Domingo, 16 Julio, 2017 - 11:47

Gustavo Fernández quedó en la puerta del título tras perder la final de tenis adaptado en Wimbledon

A Gustavo Fernández se le escapó una final increíble. El cordobés ganaba 5-3 el tercer set y dejó pasar la chance ante el sueco Stefan Olesson, que se quedó con un maratónico partido por 7-5, 3-6 y 7-5 en el partido decisivo de Wimbledon, tercer Grand Slam.

Fernández, de 23 años, no pudo cerrar una semana soñada. Es que el lunes alcanzó lo más alto del ranking del tenis adaptado y llegaba al torneo londinense con el ánimo por las nubes. También como favorito ante un Olesson al que aventajaba en el historial (6-5), y al que le había ganado los dos partidos que disputaron esta temporada.

Al Lobito le faltó tranquilidad para cerrar un partido que tuvo en las manos. Ya en el primer set el argentino desperdició un 5-3, permitió que el sueco ganara cuatro games consecutivos y se llevara un 7-5 en 44 minutos.

En el segundo set, Fernández fue de menor a mayor. Tras un comienzo con dudas, se afirmó, le quebró dos veces el servicio a su rival, y festejó con el puño apretado ese 6-3.

Ya en el tercer y último set, Fernández marcó la cancha y el ritmo del partido. Acarició la victoria cuando se colocó 5-3. Pero otra vez, como en el primer juego, se apuró a la hora de definir algunos puntos y Olesson le sacó el jugo a la ansiedad del cordobés. El sueco reaccionó a tiempo, ganó los puntos más importantes y festejó a lo grande en el court 3 después de una hora y 57 minutos de lucha.

Hasta 2017, Wimbledon era el único de los cuatro Grand Slams en el cual Fernández no había llegado nunca a la finals. En realidad, hasta este jueves, el cordobés no había ganado un solo partido sobre el torneo inglés, donde sólo había jugado en singles en 2016. Allí, sin embargo, había ganado su primer torneo de Grand Slam pero en dobles, cuando se consagró en 2015.

Fernández, campeón del Abierto de Australia y finalista en Roland Garros y Wimbledon, atraviesa una excelente temporada, en la que ganó 33 partidos y perdió seis.

Fuente: 
Clarín