Lunes, 10 Agosto, 2020 - 12:05

La quema y el humo hacen mal al ecosistema y a los seres humanos
Por Nadia García Amud

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“Seis mil incendios en lo que va del año”. “Siguen quemando pastizales”. “Intenso humo en Resistencia” “Los Incendios quemaron 10.000 hectáreas en Chaco en los últimos 10 días”

Las noticias de los medios del Chaco parecen no sorprendernos ya. La tradicional quema parece que se potencia año a año y los ciudadanos nos quedamos atónitos e impotentes ante semejante daño ambiental.

La quema y el humo hacen mal al ecosistema y a los seres humanos. Las consecuencias son un menor aporte de oxígeno a la atmósfera, grandes lluvias, fuertes sequías y constantes inundaciones. También impacta en la flora y la fauna. Se rompe ese balance natural, el equilibrio en el mantenimiento de la biodiversidad. La alteración no se recompone por cientos de años. Es casi irreversible la situación generada.

Sabemos que siempre el primer paso es la información para generar conciencia. Pero llegó el momento de pasar a la acción, con un marco regulatorio claro y leyes más severas. No podemos dejar pasar la oportunidad de proteger a nuestra provincia, el país y el planeta, porque, en definitiva, es la casa en la que habitamos todos, es en este sentido que nos encontramos trabajando en un proyecto para aumentar las  sanciones para aquellas personas que realicen este tipo de prácticas tan perjudiciales para todos los chaqueños. Vemos con mucha satisfacción el plan Provincial para el Manejo del Fuego presentado por el Gobernador de la Provincia, siendo nuestra intención, desde el Poder Legislativo, contribuir para poner fin a estas quemas tan dañinas para la salud de las personas y de nuestra tierra.

En medio de esta pandemia se han visualizado muchos temas que estaban relegados. Protegernos también es cuidar el entorno en el cuál vivimos, desde hábitos y costumbres sencillas que permitan reducir la contaminación y ahorrar energía hasta la conservación de los recursos naturales.

Vivimos en una crisis climática constante, tomar acciones hoy y educar en el largo plazo para explicar las consecuencias para la siguiente generación es una responsabilidad compartida.