Jueves, 6 Agosto, 2020 - 11:52

Investigan parámetros de incubación y producción en gallinas reproductoras

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Una investigación de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE realizó ensayos de suplementación de gallinas reproductoras con ácidos orgánicos y probióticos para estudiar los efectos sobre variables productivas y de incubabilidad. Los resultados preliminares permitirían confirmar mejoras en los parámetros de incubación en reproductores pesados comerciales.
 
La producción comercial de aves depende de la disponibilidad de pollitos bebes de un día. Por lo tanto, la fertilidad y la incubabilidad son dos parámetros primordiales relacionados con el suministro de este recurso.
 
Existen diversos factores que afectan la incubabilidad de los huevos fértiles, sin embargo, los parámetros de calidad que más afectan la incubabilidad son el peso del huevo, así como el espesor y la porosidad del cascarón.
 
Durante el proceso de incubación los huevos pierden peso debido a la evaporación de agua por difusión a través de la cáscara, por lo tanto dicha merma está determinada por la geometría de lo poro de la cáscara (la conductancia del gas en la misma) y la humedad en el aire alrededor del huevo.
 
La edad, la nutrición y el estado de salud de las reproductoras tienen una correlación directa con la calidad de los huevos, afectando su incubabilidad y la aptitud del pollito recién nacido.
 
En esa línea, investigadores de la Cátedra Producción de Aves, de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE, estudiaron las respuestas correlacionadas entre los parámetros de la incubación en gallinas reproductoras pesadas suplementadas con una combinación de ácidos orgánicos y probióticos.
 
El grupo de investigación en trabajos anteriores ya había reportado que la suplementación de reproductores pesados con ácidos orgánicos y probióticos basados en bacterias ácido-lácticas reducían la cantidad de huevos deformes y la mortalidad acumulada del lote, incrementando además la cantidad de pollitos obtenidos.
 
En el nuevo ensayo sobre evaluación en parámetros de incubabilidad y producción, los reproductores fueron divididos en dos grupos: control y tratado, recibiendo agua y ácidos orgánicos con probióticos en agua de bebida durante 10 semanas consecutivas, respectivamente.
 
El trabajo se llevó a cabo en el paraje Los Lapachos (Provincia de Santa Fe), en un galpón perteneciente a un complejo de reproductoras pesadas de la Unión Agrícola de Avellaneda). El predio de dicho complejo abarca una superficie de 488 hectáreas.
 
“Los resultados obtenidos de manera preliminar en el presente estudio complementan otros reportes que describen los beneficios de probióticos y ácidos mediante la modificación de otros parámetros productivos relacionados con el peso corporal, la uniformidad, la cantidad de huevos por gallina alojada y el porcentaje de huevos incubables, cuando se los compara con controles no tratados” destacan los investigadores de la UNNE.
 
Los investigadores a cargo del estudio son el Dr. Fernando Revidatti, el Médico Veterinario Ricardo Fernández, el Dr. Martín Sindik, el Médico Veterinario Matías Michel y la Médica Veterinaria Paola Sanz.
 
Adicionalmente, señalan que la manipulación de bacterias benéficas en el intestino ha sido reportada como mejoradora del metabolismo del animal hospedador en varios sentidos, incluyendo la capacidad absortiva, el metabolismo proteico y energético, como también la maduración intestinal.
 
En ese sentido, señalan que el mantenimiento de un balance en la microflora intestinal y la inmunoestimulación, son los principales efectos funcionales atribuidos al consumo de probióticos.
 
Agregan que algunos de los mecanismos asociados con la mejoría de la calidad de la cáscara mediante nutracéuticos, incluyen un incremento de las tasas de fermentación intestinal.
 
“Los resultados del presente estudio permitirían confirmar que la suplementación de ácidos orgánicos y un probiótico a base de bacterias ácido-lácticas durante 10 semanas consecutivas (desde la semana 25 a la 35), mejoran los parámetros de incubación en reproductores pesados comerciales” finalizan los investigadores de la Cátedra de Producción de Aves.