Miércoles, 18 Diciembre, 2019 - 13:09

El histórico y emotivo primer juicio por jurado de la provincia

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Por Agostina Cechetto
 
El pasado 20 de febrero de este año Fernando Aguirre, de 21 años, efectuó cinco disparos hacia la casa de la familia Saucedo, allí estaban Lorena y Yolanda Saucedo y el hijo de ésta, Brian. De los cinco disparos, todos muy próximos a la puerta de entrada, uno recibió Lorena en la parte posterior de su brazo derecho. Fue letal, el recorrido del proyectil comprometió varios órganos de Lorena provocándole la muerte a la joven de 28 años. 
 
A la izquierda, Lorena, quien apoya sus manos en Yolanda, su hermana. 
La mujer de camiseta rosada es la madre de ambas, Francisca.
 
Dicho crimen fue el que abrió el primer juicio por jurado en Chaco. Un jurado popular encontró culpable a Fernando Aguirre y la jueza Alicia Cáceres de Pascullo, a cargo del juicio, condenó a 26 años de prisión por la muerte de Lorena y tentativa de homicidio hacia Yolanda y Brian. Además, recayeron 2 años más sobre Aguirre por otro crimen suscitado con anterioridad. Por lo que, Fernando Aguirre, de 21 años, pasará 28 años en prisión. 
 
Fernando Aguirre
 
EL PRIMER JUICIO POR JURADO DE CHACO
 
Pasadas las 8:30 ingresó a la sala la jueza Alicia Cáceres de Pascullo, presentó a las partes, primero a la fiscalía y querella y luego a la defensa. Pidió cautela hasta incluso de los gestos que puedan hacer los presentes, solicitó que no haya movimientos en la sala y que reine el absoluto silencio.
 
La jueza Alicia Cáceres de Pascullo
 
No era para menos: un jurado popular chaqueño iba a definir la culpabilidad de Fernando Aguirre, acusado de “homicidio, agravado por uso de arma de fuego” y “tentativa de homicidio con abuso de arma de fuego”. 
 
Llamó al jurado, momento de absoluto silencio, a sala llena, el público quedó perplejo, 12 personas ingresaban en fila para ocupar sus lugares: la de “jueces”.
 
La diferencia principal entre un juicio por jurados y uno tradicional es el juez, o quien ocupa ese rol, porque más allá de llamarse jurado, ocupan el rol de un juez a la hora de manifestar la culpabilidad o no del acusado, es decir de dar un veredicto. Sin embargo, la condena –la cantidad de años, en caso ser culpable, sí la emite el juez y no el jurado.
 
Las doce sillas del jurado popular chaqueño
 
Eran casi las 9 de lunes 12 de noviembre. Seis mujeres y seis hombres, de entre 30 a 60 años, se sentaron frente a la defensa y la querella y a un costado de la jueza, quien ocupaba su lugar en el medio de ambos. Ésta tomó juramento al jurado y, bajo el sí de éstos, dijo: “Declaro formalmente abierto el juicio oral y público”.
 
Cáceres de Pascullo le habló al acusado y le pidió que escuchara atentamente la audiencia y lo que cada una de las partes expone. “Si será culpable o no, dependerá del jurado”, le dijo mirándolo a los ojos. Y remató “¿Lo entendió?”. A lo que el acusado Fernando Aguirre asintió con la cabeza. 
 
 
Además, la jueza lo invitó a declarar conforme sus derechos, pero hizo hincapié en que, en caso de no querer, no será juzgado. Algo que también remarcó al jurado cuando, seguidamente, comenzó a explicarles la metodología del juicio que se desarrollaba.
 
PRIMERA AUDIENCIA DE DEBATE
 
9:30 comenzaron los alegatos. EL fiscal a cargo, Jorge Gómez, se presentó ante el jurado, a quien habló de manera coloquial, y ante quien expuso sus argumentos-no válidos como pruebas- para acusar a Fernando Aguirre no sólo como culpable de la muerte de Lorena Saucedo sino también del intento de homicidio de la hermana, Yolanda Saucedo y su hijo de siete años, todos ellos se encontraban en el domicilio el día del ataque.

 Instrucciones iniciales y alegatos de apertura

 
Emotivo fue el discurso del fiscal al comentar al jurado quién era Lorena Saucedo con una imagen de ella proyectada en la pantalla. 
 
El jurado miraba atento, concentrado, al fiscal se lo veía un tanto nervioso, habló del botón anti pánico que tenía la hermana de Lorena, Yolanda, “por diversos acosos y amenazas sufridas por el acusado”. 
 
Sin embargo, en el juicio, este tema no se profundizó. Como tampoco en las denuncias que realizó la familia Saucedo con anterioridad al ataque. Solo fueron expuestas por encima y a forma de refuerzo ya que lo único válido para acusarlo a Aguirre eran las pruebas ya admitidas por la jueza, de las cuales, éstas no fueron parte.
 
Lorena Saucedo
 
Sobre Fernando Aguirre pesaba una restricción de 300 metros a la familia Saucedo. Y cuando disparó, según los peritajes, se encontraba a unos 30 metros de la casa. 
 
Las pruebas de la fiscalía fueron sus testigos: Yolanda Saucedo, hermana de la víctima; dos vecinos que la auxiliaron; un perito del Gabinete Científico, un el médico forense. Parte de las pruebas también fueron el informe de autopsia y el de criminalística. 
 
El abogado defensor, Juan Pablo Cerbera, del Ministerio Público de la Defensa, lo miraba fijo. Pero, cuando el fiscal-en su alegato- manifestó la cantidad de disparos, Cerbera agarró el vaso con agua y bebió un sorbo. La abogada defensora, Estefanía Argarete, se mostraba más relajada.
 
Los abogados de Aguirre: Estefanía Argarete y Juan Pablo Cerbera
 
El fiscal Gómez, por su parte, finalizó su alegato con una frase: “La muerte fue su objetivo, no fue un accidente”. Es que el trabajo del fiscal era demostrar la intención del acusado a la hora de disparar: la de asesinar. La defensa, por su parte tenía que probar lo contario: que fue un accidente y que su intención jamás fue provocar la muerte de Lorena.
 
Luego fue el turno de la querella, a cargo de Juan Mario Fernández, quien también habló sobre Lorena, con un breve relato sobre ella. Y adujo que además de adherir a las pruebas presentadas por la fiscalía, harían hincapié en las propias. 
 
Abogado querellante Juan Mario Fernández
 
En la sala la gente comenzó a moverse, algunos salían, otros cambiaban de asientos. El jurado se desconcentraba, miraba de reojo al público. El acusado, no quitó la mirada del banco. 
 
Llegó el turno de los alegatos de la defensa, para ello, Estefanía se paró frente al jurado se presentó y dijo: "No les voy a pedir que lo declaren inocente, sino culpable". La sala quedó sorprendida.
 
¿Era una estrategia o simplemente los hechos ya marcaron el destino de Fernando Aguirre y poco puede hacer la defensa?
 
Los abogados de Aguirre: Estefanía Argarete y Juan Pablo Cerbera
 
 
Estefanía afirmó que Aguirre es culpable, pero “no de los delitos que la fiscalía presenta”, sino por “abuso de armas y de posible accidente”.
 
“El 27 de febrero de 2019, Fernando efectuó disparos, esos disparos nunca tuvieron intenciones, voluntad o conocimiento de querer matar a nadie”, aseveró.
 
LAS PRUEBAS: LOS TESTIGOS 
 
Lo siguiente fueron las pruebas, los testigos de la fiscalía subieron al estrado, uno por uno. La primera fue la hermana, Yolanda, quien conmovió al jurado al contar cómo vivió ese momento. 
 
La querella quiso hacer una pregunta a la hermana, pero esta fue objetada por tratarse de un tema que no estaría pactado con anterioridad, como prueba. Se trataba de la novia de Fernando Aguirre, con quien presuntamente habría un conflicto. 
 
Luego fue la defensa del acusado quien comenzó a indagar a Yolanda. Hizo hincapié en sus declaraciones, en la del día del hecho y las mencionadas en el juicio, respecto de dónde se encontraba, dónde fueron los disparos y quienes se hallaban en la casa.
 
 
Familiares de Lorena Saucedo.
 
Es que, lo declarado el día de la fecha y lo expuesto en el juicio presentaban detalles incongruentes, según lo expuesto por el defensor. Sin embargo, las declaraciones válidas de Yolanda eran las que realizó en el estrado. Por lo tanto, ¿Qué intentó hacer la defensa? ¿Desestimar las declaraciones de Yolanda?
 
Eran cerca de las 11. La jueza llama al estrado a los demás testigos, sube el perito, licenciado en criminalística con más de 40 años de experiencia. Respondió a las indagaciones de la fiscalía con imágenes del informe realizado. 
 
El debate se puso algo tenso, eran imágenes fuertes, era un informe científico, en el cual el perito concluyó “los disparos tenían como fin la puerta de ingreso por la cercanía de las balas”. Algo que fue refutado por la defensa, a su turno, al intentar demostrar que dicha precisión, justamente, no la puede tener un joven sin experiencia en el uso de armas.  
 
El perito fue quien más duró en el estrado, le siguió el médico forense y el testigo de la querella, el Director del Gabinete Científico. Con un informe como el arrojado por el Gabinete Científico, fueron muchas las preguntas de las partes, al punto de que, en un momento se exhibió el arma utilizada.
 
El arma que utilizó Fernando Aguirre
 
“Un arma calibre 32, medianamente potente”, describió el perito, que luego, fue indagado por la defensa. Ésta hizo hincapié en el lugar donde fueron peritadas las balas, y se fundó en que la distancia del piso era corta por lo que, nuevamente, la intención de matar no estuvo presente en Fernando Aguirre a la hora de disparar. 
Se hizo el mediodía. Un nuevo cuarto intermedio.  
 
A las 14 se retoma el juicio, quedan algunos testigos por declarar. Dos de la fiscalía, otro vecino y el médico forense quien explicó con un dibujo el trayecto del proyectil que impactó contra Lorena y qué órganos afectó. 
 
Luego fue el turno de las pruebas de la querella: subieron al estrado dos testigos, la madre de la víctima Francisca Ribera y el licenciado en criminalística y director del Gabinete Científico.
 
“Tenía denuncias, ya había intentado matar a Yolanda en una oportunidad. Las acosaba, las seguía, tuvo exhibiciones obscenas con ellas” 
 
Francisca se mostró fuerte, dolida, pero con la cabeza en alto, contando quien era su hija y lo orgullosa que estaba de ella. Además, dio detalles sobre los antecedentes que pesaban sobre Fernando Aguirre. “Tenía denuncias, ya había intentado matar a Yolanda en una oportunidad. Las acosaba, las seguía, tuvo exhibiciones obscenas con ellas”, aseveró luego de relatar cómo fue el fatídico día en que llegó a su domicilio y se encontró con la escena.
 
Lorena Saucedo
 
Por último, subió al estrado el licenciado en criminalística y afirmó lo antes expuesto por el perito, dio detalles de balística, de tiro y de precisiones a la hora del disparo.  Algo que la defensa intentó refutar, ya sea por la distancia, por el lugar donde la bala la tocó a Lorena, la posición de ésta, entre otros fundamentos. 
 
Con él concluyó la primera audiencia de debate, el jurado se retiró y las partes se reunieron a debatir sobre las instrucciones finales que al día siguiente presentaría la jueza Cáceres Pascullo. Día en que, tras escuchar a dos testigos de la defensa y los alegatos de cierre, el jurado tendría finalmente su veredicto.
 
SEGUNDO DÍA DE DEBATE: EL VEREDICTO DEL JURADO
 
Era el turno de los testigos la defensa, quien llamó al estrado- al igual que la fiscalía- a un médico, en su caso, uno de Medicina Legal de la Policía provincial; y, por otro lado, a un instructor de tiro, un hombre de unos 70 años con una vasta trayectoria como tirador profesional.
 
El medico subió primero al estrado, y si bien al principio se lo veía relajado, al atravesar las preguntas de la propia defensa se lo notó un tanto más nervioso. Es que la defensa intentaba que el médico explique al jurado que la bala que ingresó en Lorena no tenía como fin matarla, suena difícil, pero era el único objetivo de la defensa. 
 
El relato del médico, tras las capciosas preguntas de la defensa, fue que la bala tocó la costilla y eso provocó todas las demás lesiones, y que, de haber impactado en el húmero (que sería la real intensión de Fernando Aguirre, según su defensa) Lorena no hubiese fallecido. 
 
 
Hablaron sobe las “áreas vitales”, siendo el brazo un área muy distante de éstas. “No es una zona vital, no debía haberle causado la muerte”, sentenció finalmente el médico.
 
Con esos recursos la defensa quiso desestimar al testigo de la fiscalía, el médico forense del IMCiF que realizó la autopsia de Lorena.
 
El instructor, también hizo lo propio y luego de exponer sus razones basado en su veteranía adujo que Fernando Aguirre, claramente, no tenía la mínima experiencia en hacer tiros con precisión: “A 33 metros de distancia ni un tirador profesional acierta”, aseveró, lo que se tradujo en que la bala que impactó contra Lorena fue sin intención.
 
Pero el fiscal Gómez decidió hacerle una pregunta –algo que no había pasado hasta el momento- y dijo: “¿Es lo mismo disparar a una silueta de papel que una persona?”, a lo que el instructor respondió: “Por supuesto que no”. “No tengo más preguntas”, concluyó el fiscal. 
 
Es que el instructor trajo su testimonio basado en su trayectoria como tirador en polígonos a campo abierto y con siluetas de papel. Algo que para la fiscalía dista mucho de lo acontencido.
 
Finalizado el testimonio de ambos testigos de la defensa, hubo un cuarto intermedio. 
 
Eran las 11:30, ingresa el jurado y las partes, quienes comenzaron a dar sus alegatos finales. La Fiscalía se resguardó para dicho momento para desacreditar los dos testigos de la defensa, aduciendo que “no son siluetas, son personas”. Y en que los cinco tiros que realizó Aguirre tenían claramente la intención de matar a Lorena Saucedo. 
 
La sala sin el jurado, tanto éste como, el por aquel entonces acusado, Fernando Aguirre, no podían ser fotografiados.
 
La querella, por su parte, jugó con las emociones del jurado, dijo que “hoy hacían historia en la provincia” y recordó quién era Lorena. 
 
La defensa, en tanto, habló del “sentido común” y de la desventaja con la que corrían ellos al no haber presenciado el lugar del hecho, como sí lo hicieron los testigos de la fiscalía, quienes son dispuestos por la Justicia chaqueña. “No hay duda que es culpable, pero no hubo intención”, sentenció Cerbera.

Alegatos de clausura

Agregó además que Fernando pasó por enfrente de la puerta y no disparó, sino que se alejó a 33 metros para hacerlo. 
 
Se hicieron las 13:30, la jueza preguntó al acusado si deseaba declarar, Aguirre dijo que no. Prosiguió entonces con las instrucciones al jurado, recordando lo que sí deben tomar como prueba y lo que no, como, por ejemplo, lo son los alegatos.
 
Explicó cuándo se considera homicidio y cuándo tentativa, cuál es la diferencia entre ambas, y también lo hizo con el agravante de uso de arma de fuego y de abuso de arma de fuego. Recordó al jurado que su veredicto debe ser por culpable o no culpable y volvió a leer los hechos del día en que Lorena Saucedo falleció.
 
Así detuvieron a Fernando Aguirre el día en que cometió los cinco disparos 
 
El jurado popular se retiró cerca de las 14:30 a deliberar sobre todo lo expuesto en el juicio. Un nuevo cuarto intermedio. 
 
Pasaron más de dos horas y media para que el jurado llegue a un veredicto. A las 17 se retomó el juicio.
 
La fiscalía pedía homicidio agravado por uso de arma de fuego contra Lorena Saucedo y tentativa de homicidio contra Yolanda Saucedo y Brian Saucedo; la querella agregó a dichas tentativas, el agravante del uso de arma de fuego. La defensa pidió homicidio culposo.
 
La Fiscalía y la querella a la izquierda; la defensa a la derecha
 
Eran las 17, ingresaron los doce jurados, el elegido como vocal se paró ante las partes y la jueza y leyó el veredicto: encontramos culpable a Fernando Aguirre de los delitos de “homicidio agravado con arma de fuego por Saucedo Lorena”, “homicidio agravado con arma de fuego en tentativa por Yolanda Beatriz Saucedo"; y “homicidio agravado con arma de fuego en tentativa por Brian Yamil Saucedo".

El veredicto fue transmitido por el canal de YouTube del Superior Tribunal de Justicia

 
De esta manera concluyó el primer juicio por jurado: Fernando Aguirre fue condenado como culpable por doce jurados de la provincia. 
 
 
En este histórico juicio, la jueza Alicia Cáceres, visiblemente emocionada remarcó al jurado que no revelen jamás nada de lo sucedido en la sala de deliberaciones, las forma en la que votaron, las cosas que han discutido, la postura de los demás o cómo se llegó al veredicto”. 
 
 
Para luego, ya sin el jurado, confiar entre lágrimas al público presente: “El jurado se habrá dado cuenta lo que cuesta juzgar a alguien y condenarlo”. 
 
Familiares y amigos de Lorena Saucedo, celebran la condena a Fernando Aguirre, afuera del Centro de Estudios Judiciales.