Lunes, 22 Febrero, 2021 - 17:29

"La seguridad no es problema del gobierno, es un problema de la sociedad"
Por Antonio Piñero (*)

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En fecha 21 de febrero pasado la Sra. ministra de Seguridad y Justicia del Gobierno de la Provincia del Chaco, realizó una publicación bajo el título que inicia la presente; el que no me pertenece ni nunca podría aceptarlo.
 
Discrepo por completo con los conceptos y postulados esgrimidos por la ministra en el reportaje en cuestión; ya que las respuestas parten de premisas erróneas, equivoca los roles y llega a conclusiones desatinadas. Manifiesto mi plena adhesión a la educación como aspecto central de la problemática social, pero en modo alguno limitada a la pretensión de algunos aspectos, omitiendo los que hacen a la esencia del ser humano, como el pleno conocimiento de los derechos y obligaciones, como camino a la construcción de la real participación. Es bueno enseñar educación vial desde los distintos niveles escolares, pero mucho mejor sería enseñar los roles de los funcionarios públicos y los mecanismos por los cuales se reclaman las efectivas responsabilidades; para alguna vez así poder visualizar un futuro donde los funcionarios respondan con sus propios recursos por los desatinos de la gestión.
 
Sólo me ocuparé de los aspectos que considero de mayor relevancia, en respeto a la necesaria brevedad de las publicaciones en la prensa; sin tener la pretensión de ser especialista en seguridad, pero apoyado en mi derecho a opinar libremente.
 
Lo primero que señalo, ya que la ministra menciona en su respuesta la necesidad de educar, sin ánimo de enseñar nada ya que no soy educador, es que los conceptos de estado y gobierno no son sinónimos, sino que refieren a dos aspectos absolutamente disímiles. Precisamente, el ejemplo más claro es que en nuestro país, y obviamente en nuestra Provincia, los sucesivos Gobiernos no han generado políticas de Estado; lo que nos coloca en la cansadora discusión de todos los cambios de Gobierno sobre la educación, desde tener que cuestionar el día de inicio de las clases, hasta las mismas cuestiones salariales y de gestión educativa.
 
Lo segundo es que no puede desconocer la Sra. ministra que en nuestro sistema el gobierno detenta el monopolio de la Seguridad. Es decir que a los particulares nos está vedado defendernos, ya que el gobierno decidió hacerlo; y esto no es un cuestionamiento sino un dato de la realidad, que únicamente indica que la seguridad es responsabilidad absoluta del Gobierno. Resulta llamativo e intolerable que la propia estructura que monopoliza y administra las fuerzas de seguridad en la provincia responsabilice a los ciudadanos de la falta de seguridad que únicamente pueden administrar los Gobiernos.
 
Resulta muy preocupante para este ciudadano que la ministra confunda los problemas con las consecuencias de las no acciones o de una equivocada gestión, sobre todo de recursos. La inseguridad genera consecuencias disvaliosas para los ciudadanos, a veces la pérdida de la vida, pero fundamentalmente en la pérdida de confianza al sistema monopólico del Estado. Las mismas respuestas de la Sra. ministra ponen en claro lo señalado. Refiere la funcionaria que “… en el problema del tránsito tenemos todas las herramientas, pero el 50% de los motociclistas no usa casco…” –(o dicho de otra forma posee todas las herramientas y el 50% no cumple= ineficiencia de gestión)-. Es decir, a la Ministra de Seguridad le preocupa el tránsito, aún cuando tienen todas las “herramientas”, lo que cualquiera que vive en la Provincia puede advertir al comprobar la cantidad de recursos humanos y de vehículos que se utilizan en los distintos “operativos” de tránsito. Tal vez la Sra. ministra pueda ilustrar a los ciudadanos de la cantidad de recursos, computados en dinero que se usan en tales operativos, para que podamos tener participación en el mejor destino de esos fondos, y de esas personas y bienes. Mejoraría la seguridad para los ciudadanos, si el personal que fue preparado para ello, con recursos provenientes de los impuestos y tributos, cumple el rol para el cual se educó. Esto mismo ocurre con zonas sin iluminación, con malezas constantes, con objetos de todo tipo abandonados, etc.
 
También la Sra. ministra refiere a la “cadena de valor” que implica un delito. Su función, como Ministra de Seguridad, es hacer lo necesario para que ello no exista. El relato lo conocemos todos. Si afirma que “alguien roba, que alguien desarma y alguien vende y alguien compra…”, sólo resta que utilice la fuerza a su cargo para que ello no ocurra, o al menos ocurra dentro de porcentuales tolerables. No puedo dejar de repetirlo. Su poder es monopólico. Posee personal capacitado, distribuido en territorio, elementos de movilidad, y de trabajo. Si a pesar de todo ello, entiende que una ley –una más- de participación ciudadana puede contribuir a la solución, debe comenzar por aceptar que el ciudadano pueda participar en cómo se asignan los recursos, en tener capacidad suficiente para saber que controlar los cascos en las motos no soluciona el problema de inseguridad, sino que lo agrava al distraer personal y recursos que debieran estar recorriendo la Ciudad en tareas preventivas.
 
Y el control que tanto preocupa respecto de los cascos de las motos, debe ser realizado por el personal Municipal, ya que es propio de su incumbencia.
 
En definitiva, estimo que si cada uno se dedica a aquello para lo cual fue concebida su estructura, se comenzaría por respetar un poco el derecho de los ciudadanos a que los fondos recaudados de las acciones impositivas y/o tributarias –que no caben dudas resultan asfixiantes- sean dirigidos a cumplir los roles más básicos y que el Estado decidió en sus orígenes reservarse como indelegables.
 
 (*) Abogado