Martes, 10 Marzo, 2015 - 09:34

Los problemas en la educación chaqueña
Sofia Naidenoff (*)

Como todos los años, los problemas vuelven a aparecer. Y como todos los años los problemas siguen sin resolverse.  Por eso decidí  para escribir la columna de hoy  consultar a docentes y  padres. Partiendo de una pregunta: ¿Qué está pasando con la educación en nuestra provincia? Tratare de sintetizar y reflexionar sobre alguna de las respuestas.
 
En cuanto al  Sistema educativo, destacaron la notable  ineficacia que existe en los diferentes ámbitos de gestión. Recursos Humanos con dificultades en la toma de decisiones  por  no tener pautas y objetivos claros. Ante lo cual no pueden resolver los problemas que repercute en las instituciones.  Hay obviamente excepciones, pero son los menos. Este desorden es percibido en los docentes, de ahí  el gran malestar que siente la mayoría. 
 
Me decía una docente:  “ Me siento decepcionada, tengo 31 años de antigüedad en la docencia, he pasado por todos los Niveles y Modalidades del Sistema, como profesora y/o capacitadora y jamás había visto tanta improvisación, todo se va resolviendo sobre la marcha, no hay planificación, "se bajan" los Lineamientos de Nación, por ejemplo las Resoluciones  y se envían por mail a las Instituciones para que , en Jornadas se analicen y debatan, pero después lo que se produce o surge como propuesta no es tenida en cuenta. Todo lo resuelven en el Ministerio de Educación, que se ha convertido en  un lugar  desordenado, por falta de directivas claras”. Entonces pienso y digo: ¿Si desde el -Ministerio de  Educación de la Provincia del Chaco-, se produce  esta situación, ¿qué podemos pedirle a las Escuelas? Todo esto y más, provoca mucha bronca.
 
  Con respecto al Nivel Superior, todavía no están  los Planes de las Nuevas Carreras Aprobadas, pero ya salió una Resolución de Reubicación de los docentes.
 
El problema que se plantea no es menor: ¿Cómo se puede construir una sociedad mejor cuando se proclaman cada vez más años de educación obligatoria, pero se ofrecen condiciones de trabajo difíciles para los actores encargados de llevarla adelante? Sin la menor duda, los problemas de la docencia son más complejos de lo que a primera vista parecen: ¿Deberían los docentes ser más cultos que el resto de la población? Lógico es lo que la sociedad está pidiendo ya que su función entre otras, es enseñar a aprender y para ello debe transmitir la cultura letrada. Y en este punto queda claro la necesidad de revisar las políticas educativas del sector. Resultaría un gran aporte al futuro del país que los Institutos de Formación Docente (IFD), especialmente aquellos alejados de las grandes urbes, sean también espacios de esparcimiento cultural. 
 
Me preguntaba un padre ¿Cómo puede trabajar con adolescentes alguien que nunca estudio la problemática específica de los mismos? Y es cierto, sería ideal que los próximos gobiernos diseñen una política que resuelva el problema. Una de las maneras es enviar a los docentes en ejercicio a formarse en las instituciones diseñadas para tales fines. El problema no son los títulos sino los saberes que se requieren para poder enseñar con solvencia a nuestra niñez y nuestra juventud. 
 
La educación que se viene, necesita pensar hoy no mañana ¿Qué docentes se forman en estos Institutos, para Nivel Inicial, Primario, Secundario? ¿Responden realmente a lo demandado por el Sistema Educativo atendiendo a un diagnóstico provincial?  ¿O sólo se abren Institutos para dar respuesta a cuestiones ideológicas/políticas y conformar a un sector de la Sociedad? 
 
Es necesario llegar a ciertos acuerdos básicos sobre los cuales los Partidos acuerden una continuidad. El sistema educativo requiere tiempos largos para la mejora. Sin esos consensos de mediano plazo el sistema y uno de sus principales protagonistas, el docente, difícilmente pueda mejorar su tarea. Frente a un sistema educativo que en la mayoría de los casos no les brinda las herramientas necesarias para hacer su trabajo (escasa capacitación, problemas edilicios, reclamos salariales, trabas burocráticas, pobre y escaza actualización escolar), ¿cómo pueden los docentes enseñar de manera efectiva? ¿En qué medida este desprestigio sigue alimentando un círculo vicioso que sólo lleva a acentuar el fracaso del sistema educativo? 
 
Si  la escuela no es valorada como eje de la sociedad, si no priorizan la cultura, el chico no va a tener ningún interés en aprender. Decía una madre  es importante considerar la escuela como el lugar para producir  cambios y ver qué valores queremos que promueva. Para ello hay que recomponer al diálogo entre la familia y los docentes. 
 
Que en la casa no se desvalorice a la función que cumple la institución escolar, porque si no el chico está en un fuego cruzado entre los padres y el docente, y eso está generando muchísimos problemas en las aulas.
 
Lo cierto es que el desprestigio docente afecta en la calidad educativa, atenta contra la autoestima y la motivación y esto se refleja en las aulas. Porque cuando la autoridad pedagógica se pierde, el espacio áulico deja de ser propicio para el aprendizaje. La autoridad perdió fuerza en todos los aspectos de la vida: en los padres, las instituciones y también en la escuela. El cargo ya no es sinónimo de autoridad, hoy hay que construirla. A su vez, la escuela dejó de ser el lugar desde donde se imparte el conocimiento, porque hoy está compitiendo con otras fuentes de información que tienen mayor legitimidad por parte de los jóvenes. La culpa no es sólo  del docente, sino del Sistema que no ayuda a la escuela a estar preparada para su tarea. Ejemplo: se entregaron millones de Notebooks a los alumnos y docentes, pero previamente no se capacito a los docentes para que puedan utilizarlas como herramientas pedagógica y en general no tienen acceso a internet. Por eso me sigo preguntando ¿Qué estamos haciendo por la educación en el Chaco?, porque la responsabilidad es de todos .Esto sólo se puede revertir con una POLITICA INTEGRAL  que incluya un compromiso de los Gobernantes con la educación que es el motor de cambio social, Hay que valorizarla simbólica y económicamente, si no todo se queda en el discurso.
 
(*)Profesora en Ciencias Económicas
Postgrado en Gestión educativa 
Especialización en Educación. 
Autora de libros publicados a nivel Nacional y Provincial.