Jueves, 17 Septiembre, 2020 - 20:20

Juntos por el Cambio analiza ir a la Justicia para pedir que se impugne el protocolo de sesiones remotas en el Senado

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Los senadores de Juntos por el Cambio resolverán mañana si presentan un amparo a la Justicia con el objetivo de impugnar la renovación del protocolo de funcionamiento remoto. Algo habían anticipado en la sesión del miércoles cuando manifestaron su malestar a Cristina Fernández de Kirchner por no haberlos consultado sobre los términos en que se extenderían las sesiones en el marco de pandemia. 
 
El Frente de Todos, con algunos aliados, aprobó el protocolo con 41 votos contra los 28 de la oposición. Laura Rodríguez Machado, vicepresidenta del cuerpo por el PRO, solicitó que constara la objeción del interbloque que considera que la votación requería dos tercios de los presentes y que no era suficiente la mayoría simple. El argumento es que el protocolo modifica el reglamento de la Cámara y por lo tanto cualquier modificación requiere dos terceras partes de los votos a favor. Por ejemplo se modifica el tiempo de los discursos, entre otras condiciones, alegan. 
 
El jefe del interbloque de Juntos por el Cambio, Luis Naidenoff, confirmó a Infobae la intención opositora de realizar la presentación judicial que encargarían al mismo equipo que trabajó en la presentación de Diputados dos semanas atrás, entre ellos el ex convencional constituyente Antonio María Hernández. La decisión final la tomarán en reunión de interbloque, vía zoom, este viernes por la mañana. 
 
Sin embargo, no era esa la salida preferida del bloque. En el mediodía de hoy los opositores todavía preferían la cautela y esperaban una vía de diálogo con el oficialismo como ocurrió dos meses atrás y también en el inicio del aislamiento social cuando el Frente de Todos, y la propia vicepresidenta, acordaron el protocolo. A pedido de la oposición la primera vez se amplió la posibilidad de presencias en el recinto por lo que quedaron habilitadas las autoridades de la cámara mientras que en la segunda oportunidad se ampliaron los tiempos de exposición y de sesión. 
 
Lo que profundizó el enojo fue la decisión del Poder Ejecutivo de presentar el convenio de traspaso de la policía que implica otro recorte de partidas para la Ciudad. Creen que es un intento de ahogo a Horacio Rodríguez Larreta y su administración en la Capital. También consideraron una ‘revancha’ el allanamiento a la quinta Los Abrojos de Mauricio Macri a quien se investiga por violación de la cuarentena. El hecho provocó inmediata irritación. 
 
Pero no tienen herramientas parlamentarias para frenar el tratamiento del proyecto que fija la partidas para la policía porteña en las comisiones de Asuntos Constitucionales y Presupuesto (que iniciarán el debate la próxima semana). Tampoco en el recinto. 
 
Sin margen de maniobra, como no lo tuvieron para oponerse al desplazamiento de tres jueces en la última sesión ni tampoco frente a la Reforma Judicial, irían a la Justicia para que las próximas sesiones queden “observadas”, excepto que haya un acuerdo respeto al protocolo. El Frente de Todos cuenta con quórum y mayoría propia pero se pregunta la oposición cuál sería la legalidad de la votación, por ejemplo, del impuesto a la riqueza si no está convalidada la modalidad remota. 
 
La otra herramienta que tiene Juntos por el Cambio es trabar el tratamiento de iniciativas que requieran los dos tercios, como la designación del Procurador General o cualquier proyecto que se trate sobre tablas, es decir sin siete días entre el dictamen de comisión y la votación en el recinto. Pero no aplica para el convenio de traspaso policial. 
 
Esta semana, aseguran los opositores, los sorprendió que Cristina Kirchner incluyera en el orden del día la aprobación del decreto 14/20 para la prórroga del protocolo. El anterior, el 12/20, tiene vigencia hasta el próximo lunes 21, por lo que aún no era necesario votar. Un dato más: la sesión de ayer no se puede invalidar por estar bajo la legalidad del 12/20 que fue votado por unanimidad dos meses atrás. 
 
El reglamento remoto que impulsó esta vez Cristina Kirchner es idéntico al anterior, es decir, al que aún tiene validez. La objeción es que los senadores de la oposición pretendían acordar una mayor presencia en el recinto. La propuesta era que pudieran participar autoridades de la cámara, jefes de bloques y eventualmente uno o dos senadores más y establecer un sistema de rotación, sesión a sesión, para “garantizar el federalismo”. A diferencia de la exigencia de sus colegas diputados nacionales ya se resignaron a no acotar temas (saben que no pueden hacerlo porque son minoría) y no planeaban pedir presencialidad para todos los senadores sino solo para unos 15 de los 72 que componen el cuerpo. Tampoco solicitarían obligatoriedad, dijeron a este medio, con lo cual sólo participarían aquellos que quisieran sumarse al sistema de rotación. 
 
Los senadores de Juntos por el Cambio acordaron que harían el planteo en el recinto. Para focalizar el mensaje sólo pidieron la palabra Martín Lousteau, Laura Rodríguez Machado (ambos como vicepresidentes del Senado) y los jefes del interbloque y la UCR, Naidenoff, y del PRO, Humberto Schiavoni. Incluso fueron más breves de lo esperado. Los cuatro le hablaron Cristina Fernández de Kirchhner. Los cuatro reclamaron falta de diálogo. Rodríguez Machado expresó un fuerte respaldo a los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli; Lousteau reprochó que no se trabaje en la agenda de los problemas de la gente sino en “revanchas personales”; Naidenoff le pidió un gesto a la vicepresidenta y que cuide al presidente y el misionero, que acaba de recibir el alta epidemiológica después de sufrir coronavirus, reivindicó una “actitud constructiva” de la oposición durante la pandemia y pidió avanzar con consenso. 
 
El oficialismo respondió que el debate no era correcto, que el protocolo de funcionamiento no modifica el reglamento y que por lo tanto alcanzan los votos conseguidos en el día de ayer. José Mayans, como jefe del bloque del Frente de Todos, subrayó que ya se trataron 40 DNU del presidente Alberto Fernández, que hubo más sesiones que durante todo el año pasado, que se trataron varias leyes vinculadas con el COVID y pidió “racionalidad” a la oposición para poder trabajar "porque acá no se está modificando ningún reglamento. El formoseño hasta hizo una humorada y le señaló a la oposición que si el argumento era correcto entonces en todas las votaciones todos los senadores habían violado el reglamento porque el protocolo nunca pasó por comisión. Retrucaron del otro lado que se conversó en Labor Parlamentaria y que el voto unánime del cuerpo eximía de ese debate. 
 
Aunque en la oposición aseguran tener ánimo dialoguista y dicen que planeaban evitar la judicialización de la discusión reglamentaria, ayer dieron un paso en esa línea y enviaron una carta de 13 páginas a la vicepresidenta. Se redactó en una extensa reunión de interbloque. Pero antes hubo otra carta, más formal y con enumeración de artículos del reglamento, que se descartó. La que se envió es totalmente diferente y consta de citas de discursos de la vicepresidenta y de los senadores opositores en distintas sesiones, vinculadas con el reglamento, los tiempos, la posibilidad de intervenciones de los senadores, el uso de la palabra y el cierre de micrófonos, todas cuestiones sobre las que hubo duro intercambios y chicanas en distintas sesiones, todas remotas y transmitidas por la señal Senado TV. No fue una mera formalidad el envió de la carta. Su contenido es parte de la prueba documental que preparan los senadores en contra del manejo de Cristina Fernández de Kirchner. 
 
 
Fuente: 
Infobae