Viernes, 14 Septiembre, 2018 - 13:03

Juraron abogados y mediador en el STJ

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Se realizó un nuevo juramento en el Salón Auditorio donde juraron 21 abogados y un mediador. El acto estuvo encabezado por el presidente del Superior Tribunal de Justicia Rolando Toledo, la ministra Iride Isabel Grillo y la defensora general Alicia Alcalá.

La nómina de abogados está compuesta por Alfonso Yohana Rocío; Ávalos Rodolfo Ariel; Barrios Ebel Joana Marisol; Cárdena      Brenda Grisel; Castellanos Luis Ezequiel; Corbacho Valeria Graciela; Duarte Fernanda; Gimenez Lugo Milagros; Iribas María Victoria; Jarko Carla Camila; Martín  Hernán Carlos; Neumann Valeria Soledad; Rodríguez  Emilio Itatí; Scattini            María Pia; Sibolich Mónica Patricia; Toledo           Natalia Soledad; Vandi Mauro Joaquín; Vischi Mónica Alejandra; Zalazar Gabriela Itatí; Zanier Ernesto Gabriel y Zucarelli Schmidt Luciano.  También juró el mediador Lezcano Federico Ismael.

SALUTACIÓN 

Al finalizar el juramento el Superior Tribunal de Justicia saludó a los abogados que acaban de prestar juramento quienes constituyen, desde ahora, pilares indispensables de la justicia y se erigen, junto a ella, como estrechos colaboradores en pos del bien común, siendo auxiliares del servicio público de justicia.

El abogado tiene que ejercer su profesión con mesura y prudencia, y también con orgullo, y pasión. Debe tratar de no pasar por encima de un estado de su conciencia o afectar una convicción que no tenga. Pensar siempre que está al servicio de los derechos y pretensiones de su cliente y en los tribunales ser colaboradores con los magistrados y funcionarios, sin que ello signifique declinar ninguna atribución ni tampoco consentir ser menos.

En el ejercicio de la profesión procurará la paz como el mayor de sus logros y buscará siempre la justicia por el camino de la verdad y de lo realmente acontecido, con sinceridad, buena fe y lealtad.

Estudiar, pensar, trabajar, luchar, tolerar, tener paciencia y consideración, olvidar prontamente las victorias como las derrotas y amar la profesión, son los mandamientos que deben regir la vida del abogado. En palabras del maestro Rudolph von Ihering: “el derecho considerado en su desenvolvimiento histórico nos representa, pues, la imagen de la investigación y de la lucha; en una palabra, de los más penosos esfuerzos”.

Por tal motivo, la abogacía, requiere vivir la vida en un estado de eterno aprendizaje, sabiendo que el estudio del derecho concluirá al término de cada existencia individual. A cambio ella les dará nobleza, sentido y dignidad.

Finalmente les recuerda que su ejercicio, vital para el funcionamiento del sistema judicial, es garantía de ciencia y probidad. De dominio del procedimiento técnico y forense, de precisión y sobriedad en la exposición de los hechos, en la fundamentación del derecho y en la clara determinación del objeto de su defensa.