Martes, 14 Julio, 2020 - 10:23

Investigadores del CECOAL aportan base de datos de un grupo de invertebrados fósiles de África

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Un equipo científico del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL, CONICET- UNNE) participó en una publicación sobre la Paleontología de África aportando una base de datos sobre un grupo de artrópodos fósiles llamados comúnmente camarones almeja o "conchostracos. El objetivo del trabajo fue el análisis de la relación de estos invertebrados registrados en África  con los registros de otros continentes.

El grupo “Paleontología y Paleoambientes Continentales Fanerozoicos” del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL, CONICET- UNNE) fue invitado a participar del volumen especial del Journal of African Earth Sciences sobre la Paleontología de África y su rol en la paleobiogeografía del Gondwana (un antiguo continente ubicado en el hemisferio sur que estaba integrado por todos los continentes que actualmente lo ocupan).

Conocer los registros de los invertebrados fósiles resulta de interés fundamental para resolver las relaciones biogeográficas entre África y otros continentes que constituyeron el antiguo continente de  Gondwana tras la ruptura del megacontinente Pangea.

Numerosos autores han estudiado los registros de invertebrados continentales fósiles de África, sin embargo, los "conchostracos" fueron estudiados de manera irregular durante los últimos dos siglos.

Para ello, los investigadores del CECOAL, varios de los cuales son además docentes de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura  de la UNNE,  avanzaron en la recopilación de información sobre los registros de “conchostracos” a lo largo de la historia de los estudios geo-paleontológicos de África, abarcando desde el Devónico Inferior (hace más de 420 millones de años del presente) hasta el Cretácico Superior (hace más de 66 millones de años).

Luego  analizaron su relación con los registros de otros continentes, sobre todo comparado con el de Sudamérica donde el equipo viene trabajando desde hace más de 30 años.

Así, elaboraron la primera base de datos integral de ocurrencias publicadas sobre este grupo de invertebrados, como un aporte para estudiar la diversidad de los "conchostracos" de África y su distribución en ese continente para así intentar  resolver las relaciones paleobiogeográficas dentro del Gondwana.

Específicamente, examinaron los patrones biogeográficos de los grupos emblemáticos de "conchostracos" como Leaiidae, Palaeolimnadidae, Vertexiinae, Ulugkemiidae, Afrograptidae y otros, para evaluar su potencial como indicadores paleobiogeográficos.

La base de datos compilada se basó principalmente en el trabajo de distintos autores pioneros en estos estudios e incrementada con información publicada en los últimos treinta años.

Aportes relevantes.  “La nueva compilación mejora el conocimiento sobre la biodiversidad y abundancia del registro fósil de este grupo en África e incluso de los otros continentes del antiguo Gondwana” explicó el Dr. Oscar F. Gallego, director del grupo “Paleontología y Paleoambientes Continentales Fanerozoicos” del CECOAL y Profesor Titular de “Geología Histórica y Micropaleontología” (FaCENA-UNNE).

Agregó que con el alcance del trabajo, “confirmamos ideas previas sobre el papel de África en la diversificación y dispersión de las faunas de “conchostracos” hacia y desde el continente africano” y participando a manera de un puente dada su posición central al continente del Gondwana.

Este tipo de comparaciones paleontológicas junto a otros datos proporcionados por la biología, la geología, la geografía y el clima, llevaron al geógrafo Alfred Wegener en 1912 a definir la presencia del megacontinente Pangea.

Detalló que los resultados arrojaron una estrecha relación entre las biotas africana y sudamericana desde hace más de 250 millones de años (fines de la era Paleozoica e inicio del Mesozoico), datos que el equipo del CECOAL había comenzado a explorar en un trabajo del Dr. Gallego y la entonces alumna de la FaCENA, Prof. Silvia A. Rinaldi, presentado en la Reunión de Comunicaciones Científicas y Tecnológicas de la UNNE (2004).

En esta oportunidad, los análisis se extendieron además hacia otras áreas de Europa, Asia y América del Norte donde también se reflejan estrechas y antiguas relaciones de intercambio faunístico.

Según los investigadores del CECOAL (CONICET-UNNE), la amplia distribución de muchas especies de "conchostracos" tanto en el hemisferio norte como en el Gondwana durante el Paleozoico tardío y el Mesozoico proporciona un interesante marco para estudios paleobiogeográficos.

Es necesario destacar que estos estudios permiten comprender la distribución actual de los “conchostracos” pero también generar modelos de distribución para otros grupos de animales y plantas a lo largo de la larga historia de nuestro planeta (temas que estudia la Geología Histórica).

“Esta base de datos es principalmente una compilación de la literatura paleontológica de este grupo fósil, iniciada hace casi 20 años atrás, a los que se suman los propios trabajos del grupo de investigación en Sudamérica, pero así también los realizados en América del Norte, y más recientemente en Europa y África,  lo que representa un trampolín para este y futuros estudios” resaltó el Dr. Gallego.

CARACTERIZACION DE LOS CONCHOSTRACOS

De acuerdo a lo observado en el trabajo realizado por este equipo de investigadores, la historia de los grupos fósiles de "conchostracos" en África y Gondwana se puede caracterizar en dos fases principales.

Una primera, del Devónico al Triásico como un lapso de tiempo con una fuerte composición constituida por  representantes de distintas familias (leaiidos, lioestheriidos, paleolimnadiidos y euestheriidos). Los registros africanos de "conchostracos" en esta fase sugieren cuatro intercambios faunísticos diferentes entre África y cada área, Australia - Europa - América del Sur e India marcados por diferentes especies emblemáticas.

La segunda fase refiere a los tiempos del Jurásico al Cretácico, como una época con una gran cantidad de afrograptidos, fushunograptidos, paleolimnadiopsideos, paleolimnadideos, loxomegagliptideos, antronesthérideos y eosesthérideos. Los registros de "conchostracos" en esta segunda fase sugieren cinco intercambios faunísticos diferentes entre África y cada área, América del Sur - Europa - Asia - India y la Antártida marcados por diferentes taxones emblemáticos.

“Se recupera una clara señal de recambio taxonómico dentro de la fauna africana” destacó el Dr. Gallego sobre el aporte realizado a través de la publicación.

También remarca que en este lapso de tiempo,  otros grupos importantes fueron los insectos y los moluscos bivalvos por su significado paleobiogeográfico para el continente de Pangea.

Trabajo colaborativo. En este trabajo participaron además del Dr. Gallego, el Dr. Mateo D. Monferran (docente investigador FaCENA-UNNE y CONICET), las Lics. Iracema A. Zacarías (becaria doctoral CONICET) y Victoria C. Jiménez (becaria doctoral Cofinanciada CONICET-UNNE y docente de FaCENA-UNNE) y el Lic. Hugo G. Barrios Calathaki (ex alumno de la FaCENA-UNNE) quienes colaboraron en diferentes etapas y con importantes aportes a lo largo del desarrollo de este trabajo, como la elaboración y revisión de la base de datos y planillas de registros de las especies africanas, australianas, indias y sudamericanas y su posterior análisis e interpretación.

Además se sumaron en las últimas etapas del trabajo los Dres. Alycia Stigall y Thomas Hegna (EEUU), Jonathas S. Bittencourt (Brasil) y Gang Li (China) colaborando con las interpretaciones de los registros analizados.

El trabajo fue apoyado por la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y  el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

También se contó con el apoyo del Musée Gosselet, Lille (Musée d’Histoire Naturelle - Musée de Géologie); y la Universidad de Lille - Ciencias y Tecnologías (Francia) y el Museo Nacional de Historia Natural (EE. UU.) quienes autorizaron la publicación de especímenes prestados por cada institución. Agradeciendo  los autores a los Dres. Joerg Schneider (TU Bergakademie Freiberg), al Dr. Liao Huanyu (Universidad de Yunnan, provincia de Yunnan, China) y al grupo de revisores por las sugerencias y aportes que mejoraron esta publicación.