Sábado, 16 Diciembre, 2017 - 16:09

¡Paremos con la mentira!
Por Esteban Branco Capitanich

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La mal llamada reforma previsional desató una escalada de desatinos y pasiones que no podemos como militantes políticos ignorar. Mucho menos cuando involucran y usan peligrosamente nuestro voto.
 
Las corporaciones gobernantes neoliberales sabemos todos que ponen en el centro de sus objetivos la renta. El hombre pasa a un plano absolutamente lejano. No cuenta. Aquí deben cerrar los números, pero los números que sigan garantizando transferencia del pueblo a la oligarquía.
 
Transferencia que se dio desde el primer día de gobierno con la devaluación, con la baja de retenciones, con los tarifazos brutales, con la quita de subsidios. Nadie reparó entonces en el déficit fiscal. Porque en realidad ese sería el argumento para más adelante. Y ese más adelante llegó. Ahora dicen que hay que hacer una reforma previsional porque la plata no alcanza.
 
 
Plata que alcanzó para que los ricos, los dueños de la argentina, dejaran de pagar impuestos y retenciones, pero no alcanza para que los jubilados puedan comer y curarse. Ese es el modelo de país de Cambiemos. El del campo popular es otro. Es el que pone al hombre, al pueblo, al ciudadano, al otro, en el centro de todos sus objetivos, y en consecuencia las políticas giran sobre el bienestar del conjunto, de las mayorías.
 
Quiero que reflexionemos con los compañeros del FCHMM en defensa de lo conseguido en los primeros ocho años virtuosos de nuestro gobierno, que están siendo seriamente comprometidos por la pérdida de rumbo y la adscripción evidente al neoliberalismo gobernante de la actual conducción partidaria y de gobierno. No discutiremos si las razones son de simpatía ideológica o por extorsión y necesidad de someterse para sobrevivir. Nada justifica ciertas claudicaciones.
 
Varios años antes de 2007 hemos luchado desde el campo popular, militantes de distintas agrupaciones, peronistas y de otras vertientes del pensamiento popular para parar la destrucción de la provincia. Cuando Jorge Milton Capitanich pergeña el FCHMM para competir electoralmente, entendimos que había llegado el momento de canalizar esa lucha que veníamos dando desde el Foro por la Tierra y el Foro por una Justicia Independiente, desde sindicatos y organizaciones sociales, y la inmensa mayoría nos sumamos al proyecto del Frente. Ganamos la elección por un escaso margen que logramos preservar del fraude rozista custodiando las urnas en la vereda de la Justicia Electoral cuando por orden de Rozas se suspendió el escrutinio por 24 horas.
 
Éramos muchos, pero también es cierto que hubo quienes siendo ya dirigentes elegidos por el pueblo no participaron de esas luchas, y en casos tampoco acompañaron la elección al desdoblar hacia adelante la de su municipio.
 
La provincia experimenta, bajo la conducción de Jorge Capitanich su período de mayor esplendor, reconocido por la inmensa mayoría de los chaqueños al punto que su reelección marca uno de los picos más altos en porcentuales electorales.
 
Ahora, pasados dos años de éste tercer período de gobierno del FCHMM cabe nos preguntemos, especialmente a la luz de la última elección y de la relación de nuestro Frente y gobierno con el neoliberalismo de las corporaciones gobernantes a nivel nacional, ¿Debemos tolerar pasivamente que nuestros dirigentes asuman el discurso neoliberal falso y malicioso afirmando que: “Entre gobernadores, diputados y autoridades del gobierno nacional lo que se planteó es avanzar en una propuesta en la que ningún jubilado se vea perjudicado, sino que por el contrario tenga mejoras” en referencia a este pacto por el saqueo a jubilados y niños pobres de nuestro país?
 
¿Debemos aceptar que se nos trate claramente como a idiotas con éstas expresiones cuando por otro lado se hace gala que con este contubernio el gobierno nacional va a "ahorrar" 100 mil millones? ¿Cómo se ahorran 100 mil millones en jubilaciones si los jubilados no pierden, sino que tienen mejoras?
 
¿Aceptamos pasivamente que se nos falte el respeto groseramente?, que se nos subestime al modo de los CEOs que administran el estado nacional, de quienes los nuestros parecen haberse contagiado tan rápidamente como consecuencia de una evidente y preocupante ausencia de formación ideológica, impropia de dirigentes del campo popular.
 
¿Cómo es que ningún jubilado va a perder si los que recibirán el miserable bono son solo los que cobren hasta 10 mil? ¿Y el resto? Los de once, doce, quince mil, ¿No pierden nada?
 
Creo compañeros que llegó el momento de avisarle a nuestros dirigentes que por favor, recuperen dignidad, y ¡PAREN DE MENTIR!
 
Pidamos compañeros que cese esta violencia de maltratarnos física e intelectualmente. Porque el saqueo y la voracidad por el dinero que es la comida y los remedios de los jubilados, niños pobres y discapacitados, entre otros, es tan grande que se quiere ocultar lo evidente y hacernos cómplices pasivos de esta canallada.
 
Se oculta en la letra chica y en los discursos corporativos, y los de los nuestros, que el jubilado que menos pierde, pierde $ 4.500, y le van a dar un bono de $ 750. Y que de los cien mil millones lo que el bono devuelve son 4.000, y los 96 mil millones restantes se los queda la nación y les promete a los gobernadores claudicantes una parte. ¡Están cambiando promesa de dinero para las cajas provinciales por hambre y remedios de jubilados y pobres!
 
¡No aceptemos mudos se hagan los idiotas quienes nos representan! Ahí están los cien mil millones que ellos también dicen que nadie pierde. Y hasta se atreven a decir que los jubilados se benefician. Pidamos que pregunten si ya que la crisis es tal como para sacarle la comida y los remedios a los pobres, se va a dejar sin efecto la rebaja del 6% de las retenciones en 2018 que va a deprimir aún más al fisco nacional. ¡Que pregunten! Y nos digan que les responden.
 
No tenemos dudas que los nuestros están actuando bajo extorsión. Pero prefieren negarlo, y asumirse canallas convencidos capaces de cubrir los gastos de sus provincias con la comida y los remedios de jubilados, niños pobres, ex combatientes, y discapacitados. Los han sometido a una indignidad espantosa. En dos años, solo con la caja los han colonizado de tal modo que hoy están de alfombra a los pies de los mayores ladrones que hayan pisado la Casa Rosada.
 
Y como impiadosos que son quienes los usan, ya los están poniendo como mascarones de proa de este asalto a los más débiles de argentina al decir a cada momento "acordamos con 23 de 24 gobernadores la mayoría peronistas" Esos, 23 ponen al peronismo a la altura de la peor lacra oligárquica corporativa odiadora de todo lo, no sólo popular, sino también nacional. Éstos que tienen al dinero por Dios, no tienen patria, nación ni república. Solo tienen intereses. Y ahí en el medio de esa basura están los nuestros, invocando peronismo. Con alto riesgo de ser recordados como los Vandores de este tiempo.
 
Preguntemos a los nuestros que se suman a cantar loas a este pacto miserable, ¿si esto fuera una bendición para los jubilados, como es que el gobierno nacional negó la existencia del proyecto hasta que ganó la elección? Lo negó enfática y reiteradamente.
 
¿Cómo es que no hizo campaña con esta maravilla para ganar con mayor amplitud la elección?
 
Preguntemos más. Si nos llamaron a votar con el corazón, ¿por qué ayer nuestros dos diputados apoyaron las sentaderas junto a la oligarquía?, y ¿por qué no hicimos campaña también diciendo que nuestros diputados acompañarían estos proyectos de las corporaciones? Es más, no solo no se hizo, sino que se dijo que los que votaran a los candidatos de Unidad Ciudadana le hacían el juego a Cambiemos. Y ahora resulta que los nuestros son los alfiles y espadas más destacadas de Cambiemos, con el voto que pusimos con el corazón. ¿No es descalificante esta actitud de engañar así la buena fe del pueblo?
 
Preguntemos también, ¿Cómo es que si esto es una lluvia de mayor bienestar para los jubilados, están solamente las corporaciones, sus CEOs en el gobierno y 23 gobernadores haciendo cabriolas y contorsiones para que esa lluvia se desate?
 
¿No nos damos cuenta, que mientras los CEOs y los claudicantes nuestros hacen semejante esfuerzo mintiendo sin pausa, no hay una sola organización del pueblo, ninguna representación de jubilados, obreros, trabajadores, desocupados, que los acompañe? Los están repudiando en masa, desde la Quiaca a Tierra del Fuego.
 
Hasta el Papa, sutilmente, y muchísimos sacerdotes de la iglesia argentina los están repudiando por esta actitud violenta, y anticristiana.
 
Los que militamos con el corazón puesto en el proyecto nacional y popular estamos obligados a recuperar el espíritu de resistencia y lucha de los que el peronismo y el campo popular han hecho gala al costo de su sangre y su vida, para que no sea este el fin penoso de un ciclo que nació para transformar positivamente la provincia, como todo indica que ocurrirá si consentimos con nuestro silencio y pasividad este sometimiento al poder oligárquico antipopular y antinacional.