Viernes, 30 Octubre, 2020 - 20:36

La victoria de Alfonsin fue el resultado de su trayectoria política
Por Carlos Guido Leúnda (*)

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El 24 de septiembre de 1972 Raúl Alfonsín, Conrado Storani e integrantes de Franja Morada y la Juventud Radical crean el Movimiento Renovador Nacional (MRN) en un teatro de Rosario, con la finalidad de relanzar la adormecida UCR de entonces.  

Un año después el MRN se convierte en el Movimiento de Renovación y Cambio y participa en la elecciones internas con la formula Alfonsín-Storani con la binomio oficialista integrado por Ricardo Balbín-Eduardo Gamond.- Alfonsín pierde las elecciones pero logra una cosecha de votos que superó sus propias expectativas e ingresa con fuerza en el escenario político nacional.- 

Aunque suene paradojal fue un hombre de lucha y coraje en la defensa de la paz.- Se opuso tanto a la guerrilla como a la violencia de Estado, no obstante haberse reunido en secreto con Mario Santucho, líder del Ejército Revolucionario del Pueblo, que le informó acerca de los preparativos del golpe contra Isabel Perón.- 

Se opuso también al Decreto Secreto de Isabelita que autorizó al Ejército a combatir la subversión en Tucumán, en el denominado Operativo Independencia-, sin intervención del Congreso, sin control, ni información al Gobierno.- Fue crítico además de los Decretos de Ítalo Luder que autorizaban a “neutralizar y aniquilar el accionar de los elementos subversivos”, sin ninguna intervención política, ni gubernamental,  iniciando la noche negra de asesinatos, desapariciones y presos sin proceso.- 

A partir de entonces se convierte en fundador e impulsor principal de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos, cuya filial en el Chaco era presidida por mi padre Carlos Guido Leunda, que sufrió la voladura de nuestra casa y que fue encarcelado por defender presos políticos junto a otros abogados del medio como Pocha Nadal, Chichito Guitart, Saúl Acuña y Juan Penchansky.- 

Fue defensor de la paz y la conciliación nacional.- No solo se opuso a la Guerra de Malvinas que en su momento fue interpretada como una gesta nacional y apoyada mayoritariamente; sino que ya Presidente impulsó el arbitraje del Cardenal Samoré que concluyó con Tratado del Beagle y evitó una guerra inminente con nuestros vecinos chilenos.- 

La dictadura acuciada por la crisis económica, la condena internacional por la violaciones de los Derechos humanos y la derrota de Malvinas se ve en la obligación de convocar a elecciones y habilitar la actividad política.- Alfonsín irrumpe como protagonista principal del escenario político, movilizando miles de jóvenes y convocando multitudes en sus actos proselitistas con discursos conmovedores que concluían con el clásico recitado del Preámbulo de la Constitucional Nacional.- El Radicalismo se había sacudido la modorra y era la fuerza convocante de la juventud y de los sectores independientes.-  

Denunció el Pacto Militar-Sindical y prometió anular la Auto Amnistía que los militares se otorgaron a sí mismos; y cuya validez y eficacia jurídica defendía el Peronismo.- 

Tuve el inmerecido honor de juntarme a solas con Alfonsín en su modesto bunker de campaña de Calle Perú al 300, que le había prestado Antonio Alegre, quien luego sería Presidente del Boca Juniors.- Le hice dos preguntas, la primera porque no compartía formula con De La Rúa, que tenía como antecedente de haber derrotado en las elecciones de 1.973 al candidato peronista a Senador de la Capital Federal Marcelo Sánchez Sorondo.- Me respondió que el entendimiento provocaba muchos cabildeos y que la decisiones no solo deben ser apropiadas sino también oportunas y que se había cerrado un acuerdo con la Línea Córdoba, que le permitía iniciar de inmediato la campaña electoral presidencial.-  

La segunda pregunta fue acerca de la conveniencia de aceptar la propuesta de los militares de elecciones graduales y sucesivas que comenzaran por los municipios, siguieran con las provincias y concluyeran con el Presidente.- Pretendí fundar mi inquietud en que buenos candidatos municipales y provinciales nos permitirían hacer un buen papel electoral y competir con pretensiones en la Nación.- Alfonsín sonrió, como atajando la tentación de decirme no entendés nada; no sirve gobernar municipalidades o provincias si los fondos los maneja y retacea la Dictadura para asegurar el fracaso de los nuevos gobiernos.- Pero me agregó “nosotros le vamos a ganar al Peronismo porque somos la garantía de la república y la libertad”.- 

Salí con el pecho inflado de la reunión y contagiado del entusiasmo  confiado de Alfonsín.- Al rato con la cabeza fría recordé las palizas electorales del 73 y pensé que este hombre estaba loco.- Ese fue Alfonsín, el hombre que creía y pudo.-   

Ya no volveremos a ver en la Nación esas formidables manifestaciones de los cierres de campaña del Radicalismo y el Peronismo que juntaron más de un millón de personas en la Avenida 9 de Julio, en las cercanías del Obelisco.- Es que había más, mucho más, que el apoyo a un partido o un candidato.- Esos actos fueron una bienvenida a la libertad y a la paz que terminaban con la cruenta dictadura.- 

Su triunfo del 30 de octubre de 1983 no fue fruto de la casualidad, fue la consecuencia de su lucha y su coherencia.- Acerca de esa victoria escribió Borges:- “No estaremos a merced de una bruma de generales. La esperanza, que era casi imposible hace días, es ahora nuestro venturoso deber. Es un acto de fe que puede justificarnos. Si cada uno de nosotros obra éticamente, contribuiremos a la salvación de la patria” 

Apenas consagrado su triunfo ofrece vanamente a su adversario derrotado Ítalo Luder la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, para que ejerce el control final de su gobierno.- Invita a las fuerzas políticas, sociales y a las personalidades del quehacer nacional a integrar la CONADEP, presidida y honrada por Don Ernesto Sábato, para investigar y conocer la verdad sobre las atrocidades de la dictadura.- Lamentablemente el Peronismo declina nuevamente la invitación.- Quería y actuaba para la unión nacional.- 

Alfonsín fue el motor de la esperanza de una País en paz y en democracia.- Por eso cuando muere nadie esperaba ese desfile incesantes de miles y miles de argentinos que bajo la lluvia concurrían a darle el último adiós al viejo y querido Raúl.- 

Entonces descubrimos que había entrado por la puerta grande de la historia de los argentinos.-  

(*) Abogado - Expresidente bloque UCR en la Convención Reformadora de la Constitución Provincial en 1994