Jueves, 24 Diciembre, 2020 - 07:59

La importancia de Qaramta, Tania y el futuro del yaguareté en Chaco

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Qaramta, el yaguareté del Parque Nacional El Impenetrable, se convirtió en un ícono en Chaco por el hito que fue descubrirlo y por su importancia para la fauna local y regional. Apareció hace poco más de un año, en septiembre de 2019, luego de que la Fundación Rewilding Argentina, que protege, conserva y recupera especies en distintos Parque Nacionales del país, junto con los guardaparques instalaran cámaras trampa, tras detectar sus huellas en varias zonas.
 
En el marco del Día Internacional del Yaguareté que se celebra este 29 de noviembre, el director de conservación de la Fundación Rewilding Argentina, Sebastián Di Martino, contó a Diario Chaco sobre la relevancia que tiene haber hallado a Qaramta, sobre las actividades que llevan adelante para reintroducir la especie en Chaco junto con Tania, una yaguareté cautiva traída a la provincia desde el Parque Nacional Iberá en Corrientes, y sobre la importancia que tiene el cuidado y la recuperación del gran felino americano.
 
“El yaguareté es el depredador más grande de Sudamérica, de Latinoamérica, es el felino más grande de las Américas y en Argentina tuvo en el pasado una distribución bastante abundante, llegaba hasta el norte de Patagonia hace unos 100 o 150 años atrás”, relató y agregó que “debido sobre todo a la caza y a la destrucción de ambientes fue reduciendo tanto el área de distribución como el número de individuos y llegamos a una situación en la que hoy el yaguareté en Argentina está en peligro crítico de extinción, es una especie que está a punto de desaparecer. Perdió más del 95% de su área de distribución original en Argentina y se estima que en nuestro país quedan unos 200 ejemplares, muy pocos. De esos 200 ejemplares, 80 se supone que sobreviven en la selva misionera aproximadamente y unos 120 en las selvas de Salta y Jujuy, en el noroeste”.
 
 
En cuanto a la región chaqueña, indicó que “es donde actualmente la especie está en una situación más crítica y se estima que acá sobreviven únicamente menos de 20 ejemplares, o sea, es la nada misma, es una especie que está virtualmente extinta. Quizás todavía está presente porque quedan algunos individuos pero son tan poquitos que ya no cumplen con ningún rol ecológico que le era característico, o sea, ya son tan poquitos que no tienen ningún efecto en los ecosistemas naturales en donde habitan y ellos tenían roles ecológicos muy importantes”.
 
“En general los registros que ha habido en los últimos años de yaguareté en Chaco han sido de huellas de algunos individuos de los cuales en el mejor de los casos después no se supo más o en el peor de los casos los han cazado. Se confirmó después que era un macho, por ejemplo, o la edad porque después de observar las huellas al poco tiempo aparece un ejemplar muerto en algún lado”, lamentó Di Martino.
 
Respecto de Qaramta, relató: “En este caso en particular, en septiembre de 2019, los guardaparques del Parque Nacional El Impenetrable que estaba recientemente creado encontraron unas huellas a orillas del río Bermejo, en el límite entre Chaco y Formosa. Esas huellas eran aparentemente de yaguareté, de un ejemplar adulto, entonces nosotros desde la Fundación Rewilding Argentina que ya estamos trabajando en el interior del Parque desde hace bastante, llevamos adelante y gestionamos una estación biológica que se llama El Teuco porque está a orillas del río Teuco-Bermejo. Lo que hicimos fue colocar cámaras trampas en esos lugares que graban videos y así pudimos ver que efectivamente era un yaguareté, era la primera vez que se filmó a un yaguareté en el Chaco argentino y parecía ser un macho adulto”.
 
“Lo que hicimos después muy rápidamente fue construir un recinto en dos días, no muy grande, en el Parque y llevamos a una hembra que teníamos en Iberá, en el Centro de Reintroducción del Yaguareté, que sirvió para atraer, o sea, el animal este que era un macho se acercó a la jaula donde estaba la hembra y lo pudimos capturar con una trampa lazo que es como un lazo que le agarra la pata. Una vez que tiene la pata en el lazo, uno le tira un dardo con una anestesia y lo duerme”, contó.
 
Y continuó: “Ahí vimos que efectivamente era un macho de unos 4 o 5 años de edad, muy grande, pesó 110 kilos, estaba en muy buenas condiciones y le pusimos un collar satelital que lo que hace es juntar puntos de GPS, de latitud y longitud por donde va caminando el animal y después se conecta a nuestras computadoras a través de un satélite, entonces nosotros casi en tiempo real podemos saber por dónde anda el animal”.
 
 
“Después de que lo capturamos, los chicos de los parajes de los alrededores le eligieron el nombre que fue Qaramta que es una palabra qom, es un nombre muy lindo que significa en lengua qom ‘el que no puede ser muerto’, ‘el que no puede ser destruido’”, destacó el director y agregó: “A partir de ahí empezamos a ver un montón de cosas de Qaramta, era la primera vez en Argentina que se le colocaba un collar satelital de este tipo a un yaguareté chaqueño, entonces se empezó a aportar un montón de información. Una de las cosas que hemos visto es que por ejemplo Qaramta tiene un territorio gigantesco que comprende parte del Parque Nacional El Impenetrable en Chaco, sale a tierra de la provincia de Chaco, hacia afuera del Parque y cruza el río hacia Formosa. Él tiene un área de acción de unas 100.000 hectáreas, nosotros siempre contamos que eso es cinco veces la superficie de la Capital Federal, es gigante”.
 
En este sentido, mencionó que “en general los yaguaretés recorren enormes distancias para tener en su territorio más presas para comer. Qaramta, en base al collar satelital, vimos que caza tapires, osos hormigueros, pecarí de collar, pecarí labiado, a veces algún burro cimarrón también que hay en el Parque. Otra cosa que buscan los yaguaretés es tener hembras en su territorio y hasta donde sabemos no hay ninguna hembra en su territorio. Que no se registran hembras de yaguareté en el Chaco de Argentina es de hace muchos años, todos los últimos registros han sido de machos solitarios que recorren territorios muy grandes para ver si encuentran alguna hembra. Pero como no la encuentra él siempre vuelve al corral donde está Tania”.
 
“Lo que dijimos es que si este macho está imposibilitado de reproducirse lo que va a pasar es que lo van a terminar matando o se va a morir de viejo sin posibilidad de dejar descendencia, hasta donde sabemos. Entonces, era una jugada un poco arriesgada pero lo que dijimos es que la única posibilidad que vemos es cruzarlo con la hembra de cautiverio, Tania”, remarcó y siguió: “Pedimos permiso a Parques Nacionales, tardaron bastante pero finalmente nos dieron los permisos. Nosotros construimos una serie de corrales muy grandes, muy complejos que nos permitieran hacer algo que no se había hecho nunca antes en el mundo que es juntar a un gran carnívoro silvestre con una carnívora, una pareja de cautiverio”.
 
 
EL ENCUENTRO ESPERADO
 
El encuentro entre Qaramta y Tania generó varias incertidumbres y expectativas en la Fundación Rewilding Argentina. Al respecto, Sebastián explicó: “Lo que teníamos que hacer era que Qaramta se junte con Tania y después de la junta Qaramta tenía que seguir siendo silvestre y Tania tenía que seguir siendo cautiva. Entonces construimos este complejo de corrales, la llevamos a Tania ahí desde donde estaba y cuando ella entró en celo, lo que pasa cada 35 días más o menos, lo que hicimos fue activar como una especie de túnel que debía atravesar Qaramta para entrar a un gran corral y quedar atrapado ahí, un corral de una hectárea y media, o sea, una manzana y media”.
 
“En primer lugar nosotros teníamos la incertidumbre de si Qaramta se iba a animar a entrar por ese pasillo porque es un animal silvestre. Él tenía que entrar por ahí y pisar una plataforma que activaba una trampa que hacía una guillotina y él quedaba encerrado. Él entró, se animó. La segunda cosa que teníamos que ver era que él estuviera tranquilo cuando se quedaba encerrado, o sea que no sintiera la sensación de encierro y lo que vimos es que él estaba tranquilo adentro del corral, no se mostraba nervioso. Y lo otro, era fundamental que una vez que soltáramos a Tania a ese corral donde él ya estaba se llevaran bien porque los yaguaretés pueden tener encuentros tranquilos o pueden tener encuentros bastante violentos y lastimarse bastante o hasta matarse”, señaló.
 
Y agregó: “Nosotros acá, con respecto a Tania y Qaramta estábamos bastante confiados porque ellos ya habían interactuado durante mucho tiempo con reja de por medio pero ya se conocían mucho. Una vez que se encontraban, los dos tenían un comportamiento buenísimo: Tania hace lo que hacen las hembras en celo que es ponerse sumisa, refregarse, ronronear, se pone patas para arriba y ante esta actitud Qaramta siempre muy tranquilo, nunca agresivo, trataba de refregarse con ella aunque los separaba una reja. Estábamos tranquilos pero había que ver después a la hora de los bifes, como se dice, qué pasaba”.
 
“La soltamos a Tania y estuvieron cuatro días juntos sin ningún control nuestro. Una vez que ya estaban juntos en ese corral, nosotros no podíamos intervenir para separarlos, no podíamos verlos tampoco. Pero la verdad que estuvieron bárbaro, cuando tuvimos que separarlos los dos estaban en perfectas condiciones, ninguno tenía ningún rasguño y después viendo los videos de las cámaras trampa que estaban distribuidas en el corral, una vez que los sacamos del corral, vimos que las interacciones entre ellos habían sido espectaculares”, manifestó.
 
Sobre la posibilidad de reproducción, precisó que “vimos intentos de cópula, ninguno nos pareció que fuera una cópula efectiva, con penetración, pero esto es normal que suceda en parejas que recién se conocen y hay que seguir insistiendo. Ahora en estos días Tania debería estar entrando en celo devuelta, si es que no quedó preñada que por lo que vimos no pero no es que vimos lo que habían todo el tiempo. Entonces si Tania no quedó preñada, ya debería estar entrando en celo y ahí los juntamos por segunda vez y hay que seguir insistiendo hasta que ella quede preñada y tenga eventualmente los cachorros, los hijos de Qaramta”.
 
“La idea es criarlos en esos grandes corrales sin contacto con la gente, como hemos hecho con los cachorros nacidos en Iberá, y de esa forma, los cachorros pueden ser liberados y empezar a recuperar la población de yaguaretés en Chaco que está prácticamente extinguida”, detalló.
 
En cuanto a los momentos en los que se puede realizar los encuentros entre Qaramta y Tania, señaló que “a ellos se los pude juntar cuando la hembra está en celo porque está receptiva, sino ella no deja que el macho se acerque mucho y ahí es donde se pueden lastimar. A ella la vemos todo el tiempo cuando vamos a darle de comer todos los días, interactúa con los cuidadores, con los chicos que están en la estación de campo. Entonces cuando ellos detectan que Tania presenta comportamiento de celo abren ese túnel para que Qaramta entre a verla y quede devuelta encerrado. Eso debería estar pasando en los próximos días”.
 
Lo que ocurre mientras tanto es que “él la visita, tienen interacciones entre ellos que ya no son interacciones muy fuertes porque ella no está en celo pero también él se va. De hecho ahora estaba lejos, creo que estaba por la provincia de Formosa, en un humedal grande que está del otro lado”.
 
“Ella cuando entra en celo empieza a rugir mucho, es como que lo llama todo el tiempo. Él puede estar a muchos kilómetros de distancia y de alguna forma lo percibe y viene”, contó Di Martino y además, mencionó que “él se pone a recorrer su territorio, vuelve, caza, come, cruza a Formosa, vuelve a nadar en el río y se mete devuelta en Chaco, tiene ese territorio grande que, como nosotros siempre decimos, es medio una ruleta rusa porque hay bastante caza en algunos lugares. Entonces es una situación bastante incierta la de Qaramta por eso es tan importante tratar que se reproduzca, por si le llega a pasar algo”.
 
QUÉ PASA CON LAS HEMBRAS EN EL IMPENETRABLE
 
Consultado sobre la presencia de hembras silvestres de yaguareté en El Impenetrable, el director de Conservación de la Fundación Rewilding Argentina indicó que “se registraron huellas y donde se pudo confirmar el sexo de los animales en los últimos años fueron machos. No quiere decir que alguna no haya sido una huella de hembra pero no se pudo confirmar”.
 
“Nosotros creemos que esto sucede porque en Chaco no hay una población notable de yaguaretés y lo que hay son machos solitarios como Qaramta que dispersan de otros lugares, quizás muy lejanos porque ellos caminan mucho y se la pasan recorriendo y buscando hembras, probablemente no las encuentren nunca en su vida”, señaló.
 
Al respecto, explicó que “por ejemplo, hay una población de yaguaretés en la que hay machos y hembras que tienen sus territorios. Cuando nacen animales nuevos y son machos, en general los machos adultos expulsan a los juveniles, entonces se van y buscan algún territorio donde poder establecerse”.
 
“En Chaco, nosotros lo que creemos es que eso es lo que pasa: son machos solitarios que probablemente vengan de otros lados y que se la pasan caminando, buscando un territorio donde haya hembras para establecerse pero que probablemente no las encuentren”, precisó y expuso que “por eso es tan importante ofrecerles hembras a estos machos porque sino no van a tener posibilidades de reproducirse y por eso debe ser que Qaramta viene tanto a ver a Tania porque si él tuviera hembras silvestres disponibles, estaría más tiempo con esas otras hembras y visitaría menos a Tania o se arriesgaría menos porque para él también es un riesgo meterse en esos corrales”.
 
EL TRABAJO DE REWILDING ARGENTINA EN LA PROTECCIÓN Y CONSERVACIÓN DEL YAGUARETÉ
 
“Rewilding Argentina es una fundación creada para enfrentar y revertir la extinción de especies y la degradación ambiental resultante, recuperando la funcionalidad de los ecosistemas y fomentando el bienestar de las comunidades locales”, reza la descripción de la Fundación en su perfil de las redes sociales.
 
En este sentido, Sebastián Di Martino expuso que “en la Fundación lo que decimos es que nosotros hemos causado un grado tal de deterioro de los ambientes naturales que nos enfrentamos a muchas crisis ambientales. Una es el cambio climático: tenemos un planeta que tiene un proceso de calentamiento global super preocupante. Otra de las crisis ambientales es la pérdida de biodiversidad, la extinción de especies, desaparecen especies del planeta y nunca más se las va a poder recuperar. Otra es la aparición de bacterias: estamos ahora todos encerrados porque aparecen estas pandemias de virus que saltan de la vida silvestre a los humanos y eso es consecuencia directa de la degradación de los ecosistemas”.
 
“Todas estas crisis surgen porque los ecosistemas están muy degradados, los hemos destruido totalmente o lo que queda está degradado. Y esto es porque faltan estas especies clave como el yaguareté, especies que cumplen roles ecológicos fundamentales en los ecosistemas”, explicó y agregó: “En el bosque chaqueño hemos perdido muchísima superficie, lo destruimos completamente pero lo que queda está degradado porque no tiene por ejemplo a su depredador tope: el yaguareté. Prácticamente no hay más yaguaretés en Chaco. O sea, no es que nos quedan bosques saludables, no, son bosques degradados”.
 
Sobre la importancia del yaguareté, remarcó que “cuando no está, estos ecosistemas empiezan a funcionar mal o a veces terminan no funcionando porque faltan los roles ecológicos. Los yaguaretés comen animales, comen herbívoros. Cuando no está el yaguareté, esos herbívoros empiezan a reproducirse a veces mucho, pastorean demasiado los ambientes, cuando falta la vegetación se empieza a degradar el suelo, entonces hay más erosión, los ecosistemas tienen las aguas más sucias por esa erosión. O cuando hay menos vegetación porque hay muchos herbívoros se fija menos dióxido de carbono, la vegetación es la que captura el dióxido de carbono, es la que hace que no haya tanto calentamiento global”.
 
Además, “cuando falta un carnívoro que no se come a nadie, las especies que son presas tienen más enfermedades porque los enfermos sobreviven más tiempo. El yaguareté en general caza animales débiles, entonces en ausencia de un depredador tope hay más animales enfermos y hay más riesgos de que esas enfermedades salten al hombre y aparezcan pandemias”.
 
“Estamos frente a un montón de crisis ambientales y nosotros creemos que es porque hemos perdido ambientes naturales o porque lo que queda está en malas condiciones y para que lo que queda esté en buenas condiciones tenemos que reintroducir estas especies clave, por eso nosotros trabajamos mucho en traer de vuelta las especies que se extinguieron”, explicó y continuó: “En El Impenetrable se ha extinguido el yaguareté pero también se ha extinguido el ciervo de los pantanos, la nutria gigante, el guanaco, el venado de las pampas. A todas esas especies hay que traerlas de vuelta porque sino estamos conservando un ambiente degradado, un ambiente que no está sano y necesitamos ambientes sanos para estar sanos nosotros”.
 
En este sentido, detalló que “ya no alcanza con proteger lo que queda porque lo que queda es muy poco, hay que recuperar lo que perdimos, es un cambio de cultura la conservación. Yo no sólo tengo que proteger un ambiente del bosque chaqueño al que le faltan un montón de especies importantes; tengo que proteger ese ambiente pero tengo que recuperar las especies que faltan. Y eso es lo que hacemos nosotros y eso es el rewilding que tiene que ver con traer de vuelta especies que se han extinguido, a eso es a lo que nos dedicamos en la Fundación”.
 
Por último, Sebastián Di Martino precisó que “eso implica mucho manejo y jugadas riesgosas como esto de andar cruzando un macho silvestre con una hembra cautiva, sino nos quedamos sin yaguareté en Chaco. No es que tengamos especial predilección por hacer cosas locas, sino que es lo que nos queda, son las chances que tenemos hoy. No hacemos eso y el día que Qaramta se muera, desaparece el yaguareté en esa región del Parque Nacional”.
Autor: 
Cecilia González