Lunes, 17 Febrero, 2020 - 12:41

Habló la joven que frenó la golpiza en Castelli: "Todos alentaban, nadie se metía"

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Gisela Borda, junto a su hermana, fue quien evitó que ocurriera una desgracia con aquel joven que sufrió una violenta golpiza el pasado domingo por la madrugada a la salida de un boliche.
 
En el video, que se viralizó por redes sociales, además se exponer la brutal golpiza, muestra a una valiente joven que se involucró con lo que estaba sucediendo frente a sus ojos y logró parar la riña callejera. 
 
El hecho ocurrió en la vereda de uno de los boliches de la ciudad, ubicado entre Sargento Cabral y avenida San Martín. 
 
Las imágenes fueron captadas por uno de los testigos que filmó la última parte de la golpiza, donde justamente se ve la interacción de la joven. Sin embargo, la misma había empezado “un rato antes”.
 
En declaraciones al canal TN esta mañana, la joven relató “con mi hermana nos arrimamos, veíamos que este chico ya no se podía defender”. En el video se muestra la última parte pero, según la joven, “le estaban pegando feo desde hace rato”. 
 
La joven no dudó en meterse y frenar la brutal golpiza que dejó al joven de 21 años con “traumatismo frontal lado izquierdo, con excoriaciones, hinchazón y amoratonamiento en parpado izquierdo”, según precisaron fuentes policiales. 
 
“Todos alentaban la pelea, nadie se metía, habiendo tantos hombres”, lamentó la joven y agregó “nadie paraba la pelea”. 
 
Al ser consultada sobre la génesis de la golpiza Gisela contó que era una barra que estaba dentro del boliche, pero que pertenecían a la misma junta. Por lo que, al parecer, al salir se desconocieron. “Ellos estaban juntos adentro del boliche, la misma junta, pero al salir se pelearon”.
 
Si bien a la fecha el agresor, sindicado por la propia víctima quien realizó la denuncia ni bien fue dado de alta, se encuentra detenido en la comisaría Primera, la joven comentó que “a mi no me llamaron, yo no fui a declarar”. 
 
Agregó que fue amenazada por uno de los adolescentes que participaban de la pelea: “uno a lo último me dijo que no me meta que la pelea era mano a mano”. 
Pero Gisela, lejos de sentirse amedrentada, contestó: “Eso no es mano a mano, el muchacho no se puede ni defender, ni parar”. 
 
Relató además que ni bien terminó esa pelea, el mismo grupo de jóvenes comenzó una nueva en la esquina próxima “le rompieron toda la boca y hasta que no pasó eso, no lo separaron”. Según precisó, “eran los amigos del chico que le pegó al otro, solo que el agresor ya había desaparecido”. 
 

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