Jueves, 17 Agosto, 2017 - 22:01

Polémica por derivaciones médicas: la responsabilidad de autorizarlas es del INSSSEP, planteó ACLYSA

El presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios (ACLYSA), Armando Frangioli, se refirió a la polémica que se generó por una resolución del INSSSEP que establece un nuevo protocolo para autorizar derivaciones médicas para tratamientos fuera de la provincia. “Podemos ayudar a encontrar salidas, explicar, pero no podemos ser restrictivos”, expresó sobre la cuestión.

La nueva medida determina que los profesionales deben contar con el aval de sus entidades gremiales antes de presentar al Instituto el requerimiento de derivaciones médicas a sus pacientes. De esta manera se incorpora un nuevo actor en la toma de la decisión, por fuera del INSSSEP. El contenido de la disposición provocó gran revuelo en las redes sociales, con lecturas negativas en general. Al cierre de esta edición, nuestra redacción había intentado comunicarse con autoridades del organismo y las entidades gremiales médicas, sin éxito.

En diálogo con Diario Chaco, Frangioli analizó la situación que enfrentan los afiliados, los profesionales y el Instituto en el tema. “Creemos que la derivación es un derecho que tiene el contratante de la obra social. Y la obra social tiene el derecho de cuidar la economía del organismo, si sale muy caro puede tomar medidas”, planteó en primer lugar. Luego agregó “sin embargo lo peor que puede surgir de esto es que haya medidas restrictivas”.

Describió las diferentes razones que llevan a un afiliado a solicitar estas derivaciones. Citó como causas que se haya atendido muchas veces con un profesional y quiere continuar con él; o que no se sintió bien atendido en el ámbito local. Agregó que muchos van con amenazas de presentar recursos de amparo y así consiguen las resoluciones.

Para explicar la preocupación que genera esta problemática, comentó “entendemos que hay un abuso en algunos casos, porque no solamente se derivan situaciones de alta complejidad sino de cualquier tipo, que le cuestan al INSSSEP tres a diez veces más los costos más el transporte del paciente y la familia”. De allí surgen las principales objeciones, ya que “los recursos son finitos, así no va a haber obra social que aguante”.

En cuanto al rol que asignan a los gremios médicos en la cuestión, expresó “nosotros decimos que podemos colaborar pero no podemos ser policías de la decisión”. Desde ACLYSA plantean que el INSSSEP no puede desligarse de la decisión. Fue más allá y argumentó “podemos ayudar a encontrar salidas, explicar, pero no podemos ser restrictivos, no tenemos autoridad para autorizar esto”.

Insistió con su posición: “No nos podemos comprometer, no podemos introducirnos y opinar sobre el tema. La voz decisiva tiene que ser de la obra social, del cuidador de los recursos, no puede poner un tercero a opinar sobre los recursos del Instituto”.

Como solución posible, Frangioli propuso formar un “grupo de notables” que pueda orientar de manera inobjetable al paciente sobre el tema.

Para finalizar, expresó que desde el organismo previsional “tienen que cuidar los recursos de los afiliados, y los afiliados tienen que saber que la caja no crece si se gasta de manera indiscriminada. Esta es una obra social con recursos finitos”.