Jueves, 5 Marzo, 2020 - 14:00

Homenaje del Instituto Belgraniano de Chaco a las mujeres "olvidadas por nuestra historia"

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En el marco del Día Internacional de la Mujer y, en el año del bicentenario del fallecimiento del creador de la bandera nacional, la presidente del Instituto Belgraniano del Chaco, María Noel Ibarra, rinde un homenaje a las mujeres “olvidadas por nuestra historia”.
 
A través de un comunicado, Ibarra manifestó que dichas mujeres olvidadas, “fueron parte del proceso de la Revolución y la Independencia de nuestra patria, madres, esposas, hijas de soldados, enfermeras de guerra, luchadoras, guerreras silenciosas de infinitas batallas, y un especial reconocimiento a quienes cosieron nuestra primera bandera nacional, quienes la protegieron, la resguardaron, quienes se animaron a levantar las gloriosas telas de nuestra bandera, valientes mujeres, mujeres de la revolución”. 
 
Para ello, Ibarra ofrece un repaso por la historia nacional:
 
“En la tarde del día 27 de febrero del año 1812  Belgrano enarbola por primera vez bandera nueva en la Villa de Rosario. Pero antes, días antes esas telas se extendieron sobre una mesa, manos que la alisaron, tijeras que la cortaron, agujas, hilos que la cosieron. Palabras que la merodearon. Alrededor de esa mesa todas eran mujeres. La costurera de la villa, María Catalina Echeverría de Vidal, daba finas órdenes sobre lienzos y tramas que habían perdurado de las escarapelas del mes anterior. Mujeres. 
En esa misma mesa se tejió el morral donde al día siguiente Belgrano guardaría la enseña en su travesía hacia el Tucumán. Bandera que fue mostrada y repetida sobre otras mesas. 25 de Mayo del 1812 en Jujuy. Otra vez mujeres alrededor de la mesa, ahora jujeñas.
 
En Ayohuma, en Vilcapugio fueron mujeres quienes escondieron y protegieron una de las banderas, allí transitaba al paso de quienes acompañaban a los prisioneros en dirección al Pacífico y luego hacia la casamata del Callao. María Josefa Cortez mujer chilena avecinada en Lima. Ella no fue tela, no fue pabellón. Ella fue paño. Paño de lágrimas de los míseros prisioneros del Callao, esos que fueron derrotados en Ayohuma.  
 
La que ahora existe en la Museo del Regimiento Rio de la Plata. Esa que el General Guido entrego al gobierno en 1826. Esa que la recibió en manos del Coronel Estomba. Esa que la custodiaba la negra Demetria Escalada, que la había guardado por orden de su esposo el negro Sarmiento Soler, quien la había sacado del cuarto banderas del Callao. La mujer, la negra Demetria.
 
Laureana Ferrari, esposa del coronel Manuel Olazábal, fue quien con otras mujeres recorrieron las calles de Mendoza buscando las sedas blanca y celeste para la bandera encargada por San Martín…cuenta “Ya desesperábamos de encontrar la tela cuando fuimos a parar a una callejuela que llamaban del Cariño Botado; allí había una tiendita tan pobre que íbamos a pasar de largo…cuál no sería nuestra alegría cuando al observar las pocas piezas de tela que había, encontramos una justamente del color del cielo, como deseaba San Martín… 
 
Esa bandera, después de las dos grandes batallas libradas en Chile, la Bandera del Ejercito de los Andes quedo deteriorada y se ordenó la confección de una réplica de ella. La mujer encargada de elaborar este trabajo, guardo consigo la histórica primera bandera. La que salió del Plumerillo con el ejército al mando del General San Martin, y al correr de los años fue entregada a mandatarios chilenos. Fue mujer. Estos y tantos acontecimientos olvidados vayan para el homenaje de la mujer argentina”, concluyó.