Lunes, 10 Septiembre, 2018 - 08:14

Fanatismos, democracia e institucionalidad
Por Germán Maximiliano Perelli

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La semana que termina fue dura, con una economía que es un desastre por la corrida del dólar, entre otros factores.

Hubo incidentes en algunos lugares del país, pero el más grave, triste y lamentable, ocurrió en Sáenz Peña, donde mataron a un chico de 13 años.

La capacidad de razonar es lo que nos puede llevar a alejarnos de fanatismos, algo que adquirimos los Argentinos y, parece, estamos dispuestos a no soltar.

Se habla a medias y se deja una parte a la libre interpretación de la otra mitad de fanáticos para que apoye. La muerte de este chico nos tiene que unir en el dolor para rechazar la violencia con su peor consecuencia. El rápido esclarecimiento es un elemento indispensable para llevar algo de tranquilidad a su familia y a la sociedad toda.

En momentos de incertidumbre, de crisis y de antinomias, es necesario que los dirigentes políticos seamos los primeros en no agitar las aguas que ya de por sí están convulsionadas, el respeto que nos debemos, debe comenzar fundamentalmente por los políticos, gobierno y oposición en todos los niveles: municipal, provincial y nacional.

La Democracia nos exige que se respete la Institucionalidad (justo esta semana se cumplieron 88 años del primer golpe militar que derrocó a don Hipólito Yrigoyen ) más allá de los errores del gobierno, de todo lo criticable, hay que defender la culminación de los mandatos populares, la Democracia también nos da la herramienta para que, a través del voto, se acompañe o no a quien gobierna.

Los fuertes cruces, en muchos casos fogoneados por dirigentes, entre militantes de uno u otro sector, denotan la poca tolerancia, las ganas nulas de escuchar o analizar a las otras personas que no piensan como uno.

Las Democracias que se van fortaleciendo, son aquellas que construyen en el disenso, hay muchos ejemplos, pero pongo el de Uruguay, nuestro país vecino, que con el paso de los años, luego de la recuperación de la Democracia en 1985, ha ido afianzándose con acuerdos en temas que se constituyeron en Políticas de Estado que se respetan gobierne quien gobierne. Es hora de pensar, o mejor de repensar, que si no hay coincidencias en temas como: EDUCACIÓN, SALUD, SEGURIDAD, ENERGÍA, PRODUCCIÓN, DESARROLLO, es imposible mejorar.

El avance de un país lo hacemos entre todos desde donde estemos, comenzar por respetarnos es el primer paso a la tolerancia, si nos escuchamos podremos encontrar puntos de coincidencia. Es hora de empezar.