Lunes, 7 Enero, 2019 - 12:17

La ONU emitió declaración en apoyo de la agricultura familiar
Por Esteban Branco Capitanich

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Estas declaraciones de la ONU no son vinculantes para los estados, pero constituyen un paso aunque muchos países tengan estrategias para justificar su no cumplimento dado el poder de las multinacionales que gobiernan no pocos estados. 
 
De todos modos es un pequeño éxito que se haga público que uno de los organismos internacionales más importantes, más allá de su escasa democracia interna, se pronuncie a favor de la agricultura familiar y los trabajadores de la tierra. Porque pone en superficie que la lucha, a veces silenciosa, pero permanente de las organizaciones campesinas va dando ciertos frutos.
 
La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) celebra lo que considera un logro histórico. Entienden que esta resolución histórica de la ONU consagra los derechos de los campesinos y los trabajadores rurales. La resolución también reconoce la contribución de las poblaciones rurales y los pueblos indígenas al desarrollo sostenible y la biodiversidad.
 
Agrega la FAO: Los derechos específicos reconocidos por la Declaración incluyen el derecho a una alimentación adecuada, a la tierra y al agua. La Declaración sostiene también la necesidad de respetar la identidad cultural y el conocimiento tradicional de la población rural, así como la exigencia de proporcionar protección social y garantizar la igualdad de género en las zonas rurales.
 
La adopción de la Declaración es la culminación de un proceso negociador inclusivo que se prolongó durante seis años, liderado por Bolivia. La FAO ha apoyado este proceso para la adopción la Declaración, que está vinculada a la mayoría de los principios y directrices adoptados por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial y varios órganos de la FAO.
 
En particular, la Declaración hace referencia a las Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional y otros acuerdos a nivel mundial como el Tratado internacional sobre los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.
 
Los temas y valores que sustentan la Declaración se relacionan además con otros aspectos del trabajo de la FAO, incluyendo los pueblos indígenas.
 
Sin dejar a nadie atrás
 
Existen cada vez más evidencias que indican que la población en las áreas rurales sufre de manera desproporcionada el hambre y la pobreza. A nivel mundial, la tasa de pobreza en las áreas rurales es más del triple que en las áreas urbanas, y en las áreas rurales vive más de la mitad de la población mundial y el 79 por ciento del total de los pobres, según un informe reciente del Banco Mundial. 
 
El 70 por ciento de los 2 000 millones de personas en el mundo sin servicios de saneamiento básico residen en áreas rurales y la tasa de acceso a la energía en estas áreas rurales es de cerca del 75 por ciento, en comparación con el 96 por ciento en las áreas urbanas
 
Según el informe del relator especial sobre el derecho a la alimentación presentado en el 73º período de sesiones de la asamblea general, tan solo un 20 por ciento de los trabajadores agrícolas tienen acceso a protección social básica, y sus salarios son por lo general bajos, se pagan tarde y no se van ajustando de manera periódica.
Se espera igualmente que la declaración tenga un impacto positivo en los medios de vida de los agricultores familiares, que producen más del 70 por ciento de los alimentos del planeta -y más del 80 por ciento en los países en desarrollo-, en términos de valor.
 
Para finalizar, un dato penoso, la declaración de la ONU, que se aplica también a los pueblos indígenas, fue aprobada con 121 votos por la positiva, 54 abstenciones y ocho negativas (Estados Unidos, Australia, Guatemala, Hungría, Israel, Nueva Zelanda, Reino Unido y Suecia).
 
Argentina se abstuvo. Al igual que Brasil, Canadá, Colombia, Honduras, Francia, Rumania, Rusia y España, entre otros.
 
Esto no hace más que demostrar que éstos países, sometidos sus gobiernos a los intereses corporativos criminales de las multinacionales se opondrán a la aplicación de esta resolución de la ONU por lo que la lucha en su seno deberá ser intensificada y tendrán los pueblos que exigir a los próximos gobiernos que incluyan en sus plataformas el respeto de las resoluciones que defienden los derechos de estas mayorías de productores y trabajadores que pretenden ser mantenidos en condiciones de esclavitud para beneficio del capital concentrado, excluyente y empobrecedor.