Domingo, 15 Septiembre, 2019 - 20:47

Netanyahu legaliza un asentamiento en Cisjordania en la recta final de la campaña electoral

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A dos días de las elecciones generales y con apenas una pequeña ventaja en las encuestas, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, legalizó hoy un asentamiento en la ocupada Cisjordania y lo presentó como un complemento de una de sus promesas de campaña que más sacudieron al mundo: anexar todo ese territorio palestino.
 
El martes será la segunda vez que los israelíes deban elegir al nuevo parlamento y, por ende, al próximo gobierno en las urnas ya que los comicios de abril resultaron en una pequeña ventaja para el partido de Netanyahu y una gran dispersión que no le permitieron formar gobierno.
 
Las últimas encuestas, publicadas el viernes antes de que comience a regir la veda, pronosticaban un resultado muy parecido al de abril.
 
El partido de Netanyahu lleva una leve ventaja que le otorgaría 33 bancas de las 120 del parlamento y el principal bloque opositor, la Lista Azul y Blanca del ex jefe del ejército Benny Gantz lo sigue de cerca con entre 32 y 33 bancas, según la encuesta.
 
Pero lo más importante es que, con estas cifras, el llamado bloque de partidos de derecha y ultraortodoxos que podrían formar una nueva coalición de gobierno liderada por Netanyahu sumarían 57 bancas, cuatro menos de la mayoría del parlamento.
 
Gantz aún quedaría más lejos con sus potenciales aliados con unas 42 bancas.
 
Por eso, otra vez, la última palabra la podría tener el ex ministro de Netanyahu y un referente del ultranacionalismo y las posiciones más xenófobas en Israel, Avigdor Liberman.
 
En este contexto, el actual primer ministro buscó captar los votos de sus aliados y críticos que están más a la derecha que él.
 
Netanyahu decidió tener su última reunión de gabinete antes de las elecciones del martes en el Valle del Jordán, en el territorio palestino ocupado de Cisjordania. Un premier israelí no hacia una reunión de gabinete en las regiones ocupadas desde diciembre 2001, recordó el diario The Jerusalem Post.
 
"Este es un momento histórico. Esta es nuestra tierra. Esta es una tierra ancestral del pueblo de Israel", aseguró el ministro de Ciencia y Tecnología y correligionario de Netanyahu, Ofir Akunis.
 
"Estamos aquí, no solo para una reunión de gabinete, sino también por una decisión sobre un nuevo asentamiento no muy lejos de acá, Mevo'ot Yericho. Este es el primer paso hacia una soberanía israelí sobre el Valle del Jordán", agregó el ministro.
 
El Valle del Jordán es la parte sur de Cisjordania, representa el 30% de ese territorio ocupado y posee sus zonas más fértiles para la agricultura.
 
Los Acuerdos de Oslo, los tratados que iban a servir de base para una paz entre Israel y Palestina que nunca se concretó, dividieron a Cisjordania en tres tipos de zonas: las grandes ciudades quedaron bajo control de la Autoridad Palestina, algunas partes cercanas a ellas bajo control administrativo palestino y de seguridad israelí, y las últimas, las zonas C, bajo total control israelí.
 
Un 87% del Valle del Jordán es zona C y, por lo tanto, es Israel quien mayoritariamente explota sus tierras fértiles y sus reservas de agua.
 
La organización israelí Paz Ahora denunció en un comunicado que la legalización que anunció hoy Netanyahu de Mevo'ot Yericho, una colonia no reconocida creada en 1999, representa un hito importante porque se trata de la sexta legalización de asentamientos desde los Acuerdos de Oslo y porque se encuentra a solo 650 de una zona A.
 
Netanyahu explicó a la prensa tras la reunión de gabinete que la decisión de hoy la tendrá que concretar el próximo gobierno y, sin mencionar las elecciones, aseguró que la legalización de este asentamiento son parte de su estrategia de tres pasos.
 
El primero, explicó "la histórica alianza de Defensa entre Estados Unidos e Israel", que sellará este mes cuando se encuentre con su par, Donald Trump, en la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
 
El segundo, continuó, su promesa de anexar 31 asentamientos de Cisjordania, entre ellos del Valle del Jordán, donde viven 9.500 israelíes, pese al rechazo de la comunidad internacional que sostiene que, según el derecho internacional, una potencia ocupante no puede trasladar a su población al territorio que ocupa.
 
El tercer paso, concluyó, es el que anunció como una de sus principales promesas de campaña hace unos días: anexar todos los asentamientos de Cisjordania, incluso los que están más lejos de la actual frontera israelí y rodeados por ciudades o pueblos palestinos.