Jueves, 24 Diciembre, 2020 - 08:18

Navidad: ¿Por qué la celebramos un 25 de diciembre y cómo empezó todo?

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¿Cómo empezaron las festividades navideñas? ¿Por qué se las celebra un 25 de diciembre? ¿Cómo era celebrado en sus orígenes?
 
Para responder estas preguntas tendremos que situarnos en el pasado lejano y entender las creencias, culturas y tradiciones de los imperios, las poblaciones y el pensamiento de la gente que habitaba dicha época.
 
Algunas festividades que coinciden con ese periodo fueron de carácter pagano. Algunas culturas mencionan en sus rituales astrológicos a algún dios sol; tales como Apolo y Helios (en Roma y Grecia), Mitra (en Persia), Huitzilopochtli (en Tenochtitlán), entre otros. Algunas culturas creían que el dios del sol nació el 21 de diciembre, el día más corto del año, y que los días se hacían más largos a medida que el dios se hacía más viejo. En otras culturas se creía que el dios del sol murió ese día, solo para volver a otro ciclo:
 
Los romanos celebraban el 25 de diciembre la fiesta del Natalis Solis Invicti o Nacimiento del Sol invicto, asociada al nacimiento de Apolo.​ El 25 de diciembre fue considerado como día del solsticio de invierno, y que los romanos llamaron bruma. Los romanos tenían además otro festival llamado Saturnalia, en honor a Saturno, que estaba incluida en el solsticio de invierno.
 
De esta manera, los romanos posponían todos los negocios y guerras, intercambiaban regalos y liberaban temporalmente a sus esclavos.
 
Tales tradiciones se asemejan a las actuales tradiciones de Navidad y se utilizaron para establecer un acoplamiento entre los dos días de fiesta.
 
Los germanos y escandinavos celebraban el 26 de diciembre el nacimiento de Freyr, dios nórdico del sol naciente, la lluvia y la fertilidad. En esas fiestas adornaban un árbol de hoja perenne, que representaba al Yggdrasil o árbol del Universo, costumbre que se transformó en el árbol de Navidad cuando llegó el Cristianismo al Norte de Europa.
 
Los aztecas celebraban durante el invierno, el advenimiento de Huitzilopochtli, dios del sol y de la guerra. Aprovechando la coincidencia de fechas que tenían por otras celebraciones, los primeros evangelizadores, los religiosos agustinos, promovieron la celebración de la Navidad y así desapareció el dios prehispánico y mantuvieron la celebración, dándole características cristianas.
 
Los incas celebraban el renacimiento de Inti o el dios Sol, la fiesta era llamada Cápac Raymi o Fiesta del sol poderoso. En el solsticio de verano austral el Sol alcanza su mayor poder (es viejo) y muere, pero vuelve a nacer para alcanzar su madurez en junio, luego declina hasta diciembre, y así se completaría el ciclo de vida del Sol.
 
Establecimiento del 25 de diciembre como día de la Navidad
 
Existen diversas teorías sobre el origen del 25 de diciembre como día de la Navidad. Según defiende William J. Thige, ya en el siglo III se celebraría el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre, aún antes de que los romanos celebraran la fiesta del Sol invencible (Sol Invictus).
 
Según otros autores, la celebración de esta fiesta el 25 de diciembre se debe a la antigua celebración del nacimiento anual del dios-Sol en el solsticio de invierno (natalis invicti Solis), adaptada por la Iglesia católica en el tercer siglo d. C. para permitir la conversión de los pueblos paganos.
 
En el Imperio romano, las celebraciones de Saturno durante la semana del solsticio, que eran el acontecimiento social principal, llegaban a su apogeo el 25 de diciembre. Para hacer más fácil que los romanos pudiesen convertirse al cristianismo sin abandonar sus festividades, el papa Julio I pidió en el 350 que el nacimiento de Cristo fuera celebrado en esa misma fecha y finalmente el papa Liberio decreta este día como el nacimiento de Jesús de Nazaret en 354.
 
Celebración popular
 
Es frecuente en algunas regiones o países la tradición de que algún personaje o personajes, visite a los niños para dejarles regalos bajo el árbol de Navidad. Aparte del origen cristiano de la Navidad, esta fiesta ha ido mezclando su carácter religioso con la tradición de convivencia familiar, debido en gran medida a la popularidad de esta celebración y a la mercadotecnia.
 
El siglo XIX fue cuando la Navidad empieza a afianzarse con el carácter que tiene hoy día. Se popularizó la costumbre del intercambio de regalos; se creó a Santa Claus y regalar tarjetas de Navidad. Costumbres que con el tiempo la mercadotecnia (en especial la norteamericana) aprovecharía para expandir la Navidad por el mundo dándole un carácter distinto al religioso, y con temas que poco o nada tienen que ver con la tradicional celebración navideña.
 
La Navidad es celebrada por los cristianos, pero también por gente no creyente; algunos utilizan la Navidad como festejo de convivencia social y familiar sin estar vinculada a alguna religión, mientras que otros lo reseñan en mensajes presidenciales. En muchos lugares de Europa y América hay una creciente tendencia, impulsada principalmente desde las parroquias locales, para recuperar el sentido religioso de la Navidad y su verdadero significado.
 
Las tradiciones navideñas abundan al ser la fiesta cristiana más popularizada, aunque la Iglesia considera que es más importante la Pascua.
 
Tradiciones como la cena de Nochebuena que se celebra en honor al nacimiento de Cristo que tuvo lugar en la medianoche.
 
Otras tradiciones muy conocidas son los pesebres y villancicos (canciones o cantos alusivos al nacimiento de Cristo o a la Sagrada Familia), así como también el árbol de Navidad.