Lunes, 20 Abril, 2020 - 15:47

La Cruz Roja ya piensa en "minimizar el impacto de la crisis" por el coronavirus, afirma referente

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Alexandre Claudon de Vernisy, referente de la Cruz Roja en países de América del Sur, aseguró que "los desastres naturales y las grandes pandemias son aceleradores de procesos" y que ese movimiento humanitario internacional tiene hoy como un eje central pensar acciones para "minimizar el impacto de la crisis socioeconómica" que quedará como consecuencia del nuevo coronavirus.

Claudon de Vernisy, o Alex como lo llaman sus compañeros, se encuentra en nuestro país hace tres años a donde llegó como jefe de la oficina para Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, el movimiento conformado por 192 sociedades nacionales de todo el mundo.

Hijo de madre argentina y padre francés, Alex (47) nació y se crió en el país paterno donde se unió a la organización de ayuda humanitaria hace más de 20 años con la cual recorrió los cinco continentes en misiones que incluyeron desastres naturales como el terremoto de Haití en 2010, pero también conflictos bélicos, como la guerra de Sri Lanka.

Esta experiencia directa en territorios arrasados se complementan con una mirada holística de la realidad, que bien puedo entrenar cuando estuvo a cargo desde Ginebra de coordinar los equipos internacionales que la Cruz Roja moviliza ante una emergencia humanitaria.

Télam: ¿Cómo piensa que va a reconfigurarse el mundo después de la pandemia?

Alexandre Claudon de Vernisy: Los desastres naturales y las grandes pandemias son aceleradores de procesos. Los sistemas, grupos, países e instituciones que se encontraban relativamente fuertes salen más fortalecidos mientras que aquellos que estaban más débiles se ven muy presionados por la crisis entonces resultan muy debilitados.

Dos meses atrás, el mundo estaba hablando de las migraciones, tanto en nuestro continente, por ejemplo en Venezuela, como en la cuenca del Mediterráneo, en África. Esto no se va a detener después que pase la pandemia y más bien creo que va a haber una aceleración de las necesidades porque las comunidades más vulnerables van a empeorar.

Las consecuencias de esta crisis van a ser gigantescas, de eso no hay ninguna duda, tanto en Europa como en Estados Unidos y en América del Sur; el tema es que en Francia, Italia y España hay recursos que podrán actuar como amortiguadores mientras que en otros países va a ser mucho más difícil.

T.:¿Cómo está trabajando la Cruz Roja en la región?

A.C.V.: Lo primero que tuvimos que hacer es asegurar la continuidad de los trabajos esenciales que veníamos haciendo. Nosotros damos asistencia en centros de detención de todo el mundo, protección y asistencia en Siria, ayuda humanitaria en Venezuela y en el norte de Argentina y son todas tareas que no podemos abandonar.

Luego la Cruz Roja es un movimiento de sociedades nacionales por lo que cada país tiene una situación distinta porque las necesidades y recursos son diferentes.

Por ejemplo, en Paraguay y Brasil la Cruz Roja maneja directamente hospitales entonces aquí lo importante es garantizar la cadena de suministros, en Uruguay se firmó un acuerdo con Salud y Desarrollo Social para la atención de los adultos mayores, y así en cada país.

En líneas generales lo que estamos haciendo es provisión de servicios hospitalarios, trabajo en la comunidad distribuir los mensajes de prevención y soporte psicosocial a trabajadores de la salud y a la comunidad en general.

Un eje central de nuestra tarea hoy en todos lados es anticipar cuáles van a ser las necesidades en las poblaciones más vulnerables cuando empecemos a salir del aislamiento y pensar qué acciones podemos realizar para minimizar el impacto de la crisis socioeconómica.

T: ¿Y a nivel internacional cómo se está trabajando?

A.C.V.: La Cruz Roja tiene una red global con un secretariado en Ginebra que genera una respuesta que involucra a todos los países. En ese sentido es una situación muy particular porque todo el mundo está afectado por esta pandemia y, por ejemplo, en América del Sur nosotros recibimos muchísima cooperación de la Cruz Roja italiana, española, alemana, noruega, francesas, canadiense, estadounidense, es decir, de todos países en los que los recursos de cada sede están abocados a la respuesta doméstica. Por eso decimos que se trata de una crisis global pero la respuesta es muy local y esa es parte de la dificultad que estamos viviendo.

Quisiera agregar que a nivel global estamos impresionados positivamente con la tarea tanto de la Cruz Roja Argentina como del Gobierno argentino por las acciones y decisiones que fueron tomando.

T: Se utiliza la figura de la guerra contra el coronavirus, ¿para alguien que estuvo en territorios de conflicto armado es adecuada la comparación?

A.C.V.: Yo entiendo la semántica y que quienes deben tomar decisiones utilicen esta comparación para ponerlo en un contexto de gravedad, pero creo que un conflicto armado tiene otros matices que aquí no están.

Estamos en una situación de alta emergencia, todo lo que estamos haciendo está bien, hay que prevenir, cuidarse, pero es difícil compararlo con una guerra. Aún pasando un día en una sala de emergencia hoy, estamos lejos de lo que se viven en zonas de combate.

Fuente: 
Télam