Miércoles, 23 Agosto, 2017 - 09:56

Nota 1
El tránsito en Resistencia: cuando el caos exige pasar a la acción

Por: Cecilia Gonzalez y Heliana Guirado (*)

 

En la ciudad de Resistencia, el tránsito genera preocupación, teniendo en cuenta la importancia que tiene y el hecho de que a lo largo del tiempo y habiendo pasado varios gobiernos municipales, aún no se soluciona. Por este motivo, Diario Chaco pondrá de manifiesto, a través de distintas notas, lo que se vive diariamente en la capital.

El crecimiento anual de vehículos y motos, las infracciones y los accidentes de tránsito que provocan muertes y daños (muchas veces irreversibles), son algunos de los aspectos más relevantes de este problema que afecta tanto a quienes utilizan vehículos como a los que no.

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud, cada año fallecen más de un millón de personas en todo el mundo, a causa de los accidentes de tránsito. Esto deja en claro que el problema es mundial. Sin embargo, la OMS afirma que “más del 90% de las víctimas mortales de los accidentes de tránsito que ocurren en el mundo, corresponden a países de ingresos bajos o medianos”, ya que "cerca de la mitad de estas personas son peatones, ciclistas o usuarios de vehículos de motor de dos ruedas”.

Avenidas Alvear y Mac Lean: una de las esquinas más caóticas de Resistencia

 

La provincia del Chaco se encuentra adherida a la ley nacional 26.363 de Tránsito y Seguridad Vial (que modifica a la anterior ley 24.449). Esta extensa legislación establece que se consideran como faltas graves “la conducción de vehículos sin respetar la señalización de los semáforos” o “transportando un número de ocupantes superior a la capacidad para la cual fue construido el vehículo”, entre otros más de veinte puntos importantes. También considera primordial la organización de talleres, capacitaciones, cursos y campañas de seguridad vial para prevenir siniestros.

Dos motociclistas se adelantantan para cruzar, con el semáforo en rojo

 

LAS MOTOS: LA IRRESPONSABILIDAD SE MUEVE TAMBIÉN EN DOS RUEDAS

En la nota de hoy, las motos son las protagonistas. En esta recopilación de videos se ve a conductores sin casco y en algunas ocasiones cruzando un semáforo en rojo, o buscando una "manera alternativa" de no esperar hasta poder cruzar.

Es importante destacar que a pesar de los diferentes gobiernos que toman el poder cada cuatro años y establecen ordenanzas y propuestas, de las legislaciones y posteriores sanciones por la reglamentación no cumplida, los principales responsables son los que cada día circulan por la calle cometiendo todas las infracciones posibles, sin entender (o peor aún, haciéndolo) que resulta un peligro inmenso no sólo para ellos, sino para las demás personas que circulan todos los días.

 

El uso de cascos adecuados, que respeten las normas de seguridad, reduce el riesgo de muerte en un 40% y previene traumatismos graves en un 70% 

 

Resulta difícil creer que la falta de "mano dura" desde lo legal es el problema, ya que según los expertos, la inseguridad vial es un problema cultural, porque no somos capaces de "reconocernos a nosotros mismos como parte del conflicto". Es indispensable que quienes tienen la enorme responsabilidad de manejar (con todo el conocimiento y la toma de conciencia que eso requiere), analicen la forma en que lo hacen y traten de mejorar.

Lo mismo sucede con los peatones, cuando no se respetan las esquinas para cruzar la calle, o no esperan  a que el semáforo habilite el paso. Está en verde, "pero no viene nadie", se suele escuchar. Sin pensar en ese momento que esa es una oportunidad perfecta para que ocurra un accidente que, ¿se pudo prevenir? por supuesto que sí.

Es esta indisciplina la que genera que las estadísticas se disparen, aumentando cada año la cantidad de muertes por accidentes de tránsito.

Motociclistas sin cascos, esperando su turno para cruzar sobre la senda peatonal

 

Resulta indispensable entonces bajar un cambio y generar conciencia, porque si no nos respetamos a nosotros mismos y al que tenemos al lado, no se puede producir una transformación.

Las velocidades están establecidas para ser cumplidas, no para hacer la vista gorda y apretar el acelerador, como si las calles fuesen pistas de competición.

Una cosa es lo que dicen las leyes y otra muy distinta es lo que se ve en la ciudad, donde rige la ley de la selva y todos quieren ser los que lleven la corona, la cual muchas veces es de flores y no brilla.

 

(*) Periodistas.