Jueves, 15 Octubre, 2020 - 09:31

La importancia del cuarto I.F.E. para Chaco
Por Sergio Almirón (*)

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Durante la semana pasada corrió fuertemente la versión de que el Ingreso Federal de Emergencia, el famoso I.F.E., iba a dejar se abonarse para transformase en una especie de renta progresiva o plan social de similares características pero de menor monto.
 
Dicha información en nuestro Chaco, donde más de 355 mil personas han percibido esa ayuda de diez mil pesos, trae preocupación. Pero más allá de los beneficiarios, debe esa novedad encender las alarmas de nuestra dirigencia ya que ese paliativo ha sostenido los circuitos de la microeconomía y la subsistencia de cientos de miles de hogares a lo largo y ancho de la provincia.
 
En su momento el Presidente Alberto Fernández indico que la continuidad del I.F.E. iba a estar vinculado a la realidad de la pandemia de cada región o provincia. Esa definición debe en Chaco ser confirmada. Es obligación de quienes nos gobiernan y quienes somos oposición tener unificado el reclamo por el seguimiento de la cobertura social de dicho instrumento.
 
En una provincia donde el casi el 29% de su población económicamente activa es beneficiaria del I.F.E. y también de algún otro aporte, plan o programa estatal; sumado al hecho de que Chaco es la segunda jurisdicción del país donde más se han entregado las Tarjeta Alimentar (superada por la vecina Provincia de Formosa); en donde el desempleo ronda el 6,1% pero con el detalle de aquellos que buscan un segundo empleo formal alcanza niveles de un 15% (o sea gente que tiene un trabajo pero que sale a buscar un segundo empleo porque un solo ingreso no le alcanza a cubrir sus gastos); con el dato preocupante que en el Gran Resistencia la pobreza supera el 48% - estamos hablando de casi 200 mil personas en el área metropolitana -  y la indigencia roza el 18% - la más alta del país - y donde la inflación acumulada en este 2020 en la Provincia ya alcanza el 28%, un porcentaje que no es tan siquiera cubierto por las paritarias o aumentos dados en este año.
 
Es cierto que el I.F.E. recibió críticas vinculadas a ver en su aplicación cierto “populismo y detalles de clientelismo” su existencia (en combinación a otros planes de asistencia) contribuye a mantener la calma social y es un paliativo necesario para superar las dificultades de la #pandemia. Con solo ver la magnitud de la masa dineraria que implica cada pago del I.F.E. se puede comprender su importancia: en el Chaco el ultimo desembolso fue de una suma superior a tres mil quinientos millones de pesos ($.3.500.000.000) y haciendo un ejercicio de comparación con ese monto se podría avanzar en la posibilidad de pavimentar la Ruta N° 9 desde Miraflores a El Sauzalito (teniendo en cuenta que la obra de Miraflores a Las Hacheras se ha licitado recientemente por $1.400.000.000).
 
No debemos perder el foco que entre tantos números, discursos políticos o posiciones ideológicas, en el medio de todo eso están aquellos que necesitan llevar un plato de comida a su mesa, aquellos que conviven con el virus en hacinamiento, con falta de servicios básicos, con la subsistencia de sus hijos pendiente de esa asistencia estatal; el hambre se hace verdad cuando llega el mediodía o cuando oscurece y es tiempo de cenar. Cuidemos como sociedad que el I.F.E. no se convierta en una herramienta clientelar en base a la necesidad, pero no seamos ciegos y alcemos la voz de que su continuidad en el Chaco es fundamental y de vital importancia para cientos de miles de comprovincianos.
 
(*) Ex secretario de Gobierno de la Municipalidad de Resistencia - UCR NEA