es de 70 grados; y el lavado debe ser enérgico para ingresar a todas las porciones de la mano”.

Este lavado se realiza colocando una pequeña cantidad de alcohol en gel en la mano, para luego realizar fricción de palma con palma y fricción de palma con dorso. “Después envolvemos el dedo pulgar -que por lo general queda sin lavar- y finalmente terminamos con el gel en las muñecas”, detalló Jara.

Lavado húmedo

El lavado de manos húmedo es el que se hace con agua y jabón. “Solo agua y jabón porque los jabones antisépticos que se venden en el mercado no son recomendados porque generan resistencia de los microorganismos y hoy por hoy la resistencia antibiótica es un problema mundial”, detalló la enfermera.    

“Es prácticamente el mismo procedimiento que el lavado seco: abrir la canilla, dejar correr el agua, colocar una porción de jabón líquido, o bien armar pequeños trocitos de jabón blanco o común para utilizar en cada lavado. Se lavan las manos con el agua y jabón, se humedece y se frotan las manos”, relató Jara. 

Tanto como para el lavado seco, Jara insistió en que “lo importante es la fricción, enérgica, palma con palma, palma con dorso, no olvidarse de envolver los pulgares y terminar con las muñecas”. Una vez que termina el lavado, secar las manos y con la misma toallita cerrar la canilla antes de arrojar todo al cesto.    

Finalmente la enfermera recordó: “Hay que tener las manos libres de joyas, las uñas cortas, y si tenemos un esmaltado de uñas debe ser nuevo y no tener porciones ni restos que se descascaran por el propio deterioro de la pintura”.

Pulsa aquí para comentar en Facebook